Túnez. Museo de El Bardo

Escribe: buvar
El Museo de El Bardo es uno de los principales atractivos de la capital tunecina, ya que posee la mayor colección de mosaicos romanos que existe en el mundo. Atrae básicamente a turistas interasados en la historia, los que no salen defraudados del lugar.

 

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Capítulo 1

Tesoros del Museo del Bardo

Tunis, Túnez — sábado, 8 de noviembre de 2008

   El museo de El Bardo es uno de los mayores atractivos de Tunis, y aunque llegar parece complicado, con un poco de paciencia se puede lograr.
   Lo primero hay que dirigirse a la Plaza de Barcelona, donde ya expliqué en otro diario pasan todas las lineas de metro. Alli hay que encontrar la línea 4. Como en esta línea algunas estaciones no tienen su nombre puesto hay que ir atento, ya que desde la estación Barcelona, hay que contar 8 estaciones puesto que la octava corresponde a El Bardo, pero tampoco ésta tiene nombre.
    Salimos de alli un poco dudosos, pero a la salida encontramos un letrero gigante que dice "Le Bardo". Siempre siguiendo nuestro instinto seguimos derecho, pero tomamos la ruta equivocada, consultamos y nos indicaron que debíamos devolvernos a la estación y doblar a la izquierda y luego a la derecha.
    Seguimos esas indicaciones y llegamos. Aunque parezca sorprendente el Museo no tiene ningún letrero que lo identifique, pero no hay donde perderse ya que ocupa una parte de un antiguo palacio, y además en su estacionamiento siempre están saliendo y entrando buses de turismo. En verano abre de 9 a 17 horas y el lunes está cerrado. Cuesta 6 dinares , la entrada (unos cinco euros) y al igual como ocurre en todos los atractivos de Túnez hay que pagar un dinar por el derecho a tomar foto, pero la verdad esto mucha gente se lo salta ya que en su interior nadie pregunta, si uno pagó o no el derecho a foto. Yo debo decir que pagué en todos los museos que fui, (esto debe ser la consecuencia de estar casada con un antropólogo).
     El contenido de este museo es básicamente arqueológico y cuenta con la mayor colección de mosaicos romanos del mundo.
      Además de las colecciones, el edificio en si es de gran belleza, especialmente sus escaleras y techos. Cuenta también con una sala paleontológica, una cartaginesa y dos dedicadas al arte islámico.
      Existen guías en varios idiomas, pero si usted no concide con el horario hay que hacer el recorrido por su cuenta con el inconveniente que falta aún por desarrollar la parte museográfica en lo que se refiere a señalética. Pero comprando una buena guía en la pequeña tienda de recuerdos la visita se puede hacer más didáctica.
    El palacio data de principios del siglo XIX pero fue transformada en museo a partir de 1888.
    Como son bastantes salas, la visita puede tomar una media mañana, se puede hacer una visita a la rápida pero la verdad es tal la belleza de algunos mosaicos que da para una observación más detallada.
    Yo disfrute particularmente una sala con escenas de campo donde había muchos azulejos con pajaritos y me imagine lo feliz que sería Horni, viendo que ya desde la época de los romanos las aves eran motivo de interés para los artistas.
   Hay personas que se aburren en los museos, en cambio a mi El Bardo me pareció tan interesante que si alguna vuelvo a Tunis le haré una nueva visita, al menos ya se como llegar.

Maria Eugenia Vargas
buvarcl@gmail.com


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    Tunis, Túnez | 8 de noviembre de 2008