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China milenaria

Escribe: lozanam
Un viaje al triángulo imprescindible: Shanghai, Xi´an y Beijing (Pekín). Por libre, sin circuitos ni grupos organizados, en solitario por el gigante chino…yes you can!!

 

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Xi´an: última etapa de la Ruta de la Seda

Xi'an, China — sábado, 20 de noviembre de 2010

Tras pagar 99 USD y algo más de 16 horas desde Shanghai, me dejaba el tren en una ciudad de casi 4 millones de personas que todo turista visita por el Patrimonio de la Humanidad que aloja: los guerreros de terracota.  La ciudad cuyo nombre significa en chino “paz occidental”.
 
Al bajar a la estación me esperaban los de mi hostel. Y es que los alojamientos allá incluyen, algunos, el recogerte en la estación a tu llegada, lo que te facilita mucho la visita ya que te permite ganar mucho tiempo y te evita las confusiones de hacerte entender para saber dónde está tu alojamiento.

Así que, rodeado de los cientos de personas que descendían del tren y se mezclaban con otras tantas miles que había por las calles, me dirigí rumbo a un céntrico hostel juvenil que sería mi centro de operaciones en Xian. Allí me dieron un mapita que sería mi perro guía en la ciudad. Y es que si hay algo necesario allí son los mapas para poderte orientar, si te pierdes es muy incómodo porque aunque los chinos intenten ayudarte la cosa se complica ya que mucha gente no sabe leer ni entiende los caracteres latinos. Por eso es mejor llevar siempre el mapa y enseñarlo en caso de necesidad.
 
Así que, dejada mi mochila en la taquilla bajo llave de mi habitación compartida, con mi mapa y recién llegado, salía a pulular por la ciudad que fue capital del imperio de antiguas dinastías, y habitada desde hace medio millón de años.
 
La ciudad cuenta con una muralla excepcional, grande y que se puede recorrer en tramos, con las magníficas puertas del Tambor y la Campana que hacen de miradores sobre la ciudad (se puede pagar un ticket conjunto si se visitan las dos).
 
Muy cerquita de la torre del Tambor se encuentra el barrio musulmán, que aloja otro de los grandes atractivos de la ciudad: la Gran Mezquita, una de las más grandes de China. Construida hacia la dirección oeste originariamente en el año 742 durante la dinastía Tang para poder atender a los cada vez más numerosos creyentes musulmanes que habitaban en la ciudad.
Recomiendo dar una vuelta por el barrio porque además cuenta con un mercado callejero, como un zoco, abierto casi todo el día y que tiene de todo a buenos precios, previo regateo de rigor.
 
Otra parada obligatoria en Xian es la Gran Pagoda de la Oca Salvaje (pudiendo subir a ella y así admirar las fuentes que se encuentran en el parque cercano). Fue construida durante la dinastía Tang en el año 648. El propósito de su construcción fue el de albergar una serie de escritos budistas que trajo consigo el monje Xuanzang después de un viaje a la India. La pagoda original constaba de cinco pisos. Dada la dificultad de encontrar materiales sólidos como la piedra, se construyó con barro, reforzado en algunos puntos con ladrillos. La estructura era demasiado débil y se derrumbó al poco tiempo de su construcción. Tiene una forma piramidal y su ascenso se realiza por escaleras de madera. En la antigüedad se inscribían en su interior los nombres de todos aquellos que pasaban los exámenes imperiales que les convertían en oficiales
 
Alrededor de la pagoda está situado el Templo de la gracia maternal (Da Ci'en). Construido en el 589 en memoria de la emperatriz Wende.
 
Por la noche hay calles muy animadas con tenderetes, justo al lado de la Puerta de la Campana.
 
Y, cómo no, contratando desde mi hostel la visita con transporte y guía en inglés a los Guerreros de Xi´an (20 USD), Patrimonio de la Humanidad.
Se llega al Mausoleo del Primer Emperador Qin, y allí se admira un ejército consistente en más de 7.000 figuras de guerreros y caballos de terracota a tamaño real, que fueron enterradas cerca del autoproclamado primer emperador de China, Qin Shi Huang, en el año 210-209 a. C.
Enterrando estas estatuas se creía que el Emperador seguiría teniendo tropas bajo su mando. El ejército de terracota fue enterrado en formación de batalla, y es simplemente espectacular, puesto que cada figura está hecha de manera única y cada uno tiene sus detalles.
 
Si se cuenta con más tiempo en la ciudad de Xi´an se puede realizar una visita en el día para ver osos pandas.
 
Y, aún impresionado por los guerreros de terracota que acompañaron en la muerte al Emperador Qin, que también fue el primero que empezó a construir la Gran Muralla China, dirigía mis pasos hacia la capital del Imperio: Pekín.

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