Venecia por un dia...

Escribe: mayodelsur
Cuando planifiqué mi viaje a Italia, entre el 26 de Mayo y el 12 de Junio de 2007, me propuse reservar (o conseguir) unos días para conocer alguna ciudad italiana. Fui invitado al primer...

 

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Capítulo 1

Venecia por un dia...

Venecia, Italia — martes, 20 de mayo de 2008

Cuando planifiqué mi viaje a Italia, entre el 26 de Mayo y el 12 de Junio de 2007, me propuse reservar (o conseguir) unos días para conocer alguna ciudad italiana. Fui invitado al primer congreso en Italia sobre la obra del escritor argentino Ernesto Sábato, cuyos padres eran oriundos de la zona de Calabria.

El Congreso se desarrollò el Viernes 1 de Junio en Dipignano, un pueblo cercano a Cosenza. Posteriormente, participé de otras actividades en la UniCal (Universitá della Calabria) y el sábado 9 de Junio partí desde Paola hacia Roma Termini. Veinte kilómetros de costa mediterránea a pleno sol me hicieron recordar que había estado en dos ocasiones en Paola, siempre con lluvia...

Y el día que viajaba a Roma, ¿qué pasó? SALIO EL SOL!!!!! Bueno, la plancha en el mediterráneo quedará para otra ocasión... En Roma me recibió... ¡BUSH! ¡Tenía medio Roma rodeada por cintas amarillas y "carabinieris" que me impedían recorrer la ciudad, así que deduje que Roma era demasiado pequeña para George y para mí... Por eso decidí irme a Venecia. Pero, Venecia por un día...

Es casi un perjurio, pero peor sería recordar que estuve en Italia, y no fui a Venecia. Así que me fui a Roma Términi y saqué un boleto en 2° del ICN (Intercity notte) desde Roma Triburtina a Venezia Santa Lucía que partía a las 22:50 hs y otro boleto en 2° del Eurostar desde Venezia Sta Lucía a Roma Términi para las 18:36 hs del día siguiente. Todo por 70 Euros, con tarifa "Amica" (mucho más económico que sacar un abono ó pasajes con anticipación).

Trece horas en Venecia... ¿Qué podía hacer? ¿Hasta dónde podría recorrer? Ante este panorama, me dije: - Bueno, mi diario de viaje por Venecia será así: Venezia Sta. Lucía - Canal Grande - Vaporetto - Ponte Degli scalzi - Almacén de los Turcos (Fontego dei Turchi) - Ponte di Rialto - Ca' Foscari - Ca' Rezzonico - Ponte Della Accademia - Palazzo Dario - Santa María della Salute - Piaza San Marco - Palazzo Ducale - Murano - Lido.

Todo sin repetir y sin soplar (ni respirar). Al principio, creí que ese sería mi magro itinerario. Llegué a la estación Santa Lucía a las 05:30 y mi primer placer fue ver el amanecer en la plaza de la estación frente al Gran Canal. Por consejo de mi amigo Rubén (entre nos, el "Tano"), esperé hasta las 8 para tomar el primer vaporetto con destino a Piazza San Marco, con un boleto que me serviría para todo el día (13 Euros). Me compré una "guía fácil" y un plano en español a dos euros, editado por la Comuna de Venecia, mucho más completa y práctica que las que llevaba en el bolso y que me habían costado bastante más caras...

Para comenzar, me fui al ¡único! Café de la estación para desayunar... Realmente olvidable: Caro, sólo hablaban italiano, no les gustaba madrugar (eso lo intuyo por lo mal que nos atendieron) y con una variedad tan pobre que me hizo lamentar no traer una vianda desde Roma...

Tomé un pobre café con un cornetto mientras veía como llegaban todos los trabajadores de la zona, bajo grandes paraguas (no recuerdo si les comenté que Venecia me recibió con una llovizna, que sólo me provocó un susto... a los pocos minutos se despejó). El consejo del Tano fue: "Andá en vaporetto hasta San Marco, y de ahí volvés para la estación a través de las callecitas y puentes, no te podés perder". Muy obediente, le hice caso a las indicaciones del Tano... salvo que durante el día me perdí cuatro o cinco veces... pero siempre había un turista (para compartir mi desorientación) y un italiano para decirme "diritto" ante cada pregunta acerca de algún lugar destacado...

En Piazza San Marco quedé maravillado ante las Columnas con el Leone di San Marco y San Todaro. ¡Estaba frente al Palazzo Ducalle!!! Y bajo su galería externa había más de 150 metros de una ordenada fila de japoneses (con un ancho de 4 personas) aguardando la apertura del museo, una hora más tarde...

Mi genial conclusión fue: "Hoy no será día de museos". Recorrí la Piazza y la piazzetta casi " a solas" con centenares de palomas. Sin las sillas y mesas tan características de la zona, recorrí la Torre dell'Orologio (Torre del reloj), la Basílica di San Marco, la librería Marciana, el puente de los suspiros. Comencé a caminar con rumbo oeste y luego norte, pasando por los teatros "La Fenice" y "Goldoni", hasta tomar el Ponte di Rialto, donde compré unos pequeños recuerdos para mis parientes. Fue una sorpresa no encontrar precios desorbitantes. Pasé luego por el mercado de Rialto y por su iglesia, quizás la más antigua de Venecia. En las Iglesias de Sta. María Mater Domini y San Cassiano pude ver obras de Tintoretto, antes de seguir viaje hacia La Scuola Grande di San Giovanni Evangelista. Allí fue la primera vez que me perdí...

Les puedo asegurar que seguí deambulando por las calles tratando de encontrarlas en el plano, pero me fue imposible. Al fin de cuentas, estaba en Venecia y cualquier lugar era magnífico para conocer. Saqué fotos de cada casa, cada iglesia, cada calle. En un banco de una plaza disfruté el almuerzo (unos exquisitos sandwiches preparados por una turista sueca que conocí en el único supermercado que encontré en las islas), acompañado por un fresco y sabroso ¡jugo de Argentina!!! Me subí y me bajé de cuanto vaportetto pude, visitando cada una de las estaciones.

Regresé a Piazza San Marco a las 16 horas, para verla como aparecen en todas las guías... miles de personas, miles de idiomas y las mismas fotos por miles... Me compre un magnífico delantal (ver foto) que me queda ¡magnífico! Trece horas inolvidables, donde pude guardar en mi memoria todo lo que no puedo explicar con palabras ni pude registrar en fotografías. Una experiencia única.


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