Es el peor hotel de Roma.
Espectacularmente sucio.
Nos tocó una habitación donde había un espejo que resultó ser la habitación del dueño. Muy mal rollo.
El baño no tenía luz, cuando encendí mi secador de pelo saltaban los plomos de la habitación. No tuvimos en ningún momento papel higiénico. Las camas nunca no las hicieron. Pagamos la noche antes de irnos porque por la mañana era demasiado pronto ( las 7.00....) y la chica estaba durmiendo, la sorpresa fue que dormía en el sofá de la recepción del hotelucho.
Habían pelos en el suelo de la habitación que no eran nuestros. Compramos lejía porque nos daba un asco de muerte poner los pies en la cutre ducha.
Si lo hubiéramos sabido hubiésemos preferido dormir en la calle.
Nosotros lo llamamos " La casa la Muerte" .
Horrible.