Visitamos Viñales en Mayo mi esposo y yo, y estuvimos muy bien.
Buscábamos un lugar tranquilo para descansar unos días, cerca de la naturaleza y lejos de los típicos complejos turísticos.
Encontramos esta casa por internet y la cogimos como una posible opción entre otras, y la verdad es que no nos arrepentimos nada de habernos alojado en Villa Cándida.
Es una casa céntrica, pero suficientemente alejada para dormir con tranquilidad por las noches. Las habitaciones son bonitas y limpias, baño privado y aire en la habitación.
Las comidas son deliciosas y cabe destacar la amabilidad Cándida y de Osviel, nos ofrecieron una atención y un servicio excelente.