Estuve en este hotel coincidiendo con el Premio de Fórmula1. Está lejos de la ciudad, aunque con parada de metro cercana. El primer día el aire acondicionado estaba estropeado y hasta el día siguiente no fue posible un cambio de habitación. Tiene garaje, algo necesario allí, es muy pequeño y no aceptan reservas de plazas, por lo que se corre el riesgo de tener que buscar aparcamiento al llegar (algo difícil en la zona). Habitación básica, baño muy pequeño sin productos de acogida (gel con dispensador), pero todo limpio y suficiente. El precio elevado para lo habitual en esa cadena, al coincidir con la Fórmula1. También me parecieron algo caros los desayunos y cenas.