En bici por el Danubio

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EN BICI POR EL DANUBIOEste es un viaje realizado por tres gallegos de A Coruña (Luis, Chus y Francisco) en agosto de 2001.Consistió en un recorrido en bicicleta por las márgenes del río...

 

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Capítulo 1

En bici por el Danubio

Tuttlingen, Alemania — domingo, 17 de abril de 2005

EN BICI POR EL DANUBIO

Este es un viaje realizado por tres gallegos de A Coruña (Luis, Chus y Francisco) en agosto de 2001.

Consistió en un recorrido en bicicleta por las márgenes del río Danubio, empezando en Tutlingen y finalizándolo en Budapest. La duración total fue de tres semanas y la distancia recorrida unos 1.500 Km.

De entrada es necesario decir que el viaje no precisa de una preparación física especial, ya que el recorrido es completamente plano (teóricamente es cuesta abajo), salvo escasísimas y cortas cuestas en los tramos iniciales. Como ejemplo ilustrativo debo decir que Chus llevaba unos dos meses sin subirse a una bici, ya que hasta unos días antes de salir había estado en un larguísimo sprint final de preparación y realización de unas oposiciones. También hay que citar a innumerables jubilados (algunos de más de 70 años) que hacían sus tramos danubianos, y a matrimonios cuyas bicis arrastraban un carrito donde llevaban niños de dos o tres años. Como equipamiento llevábamos cada uno cuatro alforjas completamente estancas de la marca Ortlieb. Nombro esta marca porque son realmente excelentes y en su momento no las había en España y tuvimos que conseguirlas por Internet encargándoselas directamente al fabricante (hoy en día ya tienen un distribuidor en Barcelona). Obviamente que cada uno elija las que más le gusten o tenga más a mano. Además llevábamos un portapaquetes para el saco, aislante y partes de la tienda. Las bicis eran híbridas de carretera (ya sabéis, ni de carreras ni de montaña).

Iniciamos el viaje llevando nuestras bicicletas hasta Zurich en avión. Esto no supone mayor problema, pero es necesario tener en cuenta con que compañía se va a viajar: Iberia no pone ninguna condición (más que deshinchar las ruedas para que no revienten con la presión), pero hay otras compañías que obligan a pagar una tasa suplementaria por cada bici y otras obligan a comprar una funda especial. En este caso viajábamos con Iberia y además ¡¡gratis!! (gracias a casi 6.000 puntos de Iberia Plus).

Tras aterrizar en el aeropuerto de la capital bancaria suiza tomamos dos trenes hasta llegar a la citada Tutlingen, que se encuentra en el alto Danubio; no es estrictamente el nacedero pero se encuentra muy cerca. De todos modos podéis leer en el libro "El Danubio" del recientemente laureado con el premio Príncipe de Asturias Claudio Magris las distintas opiniones sobre cuál es la verdadera fuente de este gran río europeo (el más largo después del Volga).

En Tutlingen iniciamos el recorrido por la tarde (después de comer) por el carril-bici que se extiende casi sin interrupción a lo largo de todo este río durante su tránsito por Alemania y Austria (a veces por ambas márgenes simultáneamente). Más que carril-bici habría que decir "autopista-bici" debido a su amplitud y buen estado. Además se encuentra perfectamente señalizado hasta Viena. El recorrido es muy bonito con tramos en los que el río se encaja entre farallones coronados por bellas construcciones. Toda esta zona pertenece al parque natural del Alto Danubio. Pasamos por el agradable pueblo de Beuron y un poco más tarde llegamos a un camping que se encuentra en la misma orilla del río y es allí donde pasamos la primera noche.

Es preciso decir que, para aquellos más comodones a los que no les gustan los campings, a lo largo de toda la ruta por Alemania y Austria existen algo parecido a casas rurales para los cicloturistas (algunas hasta tienen garaje y taller de bicicletas).

El día siguiente fue el que hicimos el recorrido más largo (unos 150 Km.). No os asustéis, a algunos os parecerá mucha distancia, pero en llano se avanza muy bien (y quién no pueda hace menos y ya está). Visitamos Sigmaringen, Riedlingen y llegamos a Ulm ya de noche. Esta vez dormimos en un albergue. Todos los pueblos son muy bonitos y están perfectamente cuidados. Riedlingen por ejemplo, tiene un montón de casas con sus fachadas profusamente decoradas en perfecto estado de revista. Aquí sufrimos una pequeña imprevisión típicamente hispánica. Ese día era domingo y llegamos a las tres de la tarde por lo que ya no servían en ningún restaurante y tampoco había ninguna tienda abierta, así que solo conseguimos comer una sopa de tomate con algo de pan para mojar. Al coincidir ese día con un recorrido tan largo debo reconocer que sentimos flaquear nuestras fuerzas hasta que decidimos parar en una gasolinera y comprar chocolate. El chocolate es energía de disponibilidad inmediata y eso nos dio alas para completar el día sin mayores problemas y llegar de noche al albergue de Ulm.

Al día siguiente visitamos Ulm, una bonita ciudad de tamaño medio que cuenta con la catedral más alta del mundo (es más alta que la de Colonia). Una parte de la ciudad pertenece al estado de Baden Wütenberg y la otra (la oriental) a Baviera. Vale la pena dedicarle casi un día y pasearla con tranquilidad.

Nuestra ruta continuó por Baviera: Donauworth (un pueblo encantador), Vohburg, Ingolstadt (hicimos noche en el camping), Weltenburg (aquí hay un monasterio en una zona donde el río se vuelve a encajar y es muy visitado), Kelheim (al otro lado del cañón), Regensburg (imprescindible esta histórica ciudad universitaria que en español se llama Ratisbona, aquí pasamos un día completo), el Wahalla (un pastiche con el aspecto de partenón ateniense dedicado a las glorias germánicas que se encuentra en un alto dominando el valle), Straubing, Vilshofen (estos dos pueblos también son muy agradables) y Passau. En esta última ciudad, próxima a la frontera con Austria, estuvimos dos días de relax. Esta es otra de las ciudades históricas de Alemania y tiene mucho que ver. Como curiosidad hay que decir que aquí se une el río Inn al Danubio (y también el Ilz a cuya orilla se encuentra un camping bien cuidado), pero es el Inn el que lleva más caudal de los tres y el que viene de hacer un mayor recorrido (¿deberíamos cambiar el nombre del Danubio?). Otra curiosidad es que aquí se aprecia perfectamente una línea que constituye la zona de mezcla de ambos ríos, ya que el Inn es más blanquecino debido a sedimentos arenosos que transporta en cantidad. Passau también es un punto de partida tradicional de los cicloturistas alemanes que quieren hacer el tramo austríaco del Danubio. De hecho llegan trenes con ¡¡ocho vagones especiales cargados de bicis de los cicloturistas!!.

En Austria la primera ciudad importante es Linz. No está mal, pero tampoco es ninguna maravilla; se le puede dedicar una tarde y dormir en el camping. Después ya empieza la famosa Wachau, comarca ribereña que llega hasta Viena y no tiene nada de desperdicio con bosques espesos, laderas con viñedos en algunas zonas y pueblos encantadores salpicando el recorrido. Imprescindible es pararse en Mathausen: el pueblo es bonito, pero el motivo principal de la escala es el famoso campo de concentración, para el que aquí sí que tendremos que subir una pronunciada cuesta, aunque no muy larga. Siete mil republicanos españoles (y decenas de miles de otros países) dejaron su vida aquí.

Continuamos hacia Grein, Ybbs (hay un museo de bicis) y después llegamos a Melk donde "obligatoriamente" pararemos a ver el pueblo y su magnífica abadía. Mas tarde Durnstein y Krems dónde, si llegamos de noche, es recomendable dormir en el albergue.

Después podemos continuar por Klosterneuburg, darnos un chapuzón en alguno de los lagos próximos al Danubio rodeados de césped y árboles para después llegar fresquitos a Viena. El camping de Viena no es muy recomendable: un suelo durísimo e irregular (destrozapiquetas) y un espacio atestado de gente, especialmente italianos muy bulliciosos. En cualquier caso la lista de posibles alojamientos en la ciudad imperial es muy larga para citarla aquí. Tampoco es cuestión de nombrar todo lo que ofrece esta ciudad. A algunos les encantará y a otros les decepcionará (los menos), pero en cualquier caso es una capital europea imprescindible.

Por la noche hay marcha. ¿Mis recomendaciones? Subiros a la noria del Prater, la de la película "El tercer hombre", a ser posible al atardecer. Va muy despacio, es imposible marearse y solo da una vuelta. También recomiendo contemplar los cuadros de Klimt y Kokoschka en el palacio Belvedere, así como visitar el mercado que es muy interesante; además del palacio Schönbrunn, el ayuntamiento, las casas de Hundertwasser y todo el centro histórico, por supuesto. En esta ciudad necesitas un mínimo de dos días muy intensivos, pero puedes alargar la visita todo lo que quieras obviamente. Si ya has estado antes, como era mi caso, descubrirás cosas nuevas. A mi me gustó más ahora que la vez anterior.

Se sale de Viena hacia Bratislava por el borde del río; si es verano y hace sol iréis durante más de dos kilómetros por una orilla completamente atestada de nudistas. Después se continúa por unos 60 Km. de estupendo carril-bici hasta la frontera eslovaca y ya se entra casi directamente en Bratislava. Esta es una capital muy interesante, que ha sido intensamente rehabilitada en los últimos tiempos y que cuenta con innumerables bellezas centroeuropeas naturales (del género femenino). Otro gran cambio respecto todo el trayecto previo son los precios. Esta es una ciudad realmente barata para un bolsillo español. El camping está en las afueras y tiene un poco aspecto "del Este" pero es aceptable.

Desde Bratislava se sale hacia Hungría, adónde se llega rápidamente. Aquí ya no hay carril-bici. En 2001 había una carretera que la estaban transformando en autovía, por cuya calzada derecha recién asfaltada podían circular las bicis libremente. Extrañamente había otra autovía que transcurría paralela y muy próxima por lo que la nueva no parecía tener mucho sentido.

En Hungría se atraviesa parte de la gran llanura panónica, y se pasa por Györ, histórica ciudad que aún conserva su encanto, Kamaron, Esztergom y Szentendre. Este último es un pueblecito muy turístico enclavado en la gran curva del Danubio, 20 Km. antes de Budapest.

De Budapest también se puede escribir una guía completa, y de hecho hay muchas editadas. Yo ya había estado en los años 1990 y 1992 y en esta ocasión me pareció más sucia y ruidosa que entonces, pero sigue siendo una gran ciudad muy interesante. Lo que más me ha gustado es todo el barrio de Buda y el Parlamento a orillas de nuestro gran río. También es muy recomendable una visita a los baños Gellert (los que salían en un anuncio de Danone hace varios años). Budapest es otra ciudad a la que hay que dedicarle varios días.

Desde aquí volvimos en tren hasta Zurich haciendo algún transbordo. Es muy importante conseguir los billetes de tren de la vuelta con bastante antelación para poder llevar las bicis con uno. Nosotros los reservamos a la ida en Györ, que era la primera ciudad importante (pensad que billetes internacionales de tren más bicis no es una buena combinación en Hungría). Hoy en día no hubiera sido necesario volver a Zurich para tomar el avión de vuelta, ya que se pueden conseguir vuelos solo de ida desde cualquier ciudad, pero en 2001 hubiera sido mucho más caro (en pesetas o en puntos).

Llegamos a Zurich en tren y nos pasamos un día en la ciudad suiza. Vale la pena. Está al borde de un lago de aguas cristalinas y tiene una apreciable zona histórica. A nosotros nos coincidió en fiestas y había una marcha increíble hasta las tres de la madrugada, y a esa hora se terminó todo de repente. Ya en el aeropuerto es posible que el empleado suizo de Iberia pretenda cobrar un extra por las bicis (normas del aeropuerto dirá). Ni caso. Pedirle que llame a su superior, que será español y lo arreglará. Si el billete es de ida y vuelta no necesita recargos ¿qué no hará un suizo por dinero? Si fuesen latinos les llamaríamos tramposos y marrulleros. Pues eso. Finalmente tomamos el avión y volvimos a Galicia.

Muchas fotos y muy buenos recuerdos. Inolvidable.

Francisco.

Notas sobre el clima: hay quién piensa que toda esta zona es fría y lluviosa incluso en verano. Lo cierto es que en Suiza sí es fácil que llueva algo debido a los Alpes, pero aún así las temperaturas son suaves. En cualquier caso todo el Danubio se encuentra en la Europa continental con veranos secos y más bien calurosos. A nosotros solo nos llovió mucho durante una noche en el camping de Regensburg, haciendo honor al nombre de esta ciudad ("ciudad de la lluvia") y algún chaparrón más durante sólamente un día por esa zona de Baviera.

Notas sobre el paisaje: el paisaje danubiano es más cambiante y variado de lo que nos pueda parecer en principio. El río nos lleva por desfiladeros, llanuras de cultivos (trigales inmensos, patatales, etc.), pueblos encantadores, bellas ciudades medianas y grandes, bosques espesos, etc.

Mapas y guías recomendados: los mapas de Kompass específicos para cicloturistas (Radtourenkarte). Están hechos a escala 1:125.000 y son realmente excelentes con todas las rutas marcadas con claridad y además cuentan con informaciones de los principales lugares de interés, planos de pueblos grandes y ciudades, traen fotos a color y son muy manejables. Como guías recomendamos "The Danube cycleway" de John Higginson. Ed. Cicerone, 2003 y "Cycling guide Danube bike trail". Varios autores. Ed. Cycleline, 2003.

Curiosidad: ¿sabíais que se puede atravesar la Europa continental en barco? Desde hace pocos años el Rhin y el Danubio (a la altura de Kelheim) están conectados por un canal a través de un afluente del primero (el Main), por lo que un barco puede navegar desde el mar del Norte en Holanda hasta el mar Negro en Rumanía.


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