Después de varias horas al viento, llegamos a Ilha do anchieta. Es una reserva ecológica, una isla en forma de herradura, de montañas q terminan en el agua y alguna pequeña playa. Encierra una bahía muy linda. Antes fue una isla prisión. Ahora funciona en las viejas edificaciones, un museo y varias oficinas de la reserva, aparte de casa para caseros y una comisaría !!!!! Todo y todos los días, es visitada por scunas ( barcos medianos de turistas ).
Nosotros anclamos en la bahía, a 150 mts de la costa. Había un pequeño muelle, pero era usado por los visitantes diarios.
Bajamos a conocer la isla, el museo y una pequeña recorrida cercana. Luego ya volvimos al barco, nadando. El agua era una maravilla, caliente, verde y cristalina.
Después de disfrutar el atardecer con una merienda, ( y unos cuantos tragos ), empezamos con la cena: asado a la parrilla ( carne a la barbacoa). El barco tenía una pequeña parrilla, colgando a un lado, por lo que se podía cocinar al carbón, cosa q le gusta mucho a mis amigos argentinos y que yo prefiero a la leña.
Uno de mis amigos, Gonzalo, se quedó después de la cena en el copit conmigo, viendo la noche y el mar. Ahora si no había nadie !!!! Estábamos solos en toda la bahía. Todos los barcos se habían ido hasta el próximo día. La noche era alucinante y pudimos ver toda la actividad marina nocturna. Se sentía el chapoteo de los peces en el agua y más tarde, algunos con bio-luminicencia, que iluminaban el fondo del agua. FANTASTICO !!!!!
Al otro día, nos despertamos con un buen chapuzón !!!! Desayuno y a disfrutar del día y la isla. Pudimos hacer snorkel un buen rato, viendo peces de colores, estrellas de mar y algunas tortugas.
Después de otra noche flotando en la bahía, decidimos volver a Ilhabela. Pero volveríamos 2 días después.