Los Hobbits son buenos seres, pero a veces algo gruñones. La casa de un hobbit suele ser un lugar hospitalario para gente simple y sin demasiados remilgos. Aquellos que tienen pretensiones snow, fashon o tilingas deben evitar este lugar. Porque es una taberna medieval, con música digna de juglares y servicio simple, casero y como dirían los franceses a la "san fason". La señora de la cofia es una masa, parece salida de una aldea normanda del medioevo, basta con acatar sus ordenes y relajarse. Los otros mozos son personas jóvenes e informales de las que podrá obtener un trato cordial, e incluso una amistad duradera. Todo depende como le pida las cosas. Los histéricos que necesitan todo el tiempo, WI FI, televisores mudos, música chil out o reggeton, aguas minerales desmineralizadas y celus; pueden ir buscando otro rumbo. Lo mismo sucede con los fanáticos de las líneas completas de bebidas diet y anoréxicos. Tampoco es un buen lugar para niños mal educados comedores de chatarra que se dedican a molestar a los comensales, ni para padres que no saben controlarlos. Esto no quiere decir que el restaurante no sea apto para los niños educados y capaces de compartir la mesa con su familia. El Viejo Hobbit tiene mucha onda, solo que hay gente que debe sintoniza otra frecuencia. En el lugar prácticamente pasan solamente música celta y tienen una colección enorme de temas. Yo no la considero reiterativa en absoluto., es más me parece fantástico que sean consecuentes con el carácter temático que pretender darle al lugar. El Hobbit es un lugar único, lleno virtudes y a veces algún defecto. Como los que regentean el lugar no pretenden disfrazar su humanidad los errores pueden parecer una mancha, pero son sólo humanidad.