Pero verla en un dia de otoño, luego de una lluvia ligera, cuando el aire del cielo
es limpio, como una gema brillando entre las montañas de bosques y nieves, al
pie del fiordo Burrard es una imagen que te deja embobado, fascinado, sin
aliento. La ciudad en si misma tiene una estética singular, porque hace un par
de décadas la alcaldía decreto que las construcciones deberían coordinar, ser
un buen match con el telón de fondo de la naturaleza. Los arquitectos
respondieron elevando edificios que estan recubiertos con vidrios iridiscentes
o de espejo, todos en tonos de verde o verde azulado, lo que le da al skyline
un aspecto único y de alguna manera resuena con la geografía que la circunda.
En Vancouver downtown se puede apreciar el Canadá Place, un centro de
convenciones con hotel incluido -el Pan Pacific- que se construyo durante el
Expo86, aquella famosa cita de Reagan y Gorbachev.
Aunque la arquitectura es moderna, existen algunos edificios antiguos en el downtown.
Sin embargo, lo mas atractivo es la biblioteca, la Vancouver Public Library,
que fue construida a comienzos de los noventa. La forma del edificio recuerda
al coliseo romano, con grandes arcos en los lados d una pared altisima y
circular que contiene el edificio. Al interior existe un atrio enorme, cuyo
techo de vidrio permite pasar la luz solar. En ese espacio que esta lleno de
ecos de las conversaciones, pasos y de una caida de agua, se puede uno sentar a
beber café y leer o simplemente a charlar. La biblioteca es paso obligado para
los turistas, no solo para recabar información sobre la ciudad sino tambien
para realizar tours guiados y para simplemente admirar su belleza
arquitectonica.