Recorrido express por Bolivia

Escribe: un viajero
Este es el relato de mi primer viaje sola. Siempre quise probar como sería. Sabía de los beneficios de no tener que negociar los destinos, pero dudaba de mi capacidad de interrelacionarme con el género humano. Las dudas se acumulaban : ¿Sería capaz de afrontar todos los obstáculos del camino? ¿Era lo suficientemente sociable para "bancármela sola"? Lo único que daba por seguro era que me gustaba el desafío.

 

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Vallegrande

Vallegrande, Bolivia — miércoles, 23 de junio de 2010

Bueno, ya estaba inmersa en la aventura! Salimos a la ruta, que tenia tantos pozos como me habían dicho . El micro ( o "flota") se ladeaba de un lado a otro dependiendo de si el pozo que agarraba la rueda derecha o izquierda era mayor de un lado u otro. Mientras el camino fue recto no me parecía un problema. Pero apenas empezamos a subir la montaña, entrando en una ruta zigzagueante con tramos de asfalto y tramos de tierra, me empecé a preocupar un poco. De ahí en más cuando el camino estaba roto del lado izquierdo la inclinación era hacia el precipicio, una situación que yo no apreciaba mucho. La oscuridad del camino, apenas iluminada por los faroles de nuestro transporte solo sumaba a mi miedo.  No podía dejar de imaginarme, ya que no lo veía, el río  en el fondo del precipicio. La luna añadía apenas un poco de luminosidad en la copa de los árboles que veíamos desde arriba. En resumen,  a mi derecha, rocas que superaban dos veces la altura de nuestro micro (me repetía no pensar en derrumbes ) a mi izquierda, junto a mi ventanilla, a veces pasto, muchas veces un oscuro precipicio.

Seguramente en el día habría sido algo lindo de ver, pero de noche no creo haberlo apreciado mucho. Adrenalina y palpitaciones, demasiada emoción para el comienzo del viaje! Las subidas le costaba al micro, como era de esperarse. Yo le agarraba el brazo a mi compañera circunstancial de asiento y se lo apretaba, ella se reía hasta que se durmió dejándome desamparada en mi vértigo. Los choferes se pasan entre si, en las curvas, sin importar lo oscuro o  lo curvo del camino. Y a gran velocidad! Hasta llegue a asumir que todas las carreteras de Bolivia son las carreteras de la muerte!

Como pude  me dormí, porque había dormido solo 3 horas  ese día. Desperté en las nubes literalmente, porque ya estábamos tan arriba que a  la oscuridad se le sumaron unas nubes. Luego bajamos, velozmente como no podría ser de otra manera, para llegar al Valle donde está Vallegrande. Poco antes de llegar hicimos una parada donde comí dos ricas hamburguesas en un puestito callejero. Mi compañera de asiento me dijo que cuando llegáramos me iba a orientar hacia algún hotel

Llegamos a Vallegrande, a las 2 de la madrugada tal como habían dicho. Me recibieron las calles de tierra, las casas bajas de adobe, las luminarias anaranjadas, y mi compañera que se la trago la tierra... Pregunté a la azafata del transporte como ir hasta el hostal "teresita" y la azafata dijo q me dejaba cerca, subí, me tiraron en una esquina desconocida y me dijeron camina 2 cuadras acá derecho... Me bajé del micro , el micro se fue, camine 2 cuadras y no había nada. Fui testigo del famoso "silencio ensordecedor" solo interrumpido por un perro a la distancia. A una cuadra de donde estaba había un destacamento policial, donde entré a preguntar , pero estaban durmiendo. Para mi suerte justo en frente había un hotel

Al otro día me levanté tempranito para ver si podría ir a La Higuera, pero llovía mucho y a cada persona que le preguntaba si el camino era peligroso me decía que si y me hacia caras. En La Higuera esta la escuela donde mataron al Che Guevara, el lugar que me trajo hasta aquí.

Descartando la travesía hacia La Higuera me fui a la casa de la cultura, conseguí un guía turístico, me lo secuestre toodo el día.  Como era de esperarse hablamos del Che hasta el borde de agotar el tema, mientras trataba de convencerme de llevarme a La Higuera por 400 bolivianos ( una suma muy alta) alo que más tarde accedí ya que  con la diferencia entre la moneda argentina y boliviana todo me salía barato (por cada peso argentino me daban 3 pesos bolivianos ) . Nos recorrimos todo lo relativo al Che en Vallegrande, en un city tour por 50 bolivianos. Fui a donde estuvo el Che enterrado 30 años sin que nadie supiera. Esta todo muy cuidado, me contó que ahora no se puede entrar sin la llave porque un loco lo incendió hace poco. En una especie de mausoleo que armaron alrededor de la fosa común donde estuvieron enterrados el Che y sus guerrilleros se pueden ver fotos varias del Che de muchas épocas. No podía creer estar ahí. No podía achicar mi sonrisa!

Después fuimos a otra fosa común donde "sepultaron" a los guerrilleros que murieron en Vado del Yeso (básicamente, estaban cruzando un rio y los acribillaron a balazos.)  Ahí estuvo Tania también mucho tiempo junto a otros guerrilleros sin que nadie lo supiera por mucho tiempo. Luego  fuimos a la lavandería del Hospital de Malta, donde le sacaron las fotos al Che ya muerto , y donde se descubrió que no había muerto en combate como decían los militares sino que lo habían fusilado pocas horas antes.

Nuestro recorrido incluyó una visita a la casa de la enfermera que lavo el cuerpo del Che y le hice algo así como una entrevista, aunque no hablaba mucho así que hice lo que pude. Lo mas interesante que contó fue que el Che tenia los ojos abiertos y parecía que las seguía con las miradas a ella y a las otra enfermeras.

Después el guía me pregunto si podía venir con nosotros una pareja q quería ir a la Higuera, le dije que no habia problema y así conocí a Gabriel y Marcia, unos chicos que estudian en Río Cuarto, Córdoba.

De ahí fuimos a la casa de Rene , que es un viejito que le sacó fotos al Che en la lavandería y sus fotos dieron la vuelta el mundo. Tiene unos 80 años un viejito muy piola, le dimos 20 bolivianos , que fue lo que pidió como colaboración y después les compramos unas fotos del negativo original de esa época. Cuando se fue el guía,  acompañe yo a los chicos hasta la lavandería, y nos quedamos charlando un rato o mejor dicho venerando al Che con todas nuestras fuerzas Si, si , AMO AL CHE GUEVARAAAA!

Los chicos estaban en mi mismo hotel , así que dejamos las cosas y nos fuimos a comer, íbamos a ir a la casa de la maestra que cuido al Che, pero cobra en dólares para conversar  así q no me importó posponerlo.

Comenzaba un nuevo día...

Como habíamos arreglado, a las 7 nos pasaba a buscar un remis feo para ir a La Higuera, (yo ya le había pagado 150 bolivianos al guía para que reserve todo) subimos Gabriel, Marcia y yo, tomamos una ruta donde unas piedras interrumpian el camino porque se habia derrumbado un poco la montaña. Bajamos del auto para que pase solo, y seguimos un trecho más hasta que vimos que el mismo derrumbe, pero un poco más arriba había cubierto toda la carretera. Así que no pudimos seguir, no había manera de pasar ni caminando. Volvimos desanimados, pero el guía dijo que tenia dos caminos alternativos. Uno hasta el mismo chofer le dijo que no, que por ese no porque el río estaba crecido, Y entonces fuimos por el otro.

El otro era mas "jodido" por empinado según decían, pero lo intentamos igual . Llegamos a un lugar en que había barro, entonces nos bajamos todos para que pase el auto, pero le costo un montón , y la frase de cabecera del chofer era "nadie muere en vísperas" mientras pasábamos por el bordecito de la montaña. Yo iba caminando adelante con el guía y Los chicos que venían atrás me dijeron, "no, no, volvamos porque así no se puede seguir, le costó mucho " y cuando no oía el guía me dijeron que era un auto muy de mierda, que nos la íbamos a pasar caminando y que vaya a mirar lo que dejó cuando paso el barro...

Fui a ver y había dejado media llanta  en las piedritas donde había barro. Cuando vi eso me convencí de que no quería ir, además no teníamos la seguridad de poder terminar la travesía así que dijimos, "fué", vamos nomás para Cochabamba. Bajamos en el auto, había que arreglar cuentas, el guía después de muchísimas vueltas dijo que nos iba a cobrar 130 por lo que hicimos, o sea, 130 por subir dos caminos y no llegar a ningún lado (!) Nos enojamos un poquito bastante, nos quejamos diciéndole que él como guía tiene que saber como están los caminos, y no llevarnos "en vano" hasta  allá  haciéndonos perder el día. Para sumar a nuestro enojo vino un compañero a hablar al auto y le dijo que el había ido más temprano y tampoco había podido pasar  (¡!) En conclusión,  se quedó con 100 pesos bolivianos para repartir entre el chofer y él, bajo el argumento de que había perdido el día de trabajo. En fin.

Para remontar el día nos fuimos a comer una empanada salteña ( que yo probé porque me convencieron los chicos, aún tengo miedo de probar mucha comida acá ) y luego yo me fui a dormir, porque estaba cansadísima.  Al levantarme, fui al ciber escribí mucho sobre como venía el viaje, pero se me borró todo! Así que terminé pensando que ya me podía ir de Vallegrande.

Me reencontré con los chicos, después de ir al mercado a comprar coca ( se me durmió la lengua las primeras veces que mastique me quedó la lengua &nbs Preparamos los bolsos, y nos tomamos el  micro hacia  Cochabamba a las 18:30-

Antes de terminar con Vallegrande, dos curiosidades..

1ero)Acá tienen un "susto" o sea, un fantasma que es una señora a la que le mataron los hijos en la guerra del Chaco, y como ella no pudo amamantar, le salio cáncer de pecho y se murió. Entonces ahora aparece en determinada piedra al atardecer y al amanecer , le crecen las tetas y te asusta ( obviamente no lo comprobé)

2do) Acá se dice que las buenas empanadas salteñas se comen con las piernas abiertas, me reí mucho cuando lo escuche dije q tendrá q ver?  Pero la explicación es que tiene que chorrear mucho de lo que chorrea para que este buena. Las piernas abiertas para no mancharte la ropa!


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