Diarios de viaje > América del Sur
Travesía por el oeste de Bolivia
Escribe: el_sapucai
En enero de 2011 dos amigos porteños iniciamos este viaje de 19 días, conociendo el país hermano desde Villazón a La Paz, parando en Tupiza, Potosí, Sucre y Cochabamba.
En el camino paramos también en Salta, La Quiaca y Humahuaca, aunque solo fueron escalas para alcanzar nuestro verdadero destino...
Decidí contar este viaje en agradecimiento por toda la data que conseguí en Viajeros.com y que tanto me sirvió!
Tupiza, la Joya Bella
Tupiza, Bolivia — martes, 25 de enero de 2011
Este debe tener más de 10.000 habitantes, tiene mucha historia y un entorno natural INCREIBLE: un farallón de rocas rojas y arcillosas rodea todo el pueblo por un costado, y del otro se ven cerros y montes de varios colores. En los alrededores hay formaciones rocosas impresionantes, incluyendo una fálica muy conocida y llamada... "La Poronga" (si!). Aunque tengo que admitir que no llegamos a hacer visitas guiadas, recorrimos mucho a pie por nuestra cuenta: el pueblo es tranquilo y se puede andar por rincones perdidos y solitarios sin miedo ni por los perros de la calle, que vimos totalmente tirados por el calor del mediodía y la altura.
En cuanto a la comida, Tupiza no tiene mucha oferta de restaurantes... pero hay un grupo de pizzerías ridículas que todas se llaman "Italiana" o cosas por el estilo y están preparadas especialmente para los turistas gringos que paran en Tupiza esperando llegar al Salar de Uyuni. Ellos llegan al pueblo, se alojan en hoteles como el Mitru, se encierran a chatear en sus notebooks o compran alcohol y frutas que les resultan super baratos, y se instalan como reyes a emborracharse y demostrar que Aquí Están Ellos con su música y sus gritos. Incluso llegamos a ver con impotencia como un grupo de australianos colgaba la bandera de su país en la piscina del hotel, como marcando territorio. Así de fuerte es la sensación de conquista de estos gringos, que los bolivianos por supuesto jamás les dijeron nada.
Pero volviendo a los restaurantes, obviamente los tupiceños no comen esa pizza para turistas (sale 50 bs. la de muzzarella!!! un robo aquí) sino que tienen algunos locales familiares que sirven platos del lugar, luego hay un par de lugares de comida rápida y finalmente, "pollos a la broaster", comida típica que no es autóctona ni tradicional, pero los bolivianos consumen a rabiar matándose con aceite y rebozador frito. El olor constante de estos pollos fritos en la calle llegó a ser difícil de soportar, más adelante en el viaje.
Tupiza tiene un Mercado central cerca de la plaza, adonde se puede almorzar como es costumbre en Bolivia: muy muy barato. Un almuerzo siempre viene con: una entrada pequeña, un primer plato que siempre es una o dos sopas para elegir (cabellos de ángel y alguna sopa de maíz), plato principal a elegir entre dos a cuatro y un pequeño postre que puede ser desde gelatina y yogur a alguna fruta. La bebida que ellos suelen beber es un poco delicioso REFRESCO DE LINAZA, hecho con semilla de lino molida y un poco de limón. Es un líquido de color amarillento con cascaritas de semilla flotando, agrio y bastante insípido, y puede caer muy mal si está hecho con agua de la canilla. Para los turistas, una Coca-Cola grande o una cerveza están a precios más que baratos, asi que no hace falta exponerse al refresco si no quieren probarlo. Eso si, casi nunca van a encontrar agua mineral o purificada en los locales de comida bolivianos.
En el mercado, además de almorzar se puede tomar merienda ("once", para los chilenos; "lonche" para los peruanos) que es el clásico API CON BUÑUELO. El api es una bebida caliente y muy dulce y empalagosa hecha con polvo de maíz amarillo muchas veces intercalado con maíz morado (así se llama api mixto). Para los argentinos: es como tomar una Vitina super dulce y bastante líquida, pero muy rica si le encuentran el placer como yo. Y el buñuelo no es otra cosa que la clásica torta frita argentina o "sopaipilla" chilena. La tercera opción es el pastel que no es una torta de chocolate sino una especie de empanada frita enorme pero hueca, con unas hebras de quesito rallado adentro. Aunque debería ser un plato salado, los bolivianos le echan encima azúcar, así que supongo que lo consideran algo dulce!
Tupiza tiene una plaza central bien arbolada y muy regada con agua (es decir, cuidada) adonde la gente del pueblo se reúne (los chicos y jóvenes) y se sienta en los bancos a charlar (adultos y ancianos). A un costado está la Iglesia Matriz que no está preparada para el turismo y por eso sólo abre para la hora de misa; y al lado el edificio del Correo, un antiguo convento casi en ruinas a cuyo patio se puede pasar sin problema. Del otro lado está la Municipalidad y otros edificios públicos como la Escuela de Bellas Artes, y algunas heladerías adonde se puede darle pelea al calor.
Alejarse hacia los extremos del pueblo es una opción muy interesante, siempre con cuidado de no ofender con cámaras o ropas y objetos muy ostentosos a los vecinos, que pueden llegar a ser personas muy humildes. A un costado de la ciudad está el Via Crucis y Mirador "Corazón de Jesús", que da hermosas vistas del pueblo, pero también hay muchos otros ángulos desde donde mirar en las alturas! Lo mejor es alejarse por cualquier camino a disfrutar la soledad y la inmensidad de esas montañas y rocas coloridas e imponentes. Nosotros nos ayudamos con un mapa que nos dieron en el hotel.
Como curiosidades: en una esquina hacia el sur del pueblo hay una especie de templete de estilo ¿árabe? o algo futurista, que parece ser un monumento a la batalla de Suipacha porque tiene varias inscripciones sobre ella. Sin embargo lo mejor es ver qué fuera de lugar está esa glorieta o templete de colores vivos y formas geométricas, en medio de un barrio con casas de adobe humildes! También, pasando la estación de tren por la avenida La Paz hay un mercado callejero no turístico, donde los tupiceños compran ropa, arreglan sus calzados o compran sombreros. Más allá, un puente cruza el río y lleva hacia Potosí y hacia otros barrios tupiceños muy humildes.
Estuvimos en Tupiza dos días, y los aprovechamos para caminar por nuestra cuenta todo lo que quisimos, aunque de noche llovió torrencialmente. A veces tronaba del otro lado de las montañas y la lluvia no llegaba al pueblo, porque el cordón rocoso que lo rodea lo proteje y aisla! A la segunda mañana, desayunamos rápidamente y nos preparamos porque a las 10:30 salía el bus que nos llevaría, luego de 7 horas de viaje a POTOSÍ, la ciudad del despojo y su historia llena de sangre y codicia.
Tips:
Si buscan comer platos auténticos que consumen los tupiceños, vale visitar el Mercado principal. Es un edificio moderno, y en el primer piso se sirven almuerzo y merienda (a las cinco de la tarde): probar el api con buñuelo o con pastel. Luego hay "pollo a la broaster" en varios locales, y finalmente los restaurantes de pizza para turistas, muy caros y poco auténticos, ambientados casi como Saloon del lejano oeste pero con banderas de Italia (??)
Tupiza es un pueblo tranquilo y jamás tuvimos una situación de miedo o intranquilidad. Muchas casas tupiceñas sólo tienen un candado protegiendo sus puertas, incluso algunas que se ven más lujosas. Es bueno tener confianza, se puede dejar el equipaje en el hotel y salir a recorrer con poco peso encima. Lo mejor es alejarse del pueblo buscando los increíbles paisajes naturales y las formaciones rocosas insólitas!
Tiene que ver con: Seguridad, Imperdibles
En Tupiza, Bolivia
El verano en Tupiza puede traer un calor insoportable luego del mediodía. Si no está nublado, lo mejor en el horario de la una de la tarde hasta las cuatro es quedarse descansando: el sol puede lastimar mucho y además es difícil caminar con tanto calor!
Opiniones:
| Servicio | |
| Ubicación | |
| Limpieza | |
| Precio/calidad |
Hotel Mitru
Alojamiento: Hotel en Tupiza, Bolivia
Tupiza es un pueblo sin mucho oferta de alojamiento: hay unos cinco lugares, y el Hotel Mitru es el más grande y mejor equipado, sin exagerar. Una habitación doble con baño compartido con otra habitación nos costó 90 bs. y el servicio incluye un desayuno "buffet" autoservicio con mermeladas, cereales, fruta y huevos revueltos y acceso a la piscina... una bendición con el calor que hace! Tiene habitaciones para grupos, para parejas, para familias, etc. pero realmente van casi solo turistas europeos. Los tres días que pasamos en el Mitru, fuimos casi los únicos huéspedes que hablaban español: había australianos, franceses, daneses y hasta árabes. Solo una familia de bolivianos y algún turista argentino!
Tipo de viaje: Placer |
| Calificación general |
Mercado Antonio Gil Durán
Actividades: Mercado en Tupiza, Bolivia
El Mercado Gil Durán es el mercado de abastecimiento de Tupiza. Tiene tiendas de abarrote en general (almacenes para los argentinos), puestos de venta de carne, fruta y otros. Pero en el primer piso están los puestos de comida, con mesas y bancos. Caminando por una larga fila de puestos que ofrecen casi la misma comida hay distintos platos de comida casera preparados para los tupiceños mismos. Se puede comer allí por menos de 15 bs. por persona un almuerzo bien completo con pique de pollo y alguna sopa, acompañado por el económico refresco de linaza o por una Coca-Cola. Entre las 16:30 y las 18:00 se puede tomar la merienda y lo mejor es probar el api (bebida caliente y dulce de maíz) acompañado por el buñuelo (torta frita o sopaipilla, según el país del turista).
| Servicio | |
| Responsabilidad | |
| Precio/calidad |
Terminal de Buses
Transporte & Servicios: Terminal de Buses en Tupiza, Bolivia
La terminal de Tupiza es un pequeño edificio con techo de chapa de zin y varias ventanillas de venta a ambos lados, también con atención directa desde los andenes. Tiene varios bancos de madera en el interior para esperar mientras se mira alguna película por los televisores que cuelgan del techo, y unos pocos bancos afuera para esperar cuando está llegando el bus.
|
Publicado |
|
Últimos comentarios
Athito dice:
Muy buen diario. Relato más que interesante.
Publicado
viajero_del_sud dice:
muy bueno el relato, me acuerdo que la conexión a internet en Tupiza era de las mas lentas de Bolivia, podías pasar unos cuántos minutos sin que se abriera una página web y también me acuerdo que en las carnicerías vendían carne "argentina" al doble de precio que la carne "común".... de todas maneras recuerdo a Tupiza como un pueblo muy ordenado y tranquilo, la plaza me pareció un lujo, muy bien mantenida.... yo que venía de Villazón noté la diferencia, si uno sólo entra a Villazón y se vuelve a La quiaca (como toda la gente que sólo va a comprar a la frontera) se lleva una mala imagen del país, pero al llegar a Tupiza me sentí mucho más cómodo... repito, buen relato!!!
Publicado
el_sapucai dice:
Si, no solamente hay carne "argentina" sino que además hay parrillas argentinas! Una en el mercado y otra en la Asociación de Jubilados Ferroviarios. Ahí comimos la segunda vez que pasamos por Tupiza, próximamente relatada en este mismo diario...
Tenés razón en que Villazón deja una imagen de caos, sordidez y contrabando, en cambio Tupiza es un pueblo histórico, pacífico y de una belleza natural increíble!
Publicado
mofo16 dice:
- Gracias por escribir! Es una buena guia para los viajeros que vamos a Bolivia.
Publicado
Para publicar un comentario, regístrate GRATIS o inicia sesión aquí
Capítulos de este diario
-
1
Salta... la linda
Ciudad de Salta, Argentina | 23 de enero de 2011
-
2
Directo a La Quiaca, vía San Salvador
-
3
De Villazón a Tupiza
-
4
Tupiza, la Joya Bella
-
5
Potosí, de Villa Imperial a Postal del Saqueo
-
6
Sucre, la Blanca Capital
-
7
Cochabamba, ciudad húmeda de contrastes
Cochabamba, Bolivia | 2 de febrero de 2011
-
8
Terror e incógnita en Patacamaya
Patacamaya, Bolivia | 3 de febrero de 2011
-
9
La Paz, donde no hubo paz
-
10
Tiwanaku bajo la lluvia
-
11
Un domingo en Potosí
-
12
Ultimo día en Tupiza
-
13
Cruce en Villazón, corte en Pumahuasi
-
14
Humahuaca y una reflexión
-
15
Final en Salta
Ciudad de Salta, Argentina | 9 de febrero de 2011
-
16
Epílogo: Aeroparque Jorge Newbery
Ciudad de Salta, Argentina | 10 de febrero de 2011
En Tupiza...
¡Compártelo con tus amigos!
¿Quieres compartir tu capítulo “Tupiza, la Joya Bella” con tus amigos en Facebook?