Diarios de viaje > Volcán, América Central

Amor en Tiempos de Estoicismo...

Escribe: jimenez225
Desde ese mismo día se obligó a un tren endemoniado de entrenamiento donde no hubo tregua ni descanso. Llegaba agotada del trabajo, se calaba sus zapatillas y se largaba a unos intensos circuitos de caminata y terminaba subiendo y bajando las escaleras de nuestra casa con una mochila a cuestas, repleta de cachivaches, hasta el agotamiento. Día tras días llevaba su cuerpo hasta el límite buscando ejercer pleno control frente a las duras adversidades que le deparaba coronar volcán Barú.

 

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El Cementerio de las Brujas en el Bosque Medieval

Volcán, Panamá — domingo, 22 de mayo de 2011

Me vino de golpe. Como una revelación.  Le busqué pies y cabeza. Lo rebané en pedacitos con el escalpelo de la lógica. Lo sometí al frío raciocinio. Lo examine en los vericuetos de la razón y por más análisis que le metía, terminaba en disparate. Era una locura someter a mi esposa a una dura jornada física por un advenedizo capricho. Convoque una reunión con mis hijos, buscando expiar mi disparate pero termine bendecido por ellos. Les pareció una descabellada aventura de amor: celebrar treinta años de matrimonio en la cima del volcán Barú  era un verdadero disparate dijo mi hija, pero un inolvidable y romántico disparate. Escalar el pico más alto de Panamá, 3,474 metros de escabrosa y espectacular montaña a nuestros 50 años de edad era tema para contar a sus nietos. Lo realmente difícil, decían mis hijos, era convencerla de participar en esta loca aventura de amor. Y lo que pareció difícil, resulto fácil. Quedó seducida de inmediato.
 
               Desde ese mismo día se obligó a un tren endemoniado de entrenamiento donde no hubo tregua ni descanso. Llegaba agotada del trabajo, se calaba sus zapatillas y se largaba a unos intensos circuitos de caminata y terminaba subiendo y bajando las escaleras de nuestra casa con una mochila a cuestas, repleta de cachivaches, hasta el agotamiento. Día tras días llevaba su cuerpo hasta el límite buscando ejercer pleno control frente a las duras adversidades que le deparaba coronar volcán Barú. Yo había fracasado en mi primer intento. Sobrevaloré el vigor y fortaleza de mi juventud y terminé hecho un monigote faltando 130 metros para coronar la cúspide. Muchísimos años después volvería a intentarlo, esta vez, con mi esposa. Así que me sumé a sus agotadoras sesiones de ejercicio y fortalecimiento de carácter.

               El anhelado día llegó. Su mochila pesaba para una primeriza. Hubo urgente reunión familiar para ventilar  el asunto y persuadirla, pero no hubo argumento válido que la hiciera desistir y el asunto quedó, por insistencia de mi hija, a mi cuido y cargo. Mi hijo José Antonio, y otros amigos se sumaban a la aventura.

              Partimos de madrugada en un apretujado busito desde de Colón y atravesamos la maravillosa geografía de nuestro pequeño y hermoso país. Cuando arribamos al escarpado y pintoresco pueblo de Volcán dejamos los bártulos en la estación de bomberos, recorrimos el pueblo, cenamos frugalmente, compramos vituallas y caímos rendidos de cansancio en los estropeados catres de lona que los bomberos gentilmente nos ofrecieron. Partimos de madrugada, aún anochecido, hacia las faldas de volcán. Nos recibió un frio glacial. Un frio desmoralizador que obligó a todos a abrigarnos. Todos menos el guía, que conservó las mismas ropas tropicales. Aquello, de alguna manera, preocupó el grupo.

              Cuando las primeras luces matinales emergieron, revelaron un desolador paisaje. Agreste, solitario y silencioso. Tres vehículos, todo-terrenos, bañados por el bajareque, estaban esparcidos en la llanura, a orillas del sendero. Signo inequívoco que había excursionistas que llevaban delantera. Moisés bendijo la expedición. Los  jóvenes partieron animados siguiendo el mismo camino marcado de tantos excursionistas.

              Un gélido viento nos acompaño en aquel  silencioso trayecto hasta las puertas de un oscuro bosque. Entramos en completo silencio, en fila india y nadie dio cuenta cuando el grupo se partió en dos; la patrulla de avanzada y la de retaguardia. Xiomara Jaime, el guía y yo éramos de retaguardia. El resto, conformado por los jóvenes, de avanzada. Llevaban apuro. Tanto, que sus conversaciones dejaron de rebotar en las abigarradas paredes de este sombrío bosque. Eso preocupó al guía quien contó dramáticos relatos de excursionistas extraviados que tomaron caminos perdidos en aquel dédalo de senderos. Pidió, a través del walkie-talkie  que llevamos, describieran los pormenores del sendero que transitaban. Así podría saber,  a ciegas,  si tomaban el camino correcto. Igualmente los forzó a bajar la marcha.

               El  primer descanso, al cabo de hora y media, fue en el “Cementerio de Las Brujas”. Un sitio, que a pesar  de que el sol entraba a raudales, era  lúgubre y sombrío. Allí escuchamos de boca del guía macabros relatos de apariciones, gemidos, de fantasmas y apariciones de brujas. Nadie tomó en serio aquellas leyendas de indígenas y campesinos. Pero lo que me sucedió el siguiente año puso en jaque mi juicio. Descansaba en medio de aquel silencio, en el mismo sitio, completamente solo –estaba rezagado- cuando un frío viento penetró el bosque hasta  donde estaba sin agitar siquiera las hojas de los arbustos. Entro a hurtadillas y se alojó en mis huesos alarmando mis pensamientos. No le di importancia pues el frio en aquel sitio me era conocido. Pero cuando del suelo empezaron a salir sordos gemidos me paré de inmediato. Recordé las tétricas historias del guía y ésta era una de ellas. Eran plañideros gemidos de multitud, ininteligibles y sorbidos. Me entró pánico. Estaba solo, en aquel silencioso y medieval bosque, forzando la perdida cordura de mi raciocinio cuando la hojarasca empezó a erizarse despacio, sigilosa y rodeó una enorme y esférica roca. Entonces me estalló el miedo. La hojarasca inició una errática danza alrededor de la piedra y petrificado vi que  danzaba también bajo mis pies. Aterrado corrí, despavorido cuesta abajo, sorteando los troncos, rocas y escollos de este sombrío bosque con un desenfreno capaz de matarme. No me detuve hasta que se apaciguara los desbocados latidos de mi corazón. Una vez fuera, en la llanura de partida, espere los demás y les narré mi aterradora experiencia. Se mofaron de mí alegando que me había dejado llevar de cuentos de indios. Que la sugestión, el miedo y la soledad me comieron vivo. No obstante, todas las veces que descansamos allí sudo frío relatando aquella espeluznante experiencia del Cementerio de las Brujas.

               Luego de escuchar los impresionantes relatos del guía reiniciamos el lento ascenso por un terroso camino donde hubo que asistirse de  ramas, raíces y troncos. Era un trillo peligroso, plagado de arboles bambú color verde, con  anillos afilados. Tan afilado como guadañas. Fue aquí que bajamos el ritmo de marcha y nos pusimos guantes temiendo una inesperada cortada.

               Fue en este bosque que Xiomara se rezagó otra vez. Ocasionalmente le pedía su pesada mochila, pero ella con estoico respeto y amor se negaba. Estaba dispuesta a demostrar que las adversidades no socavarían su espíritu. Y la admiraba profundamente, en silencio, orgulloso de haberla elegido como esposa. Al cabo de horas de lento ascenso salimos al “Pozo Seco”. Allí estaba la patrulla de avanzada esperando. Atrás quedaba el bosque de cortantes navajas para dar paso a uno de abrojos y arbustos pequeños. Había poca agua en el pozo, y estaba plagada de basura urbana. !Capitalinos hijueputas..! -dijo el guía. Supimos de qué hablaba. Era la única fuente de agua camino al volcán. Y a falta de agua de manantial para llenar las cantimploras repusimos fuerzas comiendo burundangas. Cuando reiniciamos el ascenso el guía señaló que en adelante el camino seria escabroso y traicionero. Y así fue.

                El sendero se estrechó. Se colmó de apretujados arbustos flanqueados de afiladas rocas. A ratos ascendíamos un largo trecho y luego descendíamos igual tramo para volver a ascender y luego descender. Era como estar en una montaña rusa. Mortificante. Incluso enloqueció el altímetro. Caminábamos en completo silencio. Como zombis. Xiomara empezó a rezagarse, y con ella, nosotros. Todos velaban su condición. En especial Jaime, quien cargaba aún más la pesada angustia de querer aliviarla de su mochila, pero ella era enfática en no entregarla. La llevaría hasta la cima. En repetidas ocasiones su colchoneta se trababa en las ramas demorando el ritmo de los demás. Ella pacientemente la destrababa. Fue en una de esas demoras que el guía preguntó por la patrulla de avanzada. Llamamos por los walkie-talkie y no respondieron. Recurrimos a los gritos de saloma y nada. Solo los agudos chillidos de silbatos dieron cuenta de la inmensa lejanía que los separaba de nosotros. Eso molesto al guía.

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Últimos comentarios

Jasmin53 dice:
Una vez mas se confirma...que el AMOR todo lo logra.

Nunca subestimes José la fortaleza de una mujer...y menos cuando esta, desea algo. Por otra parte, contigo alli...y el guía, Xiomara estaba segura, tranquila, confiaba en tí...y sabía que para todo momento tendrías la solución ajustada... Eso es parte de la confianza que ha creado en tí...producto tambien de lo que has sembrado ya antes.
Lo que siembres....cosecharás....lo recuerdas?

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Jasmin53 dice:
Con respecto a lo del cementerio...te digo...hay que creer ...existen cosas que no somos capaces de entender, el cómo y porqué suceden...esta es una de ellas... Creeme, yo tengo las mias tambien.
Por otra parte, lee bien: Jamás me cansare de decirte....Me encanta tu manera de narrar, de describir... Para mí eres lo máximo en este arte, acá en viajeros.com. ERES UNICO.
Te puedo confesar....que comencé a leer y se humedecieron mis ojos...al ver cuanto amor, a traves de estos años profesas a Xiomara. Como pareja los felicito...han logrado cultivar y mantener lo que verdaderamente es de inmenso valor en esta vida....el amor..el amor de pareja. El amor de ese núcleo que tanto interesa y que se expande luego...a los hijos..el hogar...la familia...los amigos...el trabajo...y asi sucesivamente....
Se habla tanto de este tema...cuando en verdad, todo es tan sencillo...y ya se sabe, es cuestión de comunicación...el amor y la comunicación deben ir de la mano...junto al respeto y el claro deseo de ver y hacer feliz al otro... LOS FELICITO A AMBOS... Un fuerte abrazo...con todo mi cariño para ustedes....
Continuaré mi lectura.

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jimenez225 dice:
Gracias Jasmin,,, muchisimas gracias por tus alentadoras palabras.
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MariRomi dice:
Sabes que no me ubico en el cementerio de las Brujas, ¿es el primer claro? o después de la 45? A mi me pasó algo paranormal caminado despues del Ojo de Agua, antes del derrumbe, escuche carcajadas de mi amigo que caminaba detrás de mi al venir de regreso, cuando me di la vuelta para preguntarle de qué se reía, el estaba demasiado serio y me dijo que también había escuchado las carcajadas, él es una persona creyente y se que no mentiría, nos dio algo de temor pero seguimos.
Y en cuanto a tu esposa, pues es de admirar, a esa edad ( la edad de mi mamá) muy pocas mujeres se atreverían siquiera a meterse en tan tremenda azaña!

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arioeste dice:
Esta buenisimo el diario, pero ya me dio miedito, ajjaja..Te mando un fuerte abrazo...
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Carmen_G_A dice:
Me encanta tus diarios y me alegra enormemente que cuentes vuestra aventura.
Se da por sentado que pasados los 50, un@ ya es mayor según para que cosas, no lo creo. prueba de ello es que pasados los 50 hiciste algo que no pudiste de más joven y ademas acompañado por tu compañera de vida, que es decir mucho.
Pienso que muy a menudo nos limitamos, demasiado prejuicios de como tiene que ser esto, o lo otro. Gracias por compartir.

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gatatania dice:
Antes de ver las fotos, quiero consignar aquí mi comentario.
Muy buen diario. Gracias por enviármelo.
Tan bueno y auténtico que dan ganas de viajar, así, a tu manera: viaje en grupo, todos al unísono en el sentido de descubrir a medida que nos desplazamos: descubrir el mundo y descubrirnos a nosotros mismos.
Buenas reflexiones para cuidar del medio ambiente y para explorar senderos difíciles.
Me hace pensar la testarudez de tu esposa en llevar ella misma su mochila así fuera pesada. Identificándome con ella, pienso que, en el fondo, reconocía la inconveniencia de su peso excesivo para el viaje y no quería hacer "cargar" con este "error" a los demás.
Siempre llevo más de lo necesario en un morral, pero ahora llevo menos que antes: vicio de mujer y/o inseguridad... el agua, p. ej., sería la prioridad para cargar.
Una idea me surge: qué tal si se ponen letreros, avisos alrededor de la fuente de agua para que nadie vuelva a tirara basura y sirva de pozo para calmar la sed de todos los caminantes, así como en las Montañas Rocosas, en las cabañas, a lo largo del camino, los caminantes dejan un poco de comida, porque saben que le servirá al próximo que pase por ahí. Sentido comunitario y solidario, importante desarrollar: nuestra misión tanto como viajeros y como guías debe ser también la de crear conciencia en el cuidado de nuestro planeta en bien de todos y pensar en el otro, compartiendo con él (así sea desconocido), lo nuestro.
Finalmente una de corrección idiomática, lo cual hago con todo respeto y sin ánimo de herir tu susceptibilidad sino de ayudarte a mejorar esta hermosa labor de escribir diarios de viaje y compartirlos: Atención con las tildes, los acentos que hay que marcar en los verbos en pasado, para evitar equívocos y falicilar la lectura.
Gracias de nuevo por este bello diario.

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gerle dice:
Muy buen diario ..
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Guardaparque1946 dice:
Relato entretenido,se completa la lectura sin demora. Tiene algo de Tolkien y evoca imágenes de una película que si no mal recuerdo se llama " El Guerrer o l3 " con Antonio Banderas.
Es verdad, hay bosques opresivos, otros luminosos.En ellos he trabajado muchos años y algo de experiencia y mucho de respeto he adquirido.
De joven exploraba bosques subantarticos...no había walkie-talkies, celulares,Gps y la cartografía general era deprimente.Entiendo y disfruto tus viscisitudes que superada podes contarlas, compartirlas con buen animo.
Atinada, oportuna la observación de Gatania. Todos los comentarios son nutritivos.
Gracias a todos.

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Janelle dice:
ohhhh por Dios que Miedo!!! jajajajaja! y como que ya conocias ese frio?, que linda aventura de amor!y lo mas lindo es qeu tus hijos se sumen!
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damelo1980 dice:
Uyy cementerio de Brujas suena mucho a pelícual de terror! Buen recorrido! Saludos desde COlombia.
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Her_2004 dice:
Muy interesante.
Saludos.

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florenci65 dice:
Una narración con todos los componentes para que te hagan un film, José.
Un saludo por la brava Xiomara y por tu maravillosamente loca idea

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amodio dice:
Me gusta ser vajeros, porque puedo leer historias de lugares tan bellos y tan lejos= Como leí una vez = gracias y saludos.

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gragus99 dice:
Jose, el amor es mas fueerte, como dice una cancion de Fito Paez, pero cuidate, a ver si ahora Xiomara te dice..."Yo te acompañe...ahora acompañame vos..." y ahi te lleva a un shopping, y ahi si agarrate Catalina, esa cuesta va a ser mas dificil que la del volcan, de veras ¡¡¡Suerte Jose!!!! jajajajajajajaj BESOS PER TUTTTI
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DARTH9000 dice:
Con el título, ya imaginaba lo que nos deparaba la lectura.....una narración muy buena.
saludos desde México!!!!!

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un viajero dice:
¡Wow!, mis respetos y adm iración para Xiomara. De verdad que es un ejemplo para mujeres como yo que a veces por cosas tan pequeñas nos dejamos caer. Y por otro lado, que gran aventura la de ustedes.
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kubasvensken dice:
Estupendo relato, muy divertido y muy bien escrito. Cómo siempre nos mantienes agasajados con tus historias.
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Gyogananda dice:
Interesante historia, amigo, ademas de bella historia de amor. Te felicito. Recuerda: "Hay otros mundos, Pero están en este"
Un saludo

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daniel523 dice:
Como nos tienes acostumbrados José, excelente capítulo y muy buenas fotos!!
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danielgonnet dice:
buena idea linda manera de festejar la vida y buen relato esperamos tu 2 parte
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Tafuri dice:
Todo muy bueno, hermoso el diario, el relato las fotos, las opiniones, todo.
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B_E_L_E_N dice:
Tienes una habilidad narrativa que te tengo que felicitar.. Un buen diario de viaje, con buenas imágenes que se recrean en la mente, y lindas fotos. Saludos desde Chiapas, México
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marinisj dice:
Me gustó mucho el diario, me intriga sobremanera lo referido a la época medieval, asique rapidamente me puse a leer. la idea de vivir en esa época me obliga a identificarme con el romanticismo y esta historia cumple desde los dos lados. Gracias !
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gerardo63 dice:
muy interesante tu relato mi buen amigo JOSE A, siempre en viajes extremos ((( me gusto ))) mil gracias por mandarme tu diario saludos y una felicitacion por sus 30 años de casadosssss que sean mucho mas. ,!!!!
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Maria-eugenia-munoz-islas dice:
Waooo, excelente todo y felicidades por esa familia maravillosa que comparte contigo esas vivencias, saludos desde la Ciuadad de Mexico.
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Florbsas dice:
Qué maravillosa forma de festejar nada menos que 30 años de casados! Hermoso lugar para celebrarlo.
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DANIEL76ARG dice:
Algún día tus historias inspirarán películas!!! Mi gran amigo, recibe mis saludos.
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Estrellita426 dice:
Que linda aventura por su aniversario numero 30 juntos que los acompañara por siempre, Felicidades. saludos.
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Luisnaesba dice:
buena por compartirla un gran saludo.. Buena Vibra en Todo.
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un viajero dice:
que manera tan exquisita de narrar muchisisimas felicidades por ese gran recorrido en nombre del amor!!!! Y que hermoso que tu familia este tan unida y hayan celebrado de una manera extraordinaria. Mis mejores deseos Saludoss
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babydollspain dice:
Menudo recorrido, enhorabuena sobre todo a tu valiente esposa!!
Bien por ella que no aceptó le llevaran la mochila!!
Saludos.

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Marycris dice:
Excelente e interesante como todos tus diarios. Me alegra que puedan compartir estas extraordinarias experiencias tu esposa y vos. Yo también lo hago con mi marido y eso es invalorable. Las fotos maravillosas. Felicitaciones por el excelente estado físico.
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laulubru dice:
Entretenido

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Terelu dice:
¡Qué valientes! y qué satisfacción vencer tantas dificultades para conseguir lo que se quiere. Muy interesante.
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BBaquero dice:
Felicitaciones. Leo y vuelvo a leer porque me gusta mucho su narración. Como para hacer un libro. Bien entrenido...y nos deja en suspenso. Eso me gusta. Gracias por participar tan bonita experiencia.
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soyviajera dice:
Siempre me subyugan tus relatos.....conviertes lo común en excepción.
Un saludo

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CHARLYPOA dice:
Como siempre muy bueno el diario tienes el don de la palabra, y realmente creo que son espiritus que habitan la selva pero no creo que te quieran hacer mal, solo hay que respetarlos!!!!
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cibeles dice:
yo creo que habría salido corriendo.... muy valientes vosotros, e interesate tu relaso. Sigo leyendo...
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Vientopatagonico dice:
Bello relato, como siempre....bello!
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