Normas de uso

Family Chat Viajeros!!!

Mensaje:

viajero épico
5868
offline

charric dice:

hola family dejo mi saludo de buenos dias para tod@s,eugenia espero que hoy con esa ayuda extra puedan dar por apagado ese devastador incendio,saludos.

Publicado

 

Mensaje:

viajero utópico
2004
offline

mikito dice:

hola family os deseo una buena pascua a todos y quien puede que disfruten todos los puentes para una rica vacaciones. Abrazo

Firma:

http://scattinviaggio.com/fotogallery/Canada 

mi ultima producion fotgrafica

 "Todo lo que no esta donado, esta perdido"

Publicado

 

Mensaje:

viajero épico
10573
offline

buvar dice:

Gracias Juan...

Gracias Juan efectivamente hoy miércoles será un día crucial para ver si se puede dar el incendio por oficialmente extinguido, igual hay mucha gente trabajando en la remoción de escombros...

Abrazos family

Firma:

"El mundo es de quien nace para conquistarlo y no de quien sueña que puede conquistarlo". (Fernando Pessoa) Antofagasta Chile Los espero en el Desierto de Atacama

Publicado

 

Mensaje:

viajero épico
5868
offline

charric dice:

hola family un saludo y ya de vuelta de esos dias festivos,saludos para tod@s.

Publicado

 

Mensaje:

viajero épico
5868
offline

charric dice:

hola family dejo mi saludo matinal para tod@s y voy a remojarme un poco con la lluvia que cae,feliz martes.

Publicado

 

Mensaje:

viajero épico
5868
offline

charric dice:

hola family os deseo un feliz miercoles,hoy aqui en cataluña es el dia del libro y la rosa,asi que toca comprar una rosa para Rosa jajaja,feliz dia.

Publicado

 

Mensaje:

viajero experimentado
188
offline

supershaki-55 dice:

Saludos family

que conste que no os he abandonado,he tenido  algunas dificultades con entrar en la pagina.pero bueno ya estoy de vuelta.

Hoy dia de San Jordi  he compartido con Pau las manualidades que realizan en el cole,asi como la representacion a modo de cuento de San Jordi y el dragon. Ha sido una tarde de risas, de lloros tambien entre los mas chiquitines...jejejeje y una rica merienda para los niños,padres y abuelos. Un dia excelente!!

Ah, tambien he recibido mi rosa tal como indica la tradicion.


Os deseo un feliz dia,tarde,noche.

Publicado

 

Mensaje:

viajero épico
10573
offline

buvar dice:

Un poco triste...

A mi todos los años me invitaban de los colegios, para ir a leer. mis cuentos a los niños siempre tenia 3 o 4 invitaciones. Este año me olvidaron, nadie me llamó, nadie me regalo rosas...De tal suerta Rosa, que voy a tomar tu mensaje como mi rosa de regalo.

Así que como no tuve nadie a quien contarle un cuento dejo uno para que lo lean los miembros de la family, es un cuento para grandes y chicos.

La nube y el pez volador

  La nube no tenía nombre, tampoco padres y hermanos todos ellos se fueron disolviendo. Sus padres nada mas dar a luz a sus siete hijitos y seis de sus hermanos aceptaron su destino sin quejas, sabían de sobra que la vida de una nube es efímera y nada hicieron para torcer esa suerte aciaga.

  Ella sin embargo, comenzó a buscar la forma de esquivar la disolución: quería ver el mundo, quería amar. Su madre le contó que junto a padre vivían sin esperanza alguna. Un día de tormenta chocaron estrepitosamente en el cielo. Allí descubrieron el milagro, sus brazos de nube aferraron sus cuerpos de nube, y sintieron que ese abrazo justificaba su corta existencia. Como el tiempo corría en su contra se amaron con frenesí. No escatimaron recursos: amarse era un imperativo que no resistía demora.

  Estuvieron abrazados toda una noche y cuando el sol anunció su salida huyeron a la Cordillera de los Andes. Papa nube dijo a mamá nube, que había escuchado que en esos montes había cerros tan altos y escarpados que había espacio para esconderse de los rayos del sol y evitar de ese modo la disolución.

  Allí, agazapadas entre las sombras del Aconcagua ambas nubes pudieron observar el milagro de su amor: siete pequeñas y blancas nubecillas comenzaron a formarse en el estrecho, pero vulnerable escondrijo.

  Papa nube le dijo a mamá nube que, contradiciendo una creencia aceptada como dogma en el universo celestial, en orden a no bautizar las pequeñas nubes, ellos buscarían un nombre apropiado para cada vástago y rogarían para que sus vidas perduraran en el tiempo.

  Tan absortos estaban en la búsqueda del nombre que no advirtieron que el sol avanzaba hacia ellos con toda la artillería de sus potentes rayos. Papá nube, puso su cuerpo para cubrir a su amada y a sus cachorritos, pero nada pudo hacer. En cuestión de segundos se había disuelto. Mamá nube puso a sus hijitos en fila, sabía que así al menos los últimos tendrían una mejor opción de sobrevida.

  Protectora extendió sus brazos para proteger a su prole, rogando al Dios que protege a las nubes que han sido buenas, para que permitiera que uno de sus hijos, sobreviviera, al menos un día para que pudiera ver la luna y pudiera relacionarse con otras nubes y a lo mejor podría, incluso, encontrar entre tantas nubes que por las noches pueblan el cielo, su alma gemela.

  Sus ruegos fueron escuchados, y la fuerza de los rayos sólo pudo alcanzar a cuatro de sus siete hijos.

  Se salvaron dos nubes macho y una nube hembra, permanecieron allí a salvo por una rato largo, mientras veían alejarse los malignos rayos disuelve-nubes.

  Cuando sintieron que la fuerza del sol ya no podrían alcanzarlos, sus hermanos fueron de la idea de salir a explorar el mundo, pero la nube hembra les dijo que su madre antes de disolverse les hizo prometer que permanecerían allí todo el día agazapados y sólo saldrían al entrarse el sol., Sin embargo, los chicos-nube, porfiados como todo niño, no hicieron caso a su hermana y salieron a ver el mundo, silbando una melodía.

  La nube huérfana estimó que a su madre le hubiera gustado alcanzar a llamarla Blanquita, por lo que se autobautizó así. Temerosa, no quiso alejarse, y se conformó con mirar las piedras, los pequeños líquenes que crecían en las hendiduras de las montañas. Como estaban un poco secos, los acarició por un rato para proveerles algo de humedad.

  Cuando el sol comenzó a ponerse salió tímidamente de su escondrijo. Sólo una luz mortecina, daba señales que por allí había pasado el astro rey, pero la fuerza de sus rayos también se había disuelto. Buscó a sus hermanos, pero no había rastros de ellos por ninguna parte y sólo a lo lejos, a mucha distancia se veían unos manchones de nubes, que seguramente habrían logrado también sobrevivir a la noche de tormenta y al sol.

  Blanquita pensó que estaban demasiado lejos y que las fuerzas no le alcanzarían para llegar hasta ellas, por lo que decidió quedarse por los alrededores a la espera de un milagro que trajera de vuelta a sus hermanos.

  Comenzaron a aparecer estrellas y Blanquita aprovechó de alimentarse ya que su madre antes de morir le dijo que las nubes se alimentan de la luz de las estrellas.

  Cerca de la medianoche sintió que era la nube más feliz del mundo. Se había alimentado a nivel de banquete. Había conversado con varias nubes que por allí pasaron, con las que se sintió como si se conocieran de toda la vida.

  No tenía sueño y no quería dormir, ya que ésta era su primera noche libre en el cielo y como podía ser la última quería disfrutarla.

  Sin embargo el cúmulo de emociones del día la venció y al parecer se quedó dormida. Despertó asustada.  Tenía la sensación de estar siendo observada, miró a su alrededor y no había ninguna nube. De pronto se sobresaltó, quedó paralizada por el miedo: allí a dos metros suyos había una forma rarísima parecía un pez, pero su padre antes de morir le enseñó que los peces están en las antípodas, lo que quiere decir que no viven en el cielo, sino en el mar.

  Este, sin embargo estaba allí a dos metros suyos y de pronto en su cara de pez se dibujo algo que ella en ese momento no sabía que era pero fue algo que le quitó de inmediato el miedo: era un sonrisa, la primera que veía en su efímera vida de nube.

  -¡Que nubecilla tan linda! ¿Cómo te llamas?, le preguntó el pez.

  -Blanquita y si mi sospecha es cierta tu debes ser un pez, y si es así ¿porqué no estás en el mar, que es donde deben estar los peces?.

  -Eso es muy simple, yo soy un pez volador, habemos muy pocos en el mundo. La historia cuenta que un antepasado de mi familia, se enamoró de una nube y se fue tras ella, por eso se transformó en un pez volador. Desgraciadamente el amor duró muy poco ya que la nube se deshizo en una tempestad y el pez enamorado se encontró con una merluza que había huido hacia el firmamento atrás de un lucero, así es que se juntaron estas dos almas desgraciadas y de esa unión nacieron mis antepasados.

  -¿Y no tienes más familia?

  -No, soy único, mis padres se disolvieron y se fueron a otra vida, más allá del cielo, y yo ando buscando una nube ya que es nuestro sino:  amar a una nube y vivir con ella un amor breve, pero muy intenso.

  La nube lo quedó mirando y pensó que debía ser muy bueno vivir un amor con ese pez que tenía una sonrisa tan dulce. Se volvió a él y le dijo.

  -Pez volador, deseo que encuentres muy pronto a esa nube. Luego, le contó la historia de sus padres y de sus hermanos y le narró con detalles la forma como sobrevivieron en los faldeos del  Monte Aconcagua.

  El pez le dijo que tenia mucha sed, ya que a pesar que era un pez volador, cada cierto tiempo debía refrescar sus escamas.

  Ella lo llevó hasta el lugar donde había estado escondida ya que por allí cerca había una laguna de agua cristalina muy cristalina.

  El pez volador se lanzó en picada hacia el pequeño lago en el cual se veía reflejada la luna, una luna gorda y amarilla.

  Invitó a la nube a acompañarlo, pero ella rehusó ya que si se metía al agua se disolvería.

  :No te preocupes, yo miraré desde aquí, desde la orilla, como juegas con el agua, me reiré contigo y te avisaré si es que se acerca algún peligro.

  -No te preocupes, aquí no hay peligros, cuando estamos solos con la naturaleza no hay peligros, sólo cuando se acercan los hombres hay riesgo, ellos son malos, pescan a los peces y después los fríen en aceite hirviendo.

  -¿Pero como alguien podría hacer algo tan malo con un pez tan bonito como tú?

  -¿De verdad encuentras que soy un pez bonito?

  La nube se sonrojó y su color paso de blanco a rosado, lo que al pez causó mucha risa.

  -Ya no te llamaras más Blanquita, ahora te voy a llamar Rosita, ya que has quedado, rosadita como una rosa.

  El pez salió del agua, se sacudió sobre unas rocas y se fue a sentar con la nube. Ambos se quedaron mirando la luna, la noche estaba tan clara que se podía ver con detalles el paisaje lunar.

Conversaron largo rato, se contaron sus cosas, sus planes, sus deseos,  aquellas cosas muy íntimas. El pez volador por ejemplo le contó que hace tres noches hizo algo que está prohibido a los peces: había llorado, lloró porqué se sentía solo, porque extrañaba a sus padres, porque llevaba días y días volando el universo y no había visto ni siquiera una nube pequeñita como para su edad, sólo había visto nubes negras y esas no le gustaban, pues le daban miedo.

Blanquita le contó que ella también había llorado, pero muy poco, ya que su madre le había dicho que llorar para una nube era el equivalente al suicidio ya que las lágrimas ayudaban a la disolución.

El pez volador miró a la nube y se aproximó a ella. Puso su aleta derecha en el hombro de la nube y le hizo una caricia en el rostro. Ella lo acogió en sus brazos de algodón y así poco a poco  ambos se durmieron.

Al día siguiente amaneció un sol radiante y cerca de las 10 de la mañana pasaron por el lugar tres andinistas que estaban escalando el Monte Aconcagua.

Se agacharon en la laguna a llenar sus cantimploras y de pronto uno de ellos exclamó:

-¡ No puede ser ¡, No puede ser ¡

-¿Qué es lo que no puede ser?, preguntó otro.

- Que en una laguna tan alta como esta no puede haber peces y mira allí hay

tres peces y mira que colores más bonitos tienen.

Efectivamente, se trataba de tres ejemplares de un color celeste pálido con manchitas blancas, que nadaban felices en la laguna.

-Son los peces más lindos que he visto en toda mi vida, sólo que no soy capaz de entender como vinieron a dar a este lugar.

-Bueno tal vez vinieron volando, recuerdo que cuando era niño mi abuela me contaba leyendas de peces voladores que habían salido del mar en busca de las nubes.

-Eso es la cosa más ridícula que he escuchado ¿cómo una pez se va a enamorar de una nube?.

-En la naturaleza amigo, cualquier forma de amor es posible, dijo uno de los deportistas, mientras se colocaba la mochila al hombro y reanudaba su camino en busca de la cumbre. Al pisar un roca miró al suelo y vio que allí había un arcoiris. No dijo nada y pensó para si, “seguramente aún no me he despertado y por eso estoy viendo cosas tan extrañas”.

(María Eugenia Vargas)



Firma:

"El mundo es de quien nace para conquistarlo y no de quien sueña que puede conquistarlo". (Fernando Pessoa) Antofagasta Chile Los espero en el Desierto de Atacama

Publicado originalmente por buvar,
Modificado por buvar