Vinimos aqui con la esperanza de que nuestro viaje fuera inolvidable , ya desde el espacio cibernetico buscabamos un espacio calido que fuera capaz de cobijarnos las primeras emociones en ebullicion de un viajero que llega a esta gran ciudad , afortunadamente desde el primer dia de un viaje tan largo y tan primero para nosotros nos sentimos como en casa , entre la confortable y hermosa decoracion de nuestra habitacion y el amable y considerado trato de sus anfitrionas . Nos volvemos a Buenos Aires cargados de charlas interminables , luz , desayunos increibles , simpatia a chorro , en definitiva un coctel de ¨paraiso habanero¨.