Bueno!! El viaje prosigue por todo Rajastán, el clima es absolutamente idílico (algo caluroso, pero mejor mucho mejor así). Anil Solanki es la mejor opción para conocer toda la zona, nunca había visto un guía con mejor predisposición, más amable y más paciente... Sus consejos, siempre útiles y su conducción, toda una garantía en el marasmo caótico del tráfico indio. Un acierto.
En este día, camino hacia Udaipur donde dormiremos dos noches (merece mucho la pena). En el camino, vemos lo ordenados y limpios que están los campos de cultivos de Rajastán en contraposición con la suciedad y caos que reinan en las ciudades y pueblos. Nos paramos ante un anciano que subido a un artilugio tirado por dos bueyes, sacan agua de un pozo. Anil le pide al agricultor que suba en el artilugio Luisa, y nos reimos un buen rato....Udaipur es preciosa, una ciudad única a la que llaman la Venecia de la India, algo exagerado pero ciertamente los edificios que dan al lago son una auténtica maravilla. Recomendamos el restaurante que está al otro lado del puente (cuando recuerde el nombre reeditaré el diario). Está en un hotel muy bueno, pero un poco caro. Anil nos aconseja otro en pleno centro, muy cerca del Gran Palacio de Udaipur.
Es muy barato y está genial, con un buen desayuno y ATENCION un servicio de lavandería impecable, super económico y nos vino genial para hacer un "aggiornamento" de nuestras maletas. Udaipur es una preciosidad, recomendamos muchísimo el viaje en barquito al hotel que está enmedio del lago. Hacerse muchas fotos, y por supuesto visitar el Gran Palacio. Una pasada.
Recomendamos hacer como nosotros y quedarse dos días, hay cosas de sobra....