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Ushuaia

Escribe: kandy1
Ushuaia De vuelta a Buenos recompongo las ideas y pienso que mi próxima parada será en Ushuaia, la ciudad más al sur de este mundo en que vivimos.

 

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Capítulo 1
 

La ciudad más austral del mundo

Ushuaia, Argentina — sábado, 20 de diciembre de 2008

Ushuaia

De vuelta a Buenos recompongo las ideas y pienso que mi próxima parada será en Ushuaia, la ciudad más al sur de este mundo en que vivimos. Al estudiar el mapa y enterarme de que está a 3300..... kms. decido que debo abandonar mis planes de moverme, en cada país, en sus autobuses de línea y medios de comunicación populares. Es demasiada distancia y me haría perder mucho tiempo en mis planes de viaje. Así que, por una vez, hago un gasto extra y tomo un billete de avión hasta el Aeropuerto de Malvinas, que así se llama el más cercano a Ushuaia.  En este vuelo encuentro a Marta una simpática mujer que vive allí, en esa ciudad austral. Es tan agradable conmigo que, al bajarnos en el aeropuerto, toma un taxi y me dice vaya con ella y que me dejará en la misma puerta del Albergue, haciéndome prometer que la llamaría al día siguiente para llevarme a su casa y cenar con ella. La verdad es que quedé encantada con tanta amabilidad. Sin embargo este fue sólo el sintomático principio de mi encuentro con las gentes de esa tierra ya que, a través de mi  largo recorrido, más tarde fui hallando a otras muchas personas que, al igual que Marta, me ofrecían su casa y me invitaban a compartir su mesa.

Ushuaia es, como más arriba he dicho, la ciudad más austral del mundo aunque, cuando días más tarde tuve el gusto de charlar con algunos chilenos, comprobé que, según ellos, eso no es exacto ya que la ciudad más austral es Puerto Williams, al sur de Chile. Yo me inclino por dar la razón a los argentinos ya que esta última población es tan sólo una especie de islote emergente de las aguas, por lo que realmente es exagerado el llamarlo "ciudad".

Usahia situada  muy cerca del Polo Sur es una ciudad un tanto extraña. Su población es escasa, no más de 40.000 habitantes. Se dice que es la "ciudad del fin del mundo", pero yo no sé si es el fin o, por el contrario, el principio. Todo consiste en saber si, en el principio, fue el frío o el calor. Digo esto porque todo aquí es diferente. Partí de Buenos Aires con 45 grados a la sombra y en Ushuaia me encontré tan sólo con 5 sobre cero. Un contraste muy fuerte en tan pocas horas, ¿no?. Pero, aparte de la temperatura, todo de verdad es diferente. Aquí amanece a las 4 de la mañana y no oscurece hasta las 11 de la noche claro que, durante el día, no se ve  un sol como el que yo recordaba. Teniendo en cuenta que yo vivo en Andalucía, donde el sol suele ser deslumbrante, el de esta tierra, más que sol me pareció  un candil con poca fuerza. Quizás por ello el colorido del paisaje es completamente distinto al que yo estaba acostumbrada a ver en España.

Las casas están situada en una ladera y las calles van paralelas a la playa. Por ello siempre tienes que subir escaleras cuando vas a cambiar de calle e incluso a casi todos los edificios, siempre de baja altura, como mucho de dos pisos, se accede a través de más o menos peldaños. Concretamente el Albergue donde yo me hospedaba tenía 30 escalones que con la mochila a cuestas me parecieron 200.

Como os iba diciendo las casas aquí suelen ser de madera, chapa metálica o de planchas de uralita, con los tejados muy inclinados, por eso de la nieve, pero están todas pintadas de variados colores, desde el rojo vivo al verde, azul y amarillo. Por ello, el contemplar el pueblo desde la parte de abajo parece un cuadro de pintura abstracta.  Todas las aceras de las calles están llenas de flores y como protegiendo a la ciudad, muy cerca de ella, se divisa la gran montaña de los Montes Martial con sus laderas llenas de árboles altísimos y, a más altura, grietas con nieves perpetuas que, al ser bañadas por los rayos del pálido sol, semejan grandes espejos y al fondo de todo esto el mar, más azul y más luminoso de los que nunca vi. ¿No es curioso que, en una tierra donde apenas brilla el sol, se  pueda dar éste milagro?

Hoy el cielo está cubierto de nubes dispersas y entre las mismas se filtran los rayos de sol que hacen parecer toda la vegetación aún más brillante. Se diría que viendo este paisaje  se puede entender mejor la técnica de la pintura del Greco, donde las sombras realzan con más viveza la claridad.

Cuando paseaba por la Plaza  25 de Mayo me encontré en medio de la misma una especie de pirámide totalmente blanca y sin ningún árbol a su alrededor por lo cual llamaba la atención de lejos, junto a ella había una pared con una placa que trascribo en su integridad: " LA CAPSULA DEL TIEMPO PHILCO 1992/2492. NO ABRIR HASTA EL 2 DE OCTUBRE DEL AÑO 2492. Dentro de este monumento se encuentra la Cápsula del Tiempo Philco, un receptáculo de acero  que contiene 6 discos de video laser con las copias de un ciclo de televisión emitido entre Octubre y Diciembre de 1992 y los mensajes que cientos de argentinos quisieron dejar a quienes los sucedan. Su contenido fue creado para durar 500 años y mostrar al mundo del futuro, una parte de la vida y el pensamiento de nuestra época. Confiamos a las generaciones por venir que preserven y custodien esta cápsula y tomen las medidas necesarias para cumplir con éxito tan extenso viaje. Cuando el siglo XX sea apenas un rumor, la cápsula del tiempo Philco estará aquí como un viajero del tiempo. Dios los proteja. Ushuaia Argentina MCMXCII".

Hay quien dice que esta parte del mundo es conocida como "La Tierra del Fuego" por las grandes fogatas que encendían los indios yamanes y que los expedicionarios y conquistadores europeos contemplaron por primera vez desde el mar al llegar aquí. Pero existe otra versión que asegura que tal nombre es debido al colorido de la gran cantidad de plantas y flores rojas que enriquecen la flora de esta tierra austral.

Hay varias cosas que no puedes dejar de hacer cuando llegues a esta ciudad. Una de ellas es acercarte al puerto, de aguas profundas y muy visitado por ser el punto de  partida hacia la Antártica. Aquí puedes coger un barquito que te llevará a visitar una islita, llena de lobos marinos, o alguna otra excursión para ver las "pingüineras", donde pasarás un rato inolvidable viendo como corretean estos animalitos similares a camareros con frac.
También  es obligado visitar el Museo Marítimo emplazado en el edificio que en su tiempo fue el Presidio de Ushuaia. Realmente esta ciudad se formó con presidarios. Es  verdaderamente impresionante el escenario y el ambiente que allí se respira. Por supuesto que los pasillos y las celdas, que aun se conservan en no muy mal estado, están muy poco iluminados y cuando abres una puerta se oye un chirrido y al fondo te encuentras con la figura de un preso (un muñeco claro está), vestido con el traje de rayas y la mirada perdida en medio de una celda de paredes desconchadas y con grilletes en los pies. A pesar de la existencia, hoy día, de calefacción no puedes evitar el escalofrío que recorre todo tu cuerpo. Se dice que, algunas noches, unas luces extrañas pueden verse encendidas en las ventanas del antiguo penal. Esta cárcel fue construida por los mismos reclusos que tenían que ir a cortar los árboles y luego trasladar las maderas en un tren que aun se conserva y que se le conoce con el nombre de "el Tren del fin del Mundo". Es el primer tren que recorrió tierras tan australes y está accionado con máquinas de vapor.
Cuando lees la historia de esta prisión, empezada a construir el año 1902 y terminada en 1947, y te dicen que los presos llegaban  desde Buenos Aires confinados en las bodegas de un barco con grilletes en los tobillos, unidos por una barra de hierro que no permitía avanzar más de 20 centímetros a cada paso y así durante todo un mes que duraba la travesía, cuando lees esto,  comprendes que la creencia en una reencarnación es algo gratificante, ya que podrían consolarse pensando que en su otra vida serían los elegidos para saborear inmensos placeres. En un principio aquí enviaban a los más horrendos criminales o a  los a presos políticos pero, ya más tarde, hacia el año 1900 enviaban también a presos comunes o a "chicos de la calle" como se diría hoy. Y se dice que en esa época estuvo también aquí el rey del tango, Carlos Gardel.

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Últimos comentarios

sonian dice:
Muy lindo tu diario. No conozco aún el lugar.
Felices Fiestas.

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martindaco dice:
Amiga yo estuve en pleno invierno y doy fe de que se trata de un sitio precioso en el que a uno no le importaría quedarse a vivir una buena temporada.
Lo del penal, a mi me resultó muy deprimente solo de imaginar ahí a los presos.
Saludos

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manuelll dice:
Hola Soy Chileno y realmente esta Ciudad es como algo sacado de los cuentos, todo esta pensado detalle, su gente es muy amable, yo fuì en un crucero desde Valparaiso a Buenos Aires y todo el viaje fue precioso, pero Ushuaia salio de todo parametro, nos encontó, su gente, su comida, su vista y como atienden a nosotros sus vecinos.,
Para todo la Gente de Ushuaia. FELICITACIONES,

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