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Mis pequeñas vacaciones en el Báltico, Polonia y Turquía

Escribe: camarazu44
Después de mucho organizar, me he decidido a visitar las tres repúblicas bálticas, así como Polonia y Turquía, una combinación un poco rara, pero vacaciones al fin. Y todo sea por conocer sitios nuevos.

 

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Varsovia, el tráfico, mercadillo y cosas

Varsovia, Polonia — miércoles, 16 de junio de 2010

La capital de Polonia es muy ajetreada. El tráfico es mayor que en las tranquilas ciudades bálticas y no parece ser fácil cruzar una de las avenidas sin peligro inminente. Me alejé del centro a donde había llegado, para acercarme al hotel en donde había hecho mi reserva. Eran tres edificios de muchas plantas y los apartamentos eran amplios, cómodos y estaba bien organizado. Había un enorme movimiento de gente, rusos, polacos, italianos, españoles, alemanes, un ir y venir constante. Las vistas eran mediocres y la ubicación buena pero no central. El desayuno era una porquería basada en café fuerte de esos que levantan muertos, panecillos tostados y mermelada. Bueno, como el precio de las habitaciones era atractivo, supongo que el desayuno ya no lo podía ser. Con el autobús pude ir al centro en pocos minutos, el viaje era fácil con un billete de varios viajes y hasta la parada final. A la vuelta había que prestar atención, pero los tres edificios azules se veían desde lejos.

La parte vieja de la ciudad es preciosa. La plaza antigua que había sido totalmente demolida durante la última guerra mundial, fue reconstruida en su totalidad con una calidad, un arte y un esmero increíbles, todo basado en planos y dibujos antiguos, si no me equivoco de Canaletto. Pasé horas sacando fotos, especialmente vídeo, y el día se me pasó volando. Los detalles recuperados son fruto de un enorme gasto y calidad en la reconstrucción. Impresionantemente bella plaza. Fui a caminar más allá del casco antiguo para encontrarme en medio de lo que había sido el Gueto de Varsovia, sitio al cual se relegaba a la población judía de la ciudad durante el Holocausto. La parte más nueva de la ciudad no reviste importancia especial, hay mucho tráfico, muchos edificios de influencia soviética, construidos con poco gusto y ubicados por todos lados.

Crucé el puente sobre el río Vístula de Varsovia hasta la otra orilla (Este) con un taxi. En la otra orilla y en un antiguo estadio de deportes se había ubicado un mercadillo diario de artículos usados, que resultó ser algo completamente copado por rusos y vendiendo cosas de origen incierto y artículos de China y de Corea, de pésima calidad. El ambiente no era de aquellos que conquistan la simpatía de personas como yo, por lo cual di una vuelta y me retiré lo antes posible. Aquí no necesitaban héroes. Me costó conseguir un taxi, por lo cual me puse en la parada del autobús y usé uno de mis billetes prepagados. Llegué al centro y continué paseando. Desde la oficina de Correos a mitad de camino al hotel mandé la ropa sucia y algunas compras a España, para no tener que cargar con todo en el vuelo de vuelta, que iba a ir a Hamburgo, Estambul, Hamburgo y Málaga. Fue una buena idea, en vista de lo que me iba a ocurrir en el aeropuerto.

Al día siguiente fue el vuelo de Germanwings a Hamburgo. En el aeropuerto me detuvieron por llevar algo de metal en la maleta, que resultó ser el icono de Tallinn. Me lo quisieron confiscar, pero finalmente pude demostrar que era comprado en Tallinn con la factura correspondiente. Todas las antigüedades de antes de 1945 no se pueden exportar o llevar fuera de Polonia, pero eso yo no lo sabía. Finalmente, y después de un rato largo de ir y venir, llegó uno de los jefes y me indicó que podría irme a Hamburgo sin problemas. ¡Uf! Por suerte no se pusieron a ver el resto del equipaje, aunque nada de lo que había dentro era de Polonia. Pero, de todos modos, son momentos en que la acidez del estómago aumenta, la adrenalina se dispara y tarda todo un poco en restablecerse.

Tips:

Cruzando el Río Vístula se llega a un montículo en el que hay un centro deportivo abandonado y que ha sido convertido en un mercadillo de baratijas. Prestar atención a los carteristas. Los vendedores son mayormente rusos o de otros países del Este, venden baratijas y creo que algunas cosas de origen incierto (no por nada hay algunos policías haciendo controles). Hay muchos artículos coreanos, chinos y demás, no es especialmente intereante, "chollos" no hay. Es un poco inseguro en mis ojos y se puede evitar, no habremos perdido nada importante.

Tiene que ver con: Ahorrar dinero, Seguridad, Compras
En Varsovia, Polonia

Opiniones:

Mi calificación promedio:
  •  
Servicio    
Ubicación    
Limpieza    
Precio/calidad    

Portos Hotel

Alojamiento: Hotel en Varsovia, Polonia

Este hotel es más bien de precio medio, está al sur de Varsovia, accesible por autobús frecuente, en 20 minutos. Se trata de un complejo de dos o tres edificios, Hotel Portos (y el otro es el Atos, que no creo que sea muy diferente). Excesivamente ruidoso durante todo el día, el desayuno (incluido) es un gran desastre y no vale mucho. Lleno con grandes grupos de turistas, mayormente del Este de Europa. El hotel es más bien antipático, no tiene atractivo, habitaciones normales con todo pero le falta gusto o algo que las haga atractivas. No lo recomiendo a menos que todo esto sea irrelevante para el viajero. Larga espera por los ascensores. Hay un atractivo centro comercial muy cerca, realmente muy bonito y grande.

Tipo de viaje: Placer |


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