¿De viaje por el desierto?

Escribe: mjacinta
Aunque parezca un sitio inhóspito, con nada que hacer allí, los desiertos del mundo se vuelven cada vez más atractivos para los viajeros de hoy en día. Podrás sentirte infinitamente pequeño ante el espectáculo de semejante horizonte, cambiando de color a toda hora. En el desierto hay muchas cosas para hacer… Si creían que estábamos hablando del viaje más aburrido de sus vidas, echen un vistazo a esta nota.

 

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1 Capítulo 3

Desierto de Australia

Uluru National Park, Australia — martes, 16 de marzo de 2010

Se ubica en el centro de Australia y forma parte del Parque Nacional Uluru-Kata Tjuta, un sitio donde los imponentes monolitos de piedra parecen enterrados sobre planicies de arena. Caminar por este desierto es entrar en una tierra de misterios y leyendas. Este desierto es el hogar de las dos maravillas australianas: Uluru (Roca Ayers), un gran monolito de 348 metros de alto, y Kata Tjuta (Las Olgas), 36 formaciones rojas a 32 kilómetros de distancia. Uluru ha sabido embrujar a los viajeros de todo el mundo. Ubicado en el corazón del país, se sabe que al igual que un iceberg sólo se ve un tercio del monolito, el resto está bajo tierra y es un reto para muchos investigar el misterio detrás de esta piedra.

El desierto de Uluru-Kata Tjuta es también el hogar de los Anangu, una tribu aborigen que respeta a la roca de Uluru y en cuyo folklore se pueden ver decenas de leyendas en torno a ella. Los Anangu podrán llevarlos en una recorrida alrededor de la gran piedra, compartiendo historias de su cultura ancestral e introduciéndolos en la vida salvaje que está ligada a ellos y a Uluru. A solo media hora está Kata Tjuta, cuyo nombre significa muchas manos en el dialecto local. Esta colección de 36 monolitos rojos es otra icógnita de este gran desierto. Cubriendo un área 3.500 hectáreas, algunas de estas piedras son 250 metros más altas que la de Uluru, y la más alta es Olga, la reina que todos los viajeros quieren fotografiar.

Uluru y Kata Tjuta forman el Parque Nacional Uluru-Kata Tjuta, y el sitio sagrado de los Anangu. De colores rojos y anaranjados, el desierto australiano es más fácil de recorrer que cualquiera ya que posee carreteras que pasan por varios lugares de este parque, haciendo posible que se visite en automóvil, bicicleta, motocicleta y otro medio de transporte tradicional. Además de las bonitas vistas, en el desierto australiano se practica la versión en arena del snowboard. Solo hace falta una tabla y mucho equilibrio.


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