Diarios de viaje > Perú, América del Sur

En busca del despertar mágico, en busca de Machu Picchu

Escribe: pacodom
Un viaje que comenzó a fraguarse un par de años antes de su culminación. A raíz de circunstancias que nos depara la vida, uno decide desviar el rumbo seguido durante un tiempo y encaminarse a probar otro nuevo. Esa imagen, tan cautivadora como difundida, fue la que dotó de alas a una imaginación tan necesitada de libertad. Por fin emprendía un vuelo que me llevaría a cumplir un anhelo: disfrutar del despertar mágico de Machu Picchu.

 

  Enviar a un amigo   Imprimir

 
< Anterior 1 2 Capítulo 3 4 5 6 Siguiente >
 

Etapa 1: Km.82, Piskakucho - Llulluchayoc

Urubamba, Perú — martes, 25 de agosto de 2009

Tras dos años de sueños e ilusiones llegaba el momento de transformarlos en vivencias. Eran las 8 am. y tan pronto nos recogiera el omnibus comenzaría la cuenta atrás, todo lo que ocurriera durante los próximos cuatro días iba a ser parte, de ese todo, que sólo estaría completo tras el momento más esperado, ese tan soñado despertar de Machu Picchu.
Habíamos procurado llenar nuestras mochilas con poco más que lo imprescindible y con mucha ilusión. El bus nos conduciría a nuestro inicio de ruta, situado en el Km.82 de la vía ferrea, en Piskakucho. Anteriormente, existe otro punto de inicio situado en el Km.77, en Chillca.

Descendemos del bus, ya en el Km.82, e intentamos mitigar nuestros mal disimulados nervios dando los últimos retoques a la mochila, aplicándonos algo de protección solar y comprobando que el tan necesitado líquido elemento ha decidido acompañarnos.
Emprendemos la marcha y tras abonar, por parte de la agencia, el correspondiente derecho de paso, salvamos el río Urubamba mediante un puente peatonal.

Este primer día transcurre por un terreno sin excesivas dificultades, siempre acompañado por ese gran paisaje que nos ofrece el cañón del Urubamba y por la cercana presencia del río Kusichaka.

Llegamos a un mirador desde el que se obtiene una maravillosa vista del grupo arqueológico de Llactapata, lugar destinado a la agricultura y que fue granero de toda la región. Este emplazamiento se encuentra en el interior del cañón del Urubamba y muy próximo a otro de los puntos de inicio de la ruta, el Km.88 de Corihuayrachina.
Tras recibir la oportuna explicación sobre el lugar y de recompensar a nuestra espalda con unos bien merecidos minutos de descanso, retomamos el camino en dirección al supuesto lugar donde pretendíamos pernoctar.

Prácticamente anocheciendo, llegamos al único pueblo relativamente importante del trayecto, llamado Wayllabamba y situado a 3.300 msnm. Aún se vislumbran vestigios incaicos y restos de andenerías.

Hay varios puntos de acampada pero las mejores ubicaciones son ocupadas por las agencias con mayor planificación y mejores porteadores. Tan pronto arribamos a Wayllabamba entendimos que nuestra agencia no se encontraba entre tan selecta clasificación. Así que, no tuvimos más elección que caminar durante 1,5 kms. hasta encontrar el lugar que nos correspondía. Este lugar se llamaba Llulluchayoc. En principio, la parte positiva es que ya teníamos caminado un tramo que deberíamos haber realizado al día siguiente, el día más duro. Pero nada más lejos de la realidad porque mañana volveríamos a tropezar con la misma piedra.

Y es que, la calidad de un servicio casi siempre guarda estrecha relación con el importe desembolsado. En el caso de nuestra agencia, por desgracia, se cumplía la máxima....habíamos antepuesto el aspecto económico sin valorar las prestaciones que nos serían ofrecidas. Y me veo en la obligación de romper una lanza a favor de los sacrificados  y mal remunerados porteadores, los encargados de tener preparadas las tiendas a nuestra llegada y las comidas listas a su hora. Por la mañana, tras nuestra partida, recogen todos los enseres, distribuyen las cargas y, a toda velocidad, no solo nos alcanzan sino que nos superan y continúan camino hasta el siguiente punto donde nos esperará el almuerzo preparado. Todo esto, disponiendo de breves descansos en los que poder mal recuperarse. La mayoría de ellos transportaban cargas superiores a los 30 kgs., cuando lo permitido no debe superar los 20 kgs. Es cierto que son gente muy genéticamente preparada pero no deja de ser un trabajo muy abnegado y poco reconocido.

La primera etapa se había salvado sin excesivo sufrimiento, algo que para el día siguiente nos iba a sobrar a raudales. No quedaba otra que reponer fuerzas y descansar lo mejor que supiéramos ........o pudiéramos !!!!

Mañana sería otro día.......

Publicado
Modificado el
Leído 643 veces

  Enviar a un amigo   Imprimir

< Anterior 1 2 Capítulo 3 4 5 6 Siguiente >
 
 


Últimos comentarios

susanclau dice:
ohhhh y los próx capítulos... espero por el desenlace...
Saludos desde Chile,
Clau

Publicado

Para publicar un comentario, regístrate GRATIS o

 

Capítulos de este diario