Los Llanos Orientales

Escribe: jeepsafaricolombia
Iniciamos el viaje super temprano en la mañana, hacia un rancho enorme, vimos el amanecer mas lindo que haya visto desde el alto de luna roja, ese es el centro gegrafico de Colombia.Estamos en...

 

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Capítulo 1

Los Llanos Orientales

Villavicencio, Colombia — domingo, 4 de marzo de 2007

Iniciamos el viaje super temprano en la mañana, hacia un rancho enorme, vimos el amanecer mas lindo que haya visto desde el alto de luna roja, ese es el centro gegrafico de Colombia.

Estamos en la mitad de la nada, todo es plano, son grandes extensiones sin ver una casa, de pronto un lago enorme y bellisimo, vamos en Land Rovers y el conductor se sale de la via y atravezamos por el medio del pastizal, donde no hay caminos, y llegamos al lago, agua fresca, hace mucho calor, y el guia dice que nos podemos bañar, al principio da miedo, el piso es suave, pero sigo caminando, y de pronto, estoy nadando y no dejo de pensar en que algo puede venir a picarme, pero el guia esta alli conmigo y dice que es seguro.

Salimos nuevamente acia la casa del rancho, es bonito, comodo, nos instalamos y el almuerzo es una carne asada con platanos y yuca, comida de la region, nos dan a probar guarapo, que es una bebida fermentada de maiz o arroz, lo que tenga a la mano, en la tarde nos bañamos en el caño la Ema, el sitio es fresco, debajo de unos arboles, y hay una polea para tirarse desde lo alto de un arbol al rio, excitante.

Al dia siguiente nos levantan temprano, vamos para la serrania, son formaciones en forma de olas que hay en esta zona del pais, son verdes y no hay caminos por ningun lado, pero estamos navegando como entre un mar verde, tomamos unas fotografias hermosas, caminamos un poco y visitamos los morichales, que son las palmeras de Llano, donde existe esa palmera, existe el agua.

Descansamos en la casa y en la noche tenemos noche de estrellas, la comida es especial, pernil de cerdo al horno, y la fogata hacen de esta noche algo especial.

Al dia siguiente salimos hacia el rio Yucao, es famoso por su pesca, es de aguas amarillas, esta bajito y podemos pasar a pie al otro lado, en invierno tienen botes y organizan una expedicion en Kajacks, regresamos a la casa y el almuerzo anuncia la despedida, empezamos a recoger las cosas y me invade la nostalgia de querer volver algun dia, es un sitio maravilloso y embrujante.

De ida paramos a ver el atardecer en el alto, el sol se esconde rapidamente, nuestro regreso es inminente, mas fotografias y la via que nos conduce a Villavicencio es recta en buen estado, el cansansio esta a la puerta y me quedo dormida........



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