Ese mismo día en la tarde tome la excursión navegando con lobos que me llevaría a conocer lo que hasta ese entonces creí que era el “Faro del fin del mundo”. El catamarán (embarcación que nos iba a conducir) salió del puerto turístico.
Para esta excursión no pasaron a recogerme, asi que tenía que ir hasta el muelle, pero como salí tarde, llegué con las justas, pero…………al lugar equivocado, asi que me tuve que dar toda la vuelta, para llegar a mi embarcación. Al subir logré conseguir sitio en el primer piso con ventanas bastante panorámicas.
Dentro del catamarán había servicio de bar, asi que si uno querí podía servirse licor, o chocolate caliente. A medida que la embarcación se adentraba en el canal, se sentía el viento helado. Como yo me puse en una de las puntas del catamarán a lo Keith Winsleit en el titanic, podia ver como se va abriendo paso el paisaje y en el mar pude apreciar como un pequeño grupo de lobos marinos nos hacían compañía.
Esta excursión también se puede realizar en otro tipo de embarcación como velero, todo depende del tipo de tour que uno elija. En ruta hicimos una parada en la isla de lobos. Era realmente un espectáculo digno de apreciarse ya que se podía ver lobos marinos tanto en el agua como el tierra retozando ante nuestros propios ojos. Aquí se pueden sacar muy lindas fotos. Lamentablemente no pudimos ver a ningún pingüino. A pesar que la embarcación apagó motores para poder tomarnos fotos, corría mucho viento.
Entre los pasajeros pude ver que algunos tenian como especie de capuchas o pasamontañas que en ese clima era muy util porque cuando uno está fuera de la cabina apreciando el paisaje , puede sentir el viento pasar muy fuerte, y esta prenda ayuda a resguardarse del viento helado.
Para llegar hasta aquí se tiene que navegar a lo largo de la bahia de Ushuaia y el canal de Beagle, luego de una sesión de fotos, retomamos nuestro viaje con dirección al faro del fin del mundo. Allí nuestro guía nos explicó que este en realidad no era el faro del fin del mundo. El nombre real de este faro es de faro Les Eclaireurs.
El verdadero faro del fin del mundo se encuentra pasando el estrecho de Le Matre por la isla de Los Estados, pero muy pocos tours, o casi ninguno llegaba allá.
De regreso nos agarró la neblina que estuvo muy baja, casi al nivel del agua y encima empezó a caer nieve. Yo realmente no veía nada mas allá de 50 metros y comenzé a preocuparme, pero al fin… llegamos a puerto seguro.
Fue realmente un día bastante movido, mañana me esperaba la ruta de los lagos. Llegué a mi cuarto, tome una ducha y de frente me fui a dormir, soñando con todo lo vivido.