Diarios de viaje > América del Sur

Travesía por el oeste de Bolivia

Escribe: el_sapucai
En enero de 2011 dos amigos porteños iniciamos este viaje de 19 días, conociendo el país hermano desde Villazón a La Paz, parando en Tupiza, Potosí, Sucre y Cochabamba. En el camino paramos también en Salta, La Quiaca y Humahuaca, aunque solo fueron escalas para alcanzar nuestro verdadero destino... Decidí contar este viaje en agradecimiento por toda la data que conseguí en Viajeros.com y que tanto me sirvió!

 

  Enviar a un amigo   Imprimir

 
< Anterior 1 2 Capítulo 3 4 5 6 7 ... 16 Siguiente >
 

De Villazón a Tupiza

Villazón, Bolivia — martes, 25 de enero de 2011

Es brutal notar el contraste entre el pueblo argentino de La Quiaca y la ciudad boliviana de Villazón. Pero la verdad, es mucho más fuerte lo que uno siente al volver a su lado de la frontera de regreso, que a la ida cuando todavía no sabe todo lo que está por venir! Del lado argentino una larga avenida sin construcciones y encerrada entre dos paredones naturales conduce al pequeño pueblo; del lado boliviano se ve una desordenada ciudad de construcciones de ladrillo sin revocar, cables caóticos y mucha gente en la calle, mientras vendedores de gelatina y jugo en bolsita (!) caminan entre los que esperan a cruzar.

En la aduana boliviana un grupo de altavoces repite constantemente una serie de recomendaciones de la Policía relacionadas con: los buses, los taxis, los estafadores de billetes de lotería y falsos premios, los estafadores que aseguran realizar más rápido los trámites de cruce, las tarifas, los ladrones, etc. etc. etc.

En la oficina, los turistas europeos, yanquis y argentinos pasan con total facilidad, mientras no hace falta decir que el trato a los bolivianos es poco menos que humillante y ellos reaccionan con desesperación. Así, rápidamente estuvimos en la ciudad fronteriza y empezamos a recorrer la avenida principal, sin saber en realidad cómo llegar a la terminal de buses. Pero las cosas son así, en Bolivia faltan muchos servicios, así que exigir información para el turista y algunos detalles de confort parece desubicado. Igual, existe una oficina de la Policía turística boliviana, pero está en la plaza principal, a unas cinco cuadras, y en ese momento no lo sabíamos ni nadie nos lo indicó (tampoco ningún cartel).

La avenida principal de Villazón es un mercado impresionante, pero no esperen hallar demasiadas artesanías ni ropa (hay, hay, pero no TANTA) sino que abundan los electrodomésticos, ropa deportiva o de moda (toda de imitación), cigarrillos, celulares, calculadoras, relojes pulsera, iPods truchos, laptops y netbooks... y hojas de coca, jeje Un ejército de hombres con carritos ofrecen ayudar a transportar el equipaje o lo comprado, y otro ejército de taxis lleva a los visitantes a la terminal, pero la distancia resultan ser poquitas cuadras.

Circulando por este inmenso mercado callejero, al principio con ojos hasta en la espalda pero luego más tranquilos, pasamos la plaza central siempre siguiendo por la avenida que partía de la aduana y llegamos a la Terminal de buses. Ahí un tercer ejército, el de vendedoras de boletos, nos "atacó" a los gritos, mientras intentábamos mirar un poco los buses para elegir el que nos pareciera en mejor estado: algunos daban miedo por su falta de mantenimiento.

Al final, no resistimos mucho a las insistencias y por 15 bolivianos cada uno, subimos a un bus que ya estaba saliendo hacia Tupiza y Potosí, sin animarnos a dejar las mochilas con el equipaje, sino que las cargamos en los asientos y las aguantamos durante las siguientes dos horas. No nos dieron ningún boleto (ni sabemos de qué flota era el bus) ni nos asignaron asiento, y en algún momento hasta tuvimos miedo de que le hubiéramos dado el dinero a cualquier estafadora, pero tuvimos suerte. Ya sentados en nuestros asientos, empezamos a ver cómo era la mecánica en los buses: subieron un grupo de niñas y cholitas a ofrecer comidas y bebidas, y luego de ellas un chiquito que cantaba canciones, contaba chistes y pedía una moneda. Aclaro esto porque la misma escena se repitió en todos nuestros viajes, como una costumbre entristecedora.

El viaje fue... TERRORÍFICO. Como muchos han comentado aquí, los choferes bolivianos son en su mayoría asesinos en potencia o dementes escapados de neuropsiquiátricos. El tema es que en Bolivia la mayoría de las rutas eran hasta hace poco de tierre o ripio, y luego de tantos años de abandono, el gobierno nacional está haciendo un gran plan de pavimentación, así que la ruta hacia Potosí está a medio terminar, y hay constantes desvíos a la hora de cruzar ríos secos. El conductor pasaba otros vehículos a toda velocidad y en plena curva y casi chocamos una vez... pero al final llegamos vivos.

Tips:

Es importante no hacer caso a las vendedoras de la terminal de buses, que te ofrecen a los gritos boletos a cualquier destino; y todas aseguran que su bus "está por salir ya mismo" para que el turista se desespere y compre enseguida. Lo mejor es tomarse el tiempo necesario y mirar un poco los buses desde los andenes, para poder elegir uno que no sea peligroso. Pero al final, no existen casi buenas flotas de buses que pasen por Villazón: la más serias están más al norte, en La Paz y Cochabamba...

Tiene que ver con: Transporte
En Villazón, Bolivia

En Villazón los precios son más que convenientes, y es mucho más barato comprar algunas artesanías y textiles aquí que en Potosí u otras ciudades. Sin embargo, lo que más abunda en Villazón son los electrodomésticos, reproductores mp3 y mp4, iPods, celulares, relojes, calculadoras, camisetas de fútbol, cigarrillos y alcohol, etc. etc.

Tiene que ver con: Compras
En Villazón, Bolivia

La avenida principal de Villazón está llena de personas vendiendo en sus veredas gelatina, jugos servidos en pequeñas bolsitas y otras preparaciones caseras, pero no es nada recomendable que los turistas consuman estos productos: están hechos con agua del lugar que no es potable y si no eres lugareño te puedes pescar una fuerte descompostura.

Tiene que ver con: Alimentación, Salud e higiene
En Villazón, Bolivia

Opiniones:

Mi calificación promedio:
  •  
Servicio    
Responsabilidad    
Precio/calidad    

Estación Terminal de Buses

Transporte & Servicios: Terminal de Buses en Villazón, Bolivia

La Terminal de Buses de Villazón es sencillamente un gran galpón de techo de chapas de zinc con las boleterías directamente con ventanilla a la calle. Queda al final de la Avenida Argentina, que sale desde la aduana, pasando la plaza principal de la ciudad. Es importante no subirse apurado al primer bus que les ofrezcan: hacer oidos sordos a las vendedoras que empiezan a los gritos a ofertar cualquier cosa y tomarse tiempo para buscar bien un bus en buenas condiciones... o al menos aceptables!


Publicado
Modificado el
Leído 1241 veces

  Enviar a un amigo   Imprimir

< Anterior 1 2 Capítulo 3 4 5 6 7 ... 16 Siguiente >
 
 


Últimos comentarios

JULIAN1971 dice:
Te entiendo en todo lo que contas y Bolivia es un pais tan turistico que me da pena que no inviertan algo aunque sea en atender bien al pasajero que va a dejar su plata en cada ciudad que visita. Saludos.
Publicado

el_sapucai dice:
Lo triste es que Bolivia es un país muy visitado por turistas... pero no se puede decir que sea turístico! Lo que quiero decir es que no existe infraestructura para extranjeros! No me refiero a mapas escritos en inglés y combis de lujo, sino a verdaderas oficinas de turismo que te den un listado de alojamientos y algún folleto con "tips" para manejarte en el lugar, un simple mapa actualizado y recomendaciones de cosas para ver!
Al fin y al cabo... el turismo les podría dar aún más dinero! Pero en Bolivia hay tanto por hacer que parece no saberse por donde empezar.

Publicado

Para publicar un comentario, regístrate GRATIS o

Capítulos de este diario