Tipo de viaje: Placer Ideal para: Parejas, Familia con hijos
Roma es una ciudad especial, una de aquellos lugares al que no te importa volver una y otra vez para disfrutar de sus múltiples ambientes y rincones. Roma, como afirmó una vez Fellini, es una ciudad abierta. Pero una cosa en ir a Roma y quedarse en un hotel y otra cosa es ir a Roma y disfrutar de su auténtico glamour. No es una ciudad impecable, es viaja, mas bien sucia y desordenada pero tiene ese magneto que te atrapa y te hace pasar unos días inolvidables. Quizás por mi temperamento cuando viajo procuro siempre evitar los hoteles y como no, los tour operators, no me gustan, todo está programado y ajustado, me siento un bobo al que lo llevan a ver el circo. Cuando viajo siempre alquilo un apartamento cercano a mis intereses, de precio amable y trato familiar, para estar no hace falta lujos sino sentirse a gusto como si estuvieras en tu propia casa. Hoy en día Internet te ofrece miles de alternativas para alquilar alojamientos increíbles en cualquier parte del mundo y a precios muy interesantes. Por eso, antes de regresar a Barcelona, mi pareja, mi hijo de 9 meses y yo, decidimos pasar el fin de año 2010 y principio del 2011 en la bella Roma tras haber pasado las navidades en casa de la familia en Sofia, Bulgaria y antes de regresar a nuestra casa de Barcelona. Para ello y desde Internet, alquilamos un apartamento encantador al lado mismo del Vaticano, a dos pasos del mercado central, la estación de metro L1 y la zona vip de shopping; es más al doblar la esquina ya teníamos un supermercado para cubrir nuestras despensas más vitales. Todos los servicios estaban a toque de dedo. El propietario del apartamento tiene un exquisito trato y una elegante presencia que podría definirse como un italiano de nivel y refinada personalidad. Nos vino a buscar al aeropuerto en su coche, nos ayudó a cargar las maletas, nos deleitó con varias charlas culturales sobre la ciudad, nos llevo al apartamento y nos obsequió, como bienvenida, con una botella de Vino Espumante y una caja de bombones italianos. Exquisito !!! Su nombre es Marcello Ferrante y habla italiano, inglés, español, francés y alemán. En nuestros múltiples viajes nunca me habían tratado con tanta amabilidad y detalles. Las vibraciones fueron por tanto geniales ya desde un principio y durante toda la estancia, Marcello fue un verdadero amigo. Una vez llegamos al apartamento, nos trajo mapas de la ciudad y nos marcó lo más interesante qué ver. Nos explicó con detalle la zona y todo lo que quisimos preguntar. El apartamento era sencillo pero muy bonito, muy bien ubicado en un bloque de corte antiguo con patio de entrada y árboles poblados, el ambiente era muy silencioso, tan sólo el sonido de los pájaros tejían el ambiente como una sinfonía pastoral italiana. El interior del apartamento estaba limpísimo, muy ordenado y todo parecía como para estrenar; la decoración era contrastada entre toques clásicos y modernos éstos últimos muy al estilo de Ikea. La cocina era roja intensa, con vitrocerámica eléctrica negra, frigorífico plateado no frost de alta gama y lavavajillas empotrado y todos los utensilios necesarios para hacer buenas comidas; el WC era cuadrado, y la ducha tipo mediterránea con mamparas de cristal y mandos para múltiples salidas de presión de agua. La televisión, de plasma, y las paredes y algunos accesorios vestían el apartamento con un cierto aire pop a los años 70. Nos encantó ya que somos una familia moderna que valora el buen gusto y lo actual. La estancia en el apartamento incluida un breakfast (zumo, capuchino y croissant) que disfrutamos en la cafetería cercana al apartamento. La atención de Marcello es tan exquisita que el día que tuvimos problemas con el agua caliente vino de inmediato, y tras realizar las gestiones pertinentes para solventarlo nos invitó, como compensación a las molestias, a una sabrosísima y auténtica pizza italiana. Pocas personas quedan así. El día de nuestra partida vino a buscarnos y nos llevó al aeropuerto y sinceramente nos supo mal despedirnos porque Marcello es, aparte de un exquisito gestor, un amigo que no se olvida por eso le prometí publicitarle en la red para que todo aquellos que quieran ir a Roma y disfrutar de un buen alojamiento y trato a buen precio puedan acudir a Marcello vaya a sus apartamentos estará muy bien atendido y más si viene de nuestra parte. Ciao Roma !!! Mila & Carlos