Diarios de viaje > El Mundo

Viaje a Calakmul y Tikal

Escribe: grehelo
Una Navidad diferente. Salimos al mediodía rumbo al sureste perfectamente pertrechados con todas las tonterías adquiridas en nuestro último viaje a USA: GPS, reloj con brújula, altímetro y barómetro y la nueva cámara digital.

 

  Enviar a un amigo   Imprimir

 
< Anterior 1 2 3 4 5 6 Capítulo 7 8 Siguiente >
 

Dia 7°: Visita a Calakmul y traslado a Carmen

Xpujil, México — miércoles, 3 de junio de 2009

Desayunamos en el hotel, empacamos y recogimos a Dámaso a las 8 en punto. Pertenece a una especie de asociación o cooperativa de Guías turísticos de la región, perfectamente capacitados y documentados. Él es un zapoteco que ha paseado por bastantes lugares de la República antes de encontrarse en Xpujil con una hermosa jarocha y asentarse en esta tierra. Después de menos de 1 hora de conducción, se llega a la pluma de entrada a la Reserva. Como se atraviesan tierras ejidales, en la pluma te cobran por persona y por coche, 40 pesotes.

¡Pa´que se queden contentos, chingao! De ahí a la entrada al sitio arqueológico son 60 kilómetros de buena carretera asfaltada. Como a medio camino se está construyendo la entrada, el estacionamiento y el museo de sitio. De ahí se irá en camión a las ruinas. El trayecto se hace corto gracias a la charla sobre la vida y la muerte que mantenemos con Dámaso. El entorno es imponente, en medio de la Reserva de la Biosfera Calakmul. 4 horas de visita son adecuadas para darse una buena idea de lo que era aquello, subir a la estructura II y a la IV, ver algunos pajaritos y conocer donde inicia todo según el Popol Vuh, además de charlar con Dámaso, un verdadero placer, de verdad. De regreso a la carretera federal paramos a comer los tres en Conhuas, en el restaurante La Selva, regularón. Enfrente hay otro que puede ser mejor.

Nos despedimos de Dámaso deseándonos todo tipo de parabienes para el año que comienza y le pagamos su tarifa 500 pesos. Pusimos rumbo a Ciudad del Carmen, donde teníamos previsto dormir. Es una Isla unida al continente por dos puentes impresionantes, dejando a un lado el mar y a otro la Laguna de Términos. Fuimos directos a un Soriana a comprar algo para la cena, ya que es Fin de Año y la cosas del comer en algún restaurante se podía complicar. Algo de pan, queso, chorizo y vino era suficiente. En el súper le preguntamos a una pareja por algún hotel decente. Nos recomendaron el Hacienda Real y para allá que nos fuimos. Después de registrarnos con un empleado descerebrado y un solo cambio de habitación, salimos a dar un paseo, eran las 8:00 de la noche. Todo cerrado y preparando las cenas de la Noche Vieja. No teníamos ganas de tanta felicidad, asi que en un sitio llamado Bennigans, tuvieron la amabilidad de darnos un trozo de carne asada, una ensalada César y un pastelito de chocolate, que completarían nuestra cena. La disfrutamos en la habitación y a las 10:30 de la noche caímos rendidos.

Publicado
Modificado el
Leído 981 veces

  Enviar a un amigo   Imprimir

< Anterior 1 2 3 4 5 6 Capítulo 7 8 Siguiente >
 
 


Últimos comentarios

Para publicar un comentario, regístrate GRATIS o

 

Hormiguero en Calakmul.

   

Capítulos de este diario