La última ciudad fue Tunez en el norte de Africa, capital del país del mismo nombre. Es parecida a los suburbios de Buenos Aires en cuanto al ancho de sus calles pero los edificios son bajitos de no más de tres pisos con ventanucos extrañamente construidos al más puro estilo árabe. Sólo tuvimos un poco de tiempo para visitar el Museo del Bardo, y la Medinah.
El Museo del Bardo está situado a unos 4 kilómetros de la capital. Se halla en el antiguo palacio del Bardo y recoge la colección de mosaicos más importante de todo el mundo. Aunque los mosaicos conservados datan de diferentes épocas, la mayoría datan de los siglos II al IV. Los mosaicos se ordenan en secciones dedicadas a la historia de Túnez: a las épocas púnia, griega, cartagienense, cristiana e islámica De cada una de estas épocas hallamos bellos mosaicos que nos narran -tesela a tesala- la historia de este bello país.
Lo que realmente llama la atención es la calidad y la cantidad de las obras expuestas. Hay tantos mosaicos que resultan incontables, inclasificables. De hecho, aún se siguen encontrando mosaicos en cada escavación, por lo que es muy fácil que un mercader te ofrezca teselas auténticas como regalo o a un precio ridículo.
La Medinah, declarada patrimonio de la humandad por la Unesco es el centro de la ciudad deTunez un grupo de callejuelas y pasadizos cubiertos, llenos de densos olores y colores, bulliciosos y activos centros de comercio Ofertas que van desde la marroquinería hasta el utensilios de plástico, desde la mejor filigrana hasta la hojalata, del gran bazar de souvenirs para el turista hasta el minúsculo taller de artesano
Cada uno de estos lugares o calles se llama "zoko". El zoko del oro, zoko del perfume etc. Son calles enroscadas y plagadas de negocio como las vistas en las novelas y películas a las cuales no se puede acceder sin guia so riesgo de perderse. No es recomendable perderse allí.
En un momento dado,se hizo la hora de rezar y desde la Mezquita comenzó el llamado a los fieles mediante un megáfono instlado en la torre. Fui impresionante ver a la gente abandonando todo para dirigirse a rezar.
Con relación a las formas de las mezquitas aprendimos que las hay con la torre cuadrada y con la torre octogonal y que cada una pertenece a un culto distinto.
Compramos una "tajine" para preparar una típica comida Magrebi en casa. Elegimos esta excursión y nola visita a las ruinas de Cartago pues veniamos de tres visitas similares y como decian los griegos: nada en demasía
La visita a ciudades estaba concluida. Nos aguardaba un día y medio para cubrir los 800 kilometros hasta Barcelona