Sydney en acción
Sydney es una maravillosa quimera humana de razas y culturas, sonidos y aromas que movilizan de forma agradable los sentidos del viajero. La seguridad y comodidad que ofrece la infraestructura de la ciudad, y la cordialidad de sus habitantes, además del crisol de opciones para todos los gustos y gastos, hacen de este destino un lugar perfecto para el viajero.
"El barrio donde la mayoría de
los viajeros buscan hoteles
en Sydney es el Glebe" |
La primera impresión que produce Sydney al llegar es la de una ciudad muy agradable para vivir; tiene más de 340 días de sol al año, una bahía muy hermosa, playas extraordinarias cerca de la ciudad, bosques y parques por todas partes, y a pesar de tener 4 millones de habitantes, no es una ciudad ruidosa ni sucia.
Sydney es la capital de Nueva Gales del Sur, la ciudad más grande y más antigua de Australia, establecida por los primeros colonos en 1788. Los transportes públicos son muy limpios, seguros, eficientes y relativamente económicos. Cuenta con una red de buses, ferries, metros, trenes, monorail, e incluso taxis acuáticos, que facilitan moverse por la ciudad en cualquier día y hora. Además tienen oficinas de turismo muy completas donde se pueden encontrar todos los folletos necesarios para disfrutar de los incontables atractivos de la ciudad sin perderse y hallar un hotel en Sydney que se adapte a tus necesidades. Aunque claro, siempre es mejor realizar una reserva previamente.
Opera House
Es el ícono más reconocido de la ciudad de Sidney. La famosa figura de la Opera House la conforman principalmente los distintos techos. Fue inspirada en hojas de palmera, según lo dicho por el arquitecto que la proyectó, Jorn Utzon. Posee cuatro salas para conciertos, teatro y cine. A su alrededor restaurantes, bares, centros aborígenes, librerías y galerías de arte forman un punto de encuentro entre los artistas que simbolizan a este lugar como su principal fuente de inspiración. Claro, tampoco faltan los hoteles para los que quieren hospedarse justo frente al símbolo vivo de Sydney.
The Rocks, el centro histórico
En 1788 el Capitán Arthut Phillip llegó con casi un millar de presos para colonizar desde aquí todo el interior del continente. En la década del 70 fue prácticamente reinventado por los visionarios de la industria de la construcción y por el movimiento del comercio. Se ha convertido en el precinto histórico turístico por excelencia, con calles adoquinadas y edificios coloniales. Las atracciones de este barrio incluyen la feria de fin de semana, el museo geológico y minero conocido como el Earth Exchange, y gran cantidad de locales de artesanías así como galerías de arte. Es el sitio indicado para buscar tu hotel en Sydney. Es muy recomendable reservar un hotel en esta zona ya que estarás a pocos pasos de los sitios más interesantes de la ciudad.
El Glebe, vida nocturna
El barrio donde la mayoría de los viajeros buscan hoteles en Sydney es el Glebe, porque tiene una actividad ininterrumpida durante las 24 horas del día. Aquí la diversión y la vida nocturna van de la mano. Por todos lados, casas de cambio y tiendas de souvenirs se entremezclan con restaurantes de los más variados menúes. Sin embargo, son los cientos de cafés, pubs, nightclubs y sex shops los que terminan extraviando la atención del transeúnte, aunque siempre esté bien guiado por los carteles indicadores.
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