Este pub esta muy bien, estuvimos por la tarde y estaba tranquilo. Imagino que por las noches estaria mas animado, pero nosotros estuvimos muy agusto. Tiene incluso una terraza, con sombrillas para la lluvia, práctica habitual en Irlanda desde que aparecio la ley del tabaco. El camarero muy enrrollado, nos ibamos a hacer una foto pero había poca luz, asi que nos metio dentro de la barra que habia mas iluminacion, quedándonos con un bonito recuerdo de Dublin.