Diarios de viaje > Vitória, América del Sur

Vitoria: un tesoro poco conocido...

Escribe: buvar
Gracias a una invitación del viajero Paco, llegamos a Vitoria la capital del estado de Espírito Santo, pasamos alli seis dias que nos permitieron aproximarnos a los miles de encantos que que estas tierras capixabas tienen para ofrecer.

 

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El manguezal al alcance de la mano

Vitória, Brasil — viernes, 17 de abril de 2009

Nuestro tercer día de visita en Vitoria tiene un objetivo claro, vamos a conocer la ciudad, particularmente sus atractivos botánicos y culturales.Alejandro esta muy interesado en ver de cerca el manglar o como dicen los brasileños, el manguezal, para los que no sepan Alejandro es antropólogo y su asignatura pendiente es Brasil.Existe una ruta en escuna, pero funciona sólo en temporada alta, por lo que Paco decide llevarnos hasta la Universidad Federal de Espíritu Santo, que cuenta con su propio manguezal. 
Los manguezales o manglares en español, son ecosistemas que se encuentran en las desembocaduras de los rios en el océano Atlántico.- Se caracterizan por los suelos anegados, movedizos y poco aireados. Sus raíces se ramifican desde el tronco en dirección a tierra firme para mejorar su fijación.
La verdad este viaje a Vitoria ha sido una especie de viaje de estudios ya que hemos aprendido mucho, ya en otro diario les hablaré de los microclimas de Brasil.
Visitamos el manguezal y aprovechamos de recorrer un poquito la universidad que es además el lugar don nuestro amigo viajero hizo sus estudios.
Mientras fotografìo una laguna con patos, desde unos laboratorios los alumnos me miran, imagino que con un poco de envidia, ellos están en clases mientras yo feliz de la vida hago turismo.
Paco nos lleva a conocer el Planetario de Vitoria, que está al interior de la Universidad. Se trata de un espacio muy amistoso que busca, con énfasis en la astronomía, estimular la imaginación y desarrollar la curiosidad de los alumnos para percibir de mejor manera el universo, que visita !!! bonita !!! quiero volver ya...
Hay varias visitas durante el día y su principal atracción es el Proyecto Planetario, un equipamiento que permite simular el cielo nocturno...!! de día !!
La visita a la universidad es todo un hallazgo ya que permite no solo observar el manglar y el planetario sino además ver otros tipos de microclima como la restinga una vegetación típica de los terrenos arenosos y salinos del litoral y está formada por plantas herbáceas y arbustivas.
Parque Pedra da Cebola
Nuestro próximo destino es el Parque de la Piedra de la Cebolla, llamado así por una piedra con forma de cebolla y responde a loas esfuerzo del estado por recuperar zonas degradadas.
Originalmente había funcionado aquí una explotación de piedra de granito, la cual fue desactivada en el año 1978 y 21 años después en 1997 se abrió este parque para el disfrute de la comunidad.
El Parque fue dotado de especies arbóreas características de la zona, en la parte más alta tiene una mirador que da a la Praia Camburi, (donde vive nuestro viajero mimado) parte del macizo central y al puerto de Tubarao, uno de los dos puertos de Vitoria. Tiene poco más de 100 mil metros cuadrados.
La entrada al parque es gratuita y una vez en el interior se pueden observar especímenes rupestres, plantas exóticas de la mata atlántica introducidas allì y que han dado excelentes resultados. Patos, gansos, cisnes y la curiosa gallina de Angola, circulan libremente por el parque.
En su interior hay servicios higiénicos y quioscos para la venta de bebidas y helados. Existe tambièn allí una pequeño huerto de plantas medicinales.
Estructura que da satisfacción a todos

El Parque cuenta con una buena estructura para dar satisfacción a todos. Tiene una casa de meditación, una jardín oriental y para los deportistas, que en Brasil se ve que son mayoría,  hay habilitaciones para practicar alpinismo, béisbol y fútbol. (un periodista nunca pierde las ganas de reportear, por lo menos los que somos proletarios del reporteo)
Parque Botánico
Como aún nos queda un tiempito, Paco nos lleva al parque Botánico, Vale do Río Doce. Se trata de un lugar de preservación y educación ambiental y placer. Allí en total armonía con la natualeza los visitantes, que también acceden gratuitamente puede compartir con sus amigos y familia ....y su habilitación fue posible gracias al aporte de la Compañía Vale de Río Doce que es la responsable de un Parque botánico en el llamado cinturón verde que tiene previsto la plantación de 8 millones de árboles.
Quienes diseñaron el parque pensaron en todo, hay un anfiteatro para presentaciones artísticas, un orquidario, con más de 140 especies de orquídeas..
(!! adoro las orquídeas)
Como estamos en otoño no había muchas que estuvieran floreciendo, pero pudimos observar varios tipos. 
El jardìn Botánico cuenta con rutas establecidas para acercarse a la Mata Atlántica.
Tiene también salones de exposición donde se da cuenta a la comunidad de lo que la empresa privada puede hacer por la presevación del medio ambiente, sobre todo si se trata de aquellas cuya producción produce un fuerte impacto ambiental. Cuando hablamos del concepto desarrollo sustantable encontramos en este parque un buen ejemplo.
El cine y la lluvia
Terminamos nuestro paseo y luego de almorzar, la invitada caprichosa, es decir yo,  quiere ir al cine a ver una película brasileña. Partimos al shopping a ver Si eu fosse voce con Tony Ramos y Gloria Pires. Salimos de casa y se desata una lluvia monzónica que en pocos minutos inunda las calles, y cuando digo inundar me referiero a que el agua alcanza niveles que no permiten a los automóviles seguir circulando.Conclusión: quedamos prisioneros en un atochamiento que tardó como dos horas en despejarse, Felizmente Paco tenía Plan B, asi es que nos metimos al estacionamiento de otro shopping y aprovechamos de tomar un cafe y yo encontré un cyber donde poder mandar noticias para casa. Además estaba angustiada por el terremoto en Italia y sin saber noticias de Horni.
Por la noche vamos a cenar a una tasca portuguesa en el mercado de Vitoria, es una excelente restaurante donde probamos un cordero que estaba de maravillas y nuevamente de bajativo vino de Porto.
Al día siguiente nos espera una ascensión al cerro donde iremos a Visitar el Convento de Nossa Senhora da Penha.

María Eugenia Vargas

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Últimos comentarios

waltina dice:
Maria Eugenia, bela representação da vegetação brasileira. Abraços, Tina
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un viajero dice:
Jajajajaja que tarde horrible
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martindaco dice:
Muy interesante y con todo lujo de detalles. Ademas aquí las fotografías
acompañan muy bien tu relato.

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buvar dice:
La verdad pasear junto al manguezal e stoda una experiencia y conocer la universidad donde estudio nuestro amigo Paco, también resultó muy bonito.
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escapadadefinde dice:
En el otro capítulo me sorprendió el paisaje y ahora....NATURALEZA CON MAYUSCULAS!
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un viajero dice:
Qué belleza natural!!!!! es sorprendente, Brasil ha sido favorecido por la mano de Dios..
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