Memorias del viaje a España

Escribe: maruquel13
Relato divertido y simple de las experiencias que vivimos mi esposo y yo en nuestro último viaje de vacaciones y estudios a Barcelona y otras ciudades en España

 

   Enviar a un amigo   

 
1 ... 8 Capítulo 10 12 ... 17

Hacia Valencia..!

Valencia, España — lunes, 13 de febrero de 2012

Capítulo 10

Ni siquiera sentí al Joaco levantarse, eso significa que logré dormir. Me despertó a las 6:10 la mañana, rápidamente me acomodé y con todo listo, por haber hecho lo correcto antes de acostarnos a dormir, logramos bajar a tomar algo de desayuno a las 6:25 de la mañana.

Aun no habría el comedor. Tuvimos que esperar los cinco minutos.

¡Al fin han abierto! Tomamos lo elemental. Yo, solo dos tostadas con queso y un baso de agua. Joaquín jugo, pan y corn flakes.

A diez para las siete, estábamos caminando hacia la entrada del metro. Tomamos el metro a las 7:10, luego del trasbordo en la estación Diagonal, arribamos a Barcelona Sants Estació a eso las 7:40 de la mañana.

He escrito estas líneas mientras esperamos la salida del tren Alaris salida 607 a las 8:30 de la mañana. Son las 7:55, aun esperamos para bajar al anden.

Cierro porque en cualquier momento nos llaman.

En efecto, nos llamaron tan pronto cerré la oración anterior, la fila para bajar al anden fue corta y fluída, en esto los españoles están muy bien. Los trenes funcionan como reloj suizo. Eso me da tranquilidad ya que en Panamá se construye la primera línea del metro y en el consorcio, figura una empresa española. He estado en varios países con metro en sus ciudades, me he transportado en ellos y puedo aseverar que los españoles saben de metro.

Es una belleza la costa española Mediterránea, ciudades pequeñas con balnearios a todo dar. No quiero ni pensar lo repleto en gente que esto debe estar en los veranos!

Llegamos a Valencia a las 11:45, tal cual decía el ticket. La estación Valencia Nord, muy sencilla, edificio denota muchos años, quizás un centenario, pero bien mantenido. Con locales comerciales y restaurantes. Incluso un salón de exhibiciones, donde dicho sea de paso, había, en ese momento, una exhibición de vestidos de la época feudal. Muy interesante ver esos trapos, mucho uso de lo que en mi infancia llamaban engañadoras, jajaja para dar volumen a los faldones.

Salimos a la calle y como también suele haber en toda España a las afuera las estaciones de trenes, está los taxis haciendo fila de manera muy ordenada, cada cual esperando su cliente para conducirlo a su destino.

Distinto a lo sucedido en Roma, el taxista nos llevo directo y sin rodeos al hotel Expo en la avenida Pío XII. El costo, sorprendentemente bajo en comparación con Barcelona o Roma.

El hotel nos gustó de inmediato por varias razones. La primera, estaba al lado del Corte Inglés más grande de Valencia. La segunda, en la parte posterior del hotel colinda con un centro comercial enorme, denominado Nuevo Centro.

La habitación del hotel resultó buena y amplia para lo que tuvimos en Roma y desde nuestra ventana daba a centro comercial, por lo que de noche la vista era hermosa por los adornos navideños.

Decido entrar al Corte Inglés, era mi segunda visita a pesar de tener ya más de 16 días en España. Por lo general, mis compañeros han sentido adicción por estar en ese almacén.

Sabía que si entraba y encontraba lo que buscaba lo compraría sin importar el costo.

Ahora bien, lo que buscaba no lo iba a encontrar en New York ni en Panamá, por lo que solo visitaba dos departamentos: juguetería y libros.

Ya había intentado encontrar en Barcelona los modelos o maquetas de construcción de castillos y villas medievales. Algo así como buques o barcos a escala para armar, pero estos son edificaciones. Me dirigí al séptimo piso, el cual contenía el departamento de juguetería y, a pesar de que Joaco me decía que pidiera ayuda, decidí no hacerlo toda vez que lo hice en Barcelona y me dio la impresión que perdí mi tiempo porque intuí que no supe explicar lo que deseaba. Total, había sido hace 10 años que había comprado el último molino de viento que me llevé a Panamá, el cual encontró dueño en mamá y papá, quienes se apoderaron del mismo y prácticamente lo armaron.

Busqué por espacio de unos 15 minutos en los pasillos que la lógica me indicaba que si existían, debían estar ubicados en ese sector. Ya había abandonado la búsqueda cuando súbitamente, en la entrada de la cafetería, donde estaba ubicado un podium con el menú del día, junto a este, en la ultima tablilla, detrás de otros productos, mi ojo necio diviso una caja con los bloquesitos que estaba arduamente buscando. No me explico cómo alcancé verlos, ya que donde se encontraban solo había tres cajas y estaban tapadas por otros juegos.

Estoy convencida que eso ha sido un regalo anticipado del Niño Dios. Solo él sabe cuanto lo quería y me lo concedió. Gracias Señor por este hermoso regalo que me lleva a mi mejor adolescencia.

Ya puedo irme de España con la segunda misión cumplida. La primera fue completar el curso en la escuela judicial.

Ahora si! A conocer Valencia...hasta mañana. Ya Joaquín esta roncando, son las 9:16 p.m. de 29 noviembre de 2011.

Mañana iremos al centro de la ciudad, no creo que mis pies me den para caminar más de 5 hora, por ello hoy, hay que descansar temprano. Ya me dieron el masaje con Cofal. A dormir se ha dicho!


Publicado
Modificado
Leído 619 veces

    Enviar a un amigo

1 ... 8 Capítulo 10 12 ... 17
 
 


 

Centro Comercial en Valencia, España

   

Capítulos de este diario