Viña del mar: encuentro y reencuentros con alegría

Escribe: buvar
Nunca supe si fuimos trece o catorce los viajaremos que nos juntamos en Viña del Mar, pero independiente del número fue una jornada grata que nos permitió reencontrarnos y presentar a los asistentes a un viajero amigo y querido como es Paco de Brasil, que en esta oportunidad vino con su amiga Idalina. reconocimiento a Héctor que tuvo a su cargo la organización.

 

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Capítulo 1

Reencuentro de amigos

Viña del Mar, Chile — martes, 19 de mayo de 2009

La idea era juntarnos en Viña del Mar para reencontrarnos los que ya habíamos estado en Santiago y dar la bienvenida a los queridos viajeros brasileños Paco e Idalina y aunque en un principio hubo mucho interés por participar diversas razones limitaron la asistencia de varios queridos y apreciados viajeros. Finalmente acudieron a la cita, si mis matemáticas no fallan trece viajeros, Héctor nuestro anfitrión, Rene, Paco, Idalina, Alejandra, Pamela, Claudia, Lourdes, Mario, Nikki, Patricia, Verónica y quién escribe este diario.           
En el caso de Paco e Idalina, que se encontraban de visita en Antofagasta, viajaron conmigo ese mismo sábado vía aérea a Santiago. Allí nos esperaba mi amiga Patty. Llegamos a las 11 de la mañana, rápidamente alquilamos un auto y nos dirigimos a Isla Negra para visitar la casa de Neruda. Almorzamos y partimos a Viña Vía Casablanca. Yo estaba un poco nerviosa ya que se trataba de hacer rutas que no había hecho con anterioridad. Felizmente a las 17:30 estábamos frente al Hotel Viña del Mar donde se haría la cena y nosotros alojaríamos allí mismo.           
Yo fui la primera en bajar a las 6 de la tarde, di una vuelta por la plaza y no vi a nadie por lo que volví al lobby del hotel y esperé allí hasta que llegaron, las viajeras, Alejandra, Pamela y Claudia. Las saludé y subieron a cambiarse y luego llegó la querida viajera verónica y Lourdes, luego saludé al viajero Héctor que esperaba en el ingreso a la comedores que llegaran los otros viajeros.           
En el intertanto aproveché de presentar al viajero Paco que sólo conocía del grupo a Pamela. Conversamos allí de nuestra cosas de nuestros viajes y al poco rato pasamos a cenar.           
La verdad aunque éramos pocos el ambiente realmente fue muy grato, intercambiamos algunos regalitos, y disfrutamos de la alegría de reencontrarnos. En general la mayoría de los viajeros son gente amistosa, educada y cariñosa y esto se agradece. Por ejemplo sentimos una gran alegría cuando pasada la medianoche arribó el viajero Nikki, un muchacho dulce y acogedor, por el que todos sentimos mucho cariño.           
Idalina, Mario y Patty, que eran invitados no-viajeros, igual lo pasaron muy bien y disfrutaron la hermosa velada. 

¡ Bravo por René ¡
            

No puedo dejar pasar esta ocasión sin felicitar y agradecer al viajero Renequitano que hizo realidad el anhelo de Verónica y mío de bailar cueca. Este muchacho baila como los dioses, el baila un estilo de cueca chilota que se acomoda al estilo de cueca huasa que yo bailo, mientras que la Verito es puro estilo y glamour. Hay que reconocer que la Vero bailando cueca es nuestra ¡ I D O L A ¡.           
Verónica había llevado su pañuelito cuequero, bordadito y todo. Nikki había amenazado con bailar cueca choras, pero llegó cuando nuestro baile nacional había cedido paso a los ritmos tropicales.           
Debo decir que la mayoría lo pasamos super, pero super bien, la verdad no hubo ninguna mala cara queja ni nada por el estilo, la cena rica, el bailoteo bueno. Y ya pasadas las 2 de la mañana yo tenía sueño, nos habíamos levantado a las seis de la mañana y a mi me toco manejar sola ya que Paco e Idalina no se animaron a manejar en Chile y tampoco Patty, por eso aunque había ánimo de seguir la fiesta en otro sitio, yo decliné la invitación, ya que al otro día me iba a volver a tocar manejar sola.           
Aprovechamos de cantar el cumpleaños feliz a Lourdes que los había celebrado el día anterior y antes de irnos a dormir, Alejandra distribuyó regalitos que mandaron los administradores y otros que ella misma hizo, ¡ gracias Ale por el detalle!.           
Quedamos de acuerdo con Lourdes y René de hacer un tour a pie al día siguiente y nos volvimos a juntar a las 9 de la mañana del domingo con Alejandra, Pamela, Claudia, Verónica, Lourdes, Paco, Patricia y Nikki, que se sujetaba los ojos con un palo de fósforos. ¿Sería Cristián el que se tomó hasta el agua del florero?. Supimos que estuvieron carreteando hasta tarde, pero en fin, cuando se es joven no se siente el cansancio.           
Fue muy grato este desayuno fraterno entre viajeros amigos por los que uno siente tanto afecto.           
Infelizmente con Paco, Idalina y Patty, debimos renunciar con dolor de nuestro corazón al tour de a pie por Valparaíso, ya que si lo hacíamos no nos darìa tiempo de ir hasta el cerro Bellavista a ver "La Sebastiana" y luego ir a Reñaca y Concón, tal como les había prometido a Paco e Idalina.           
Luego a las 16 horas teníamos un tour del vino en el Valle de Casablanca, asì es que no nos quedó más que despedirnos de tan buenos amigos.           
A todos ellos un abrazo, nos hicieron pasar jornadas muy lindas.Gracias especiales a Verito que se ofreció a leer mi nueva novela "Flores del desierto", a Nikki por ser un muchacho tan alegre y sano, a Claudia y sus ansias de viajar a Pamelita que con su cara de niña lleva sobre sus espalda una enorme responsabilidad, a René un ser humano maravilloso que me gustaría tener tiempo de conocer mejor -tendremos una- segunda oportunidad- a Héctor, lamento que te hayas quedado con una idea errónea de las personas que fuimos a la cena. Reconocemos y agradecemos tu esfuerzo.           
A mis queridos amigos Paco e Idalina, que vinieron de Brasil y estaban ansiosos de encontrar a los viajeros, a Patricia, periodista y amiga desde hace más de 30 años y que comparte conmigo los momentos tristes y también los alegres como los vividos en Viña y Valparaíso, ¡ Gracias por regalarme esos caballitos de mar tan bellos !.  
A Carmenparis que se acordó de nosotros enviándonos una   bella tarjeta, a Samuelm, que me dejó varios llamados en mi teléfono y que yo con el jolgorio y la alegría no escuché. A Demo y Celsi que nos acompañaron desde lejos teniéndonos en su corazón.      
Espero verlos muy pronto en otro encuentro. Para ver las fotos ir al album:
http://www.viajeros.com/fotos/vina-del-mar-alegria-en-encuentro-viajero
María Eugenia Vargas
buvarcl@gmail.com



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Capítulo 1
 
 


 

Dos viajeros de excepcion Cristian Riquelme y Paco

   

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