El sistema de transmilenio es bueno para transportarse digamos al centro, malo es que algunas veces va demaciado lleno, la gente es un tanto inculta que empujan, insultan, no todos aclaro, pero eso es lo malo.
Mal hotel para mi opinión, las habitaciones limpias hasta cierto punto, las quejas sobre el particular no fueron atendidas como es debido, servicio al cliente pésimo, al día siguiente que hice los comentarios para mejorar la calidad me dejaron por debajo de la puerta la cuenta del hotel lo cual me pareció una grosería inmensa por parte de servicio al cliente, cuenta que la tuvieron que volver a hacer porque estaba con errores y ahí si darme la cuenta en la mano. Solo se salvan de mi comentario la Señora del aseo Mery del 5 piso, la Señora de reservas y uno que otro de recepción. El fin de semana el hotel alquila los salones para empresas, los cuales usan el gimnasio para comer o para charlar perdiendo uno la oportunidad de usarlo, el hotel es consciente de eso, porque lo confirmaron por cámaras y se dieron cuenta que yo estaba en lo cierto. Dos días antes de terminar mí estadía ya tenía las maletas listas para irme de allí y lo peor, no hicieron nada para solucionar mis problemas, por el contrario me dieron la mejor excusa para no volver jamás por ahí. Por otro lado a la gerente del hotel ni la vi! porque según me dijeron primero se arregla con servicio al cliente que por el huésped no hace absolutamente nada. Después de esta experiencia me cambie a la Casa Dann Carlton y el cambio fue enorme, fue tres semanas de un excelente servicio.