Cuando llegamos a Trinidad, patrimonio de la humanidad, contemplamos lo bien conservadas que estaban la gran mayoria de casas coloniales de la localidad todas pintadas en distintos tonos que hacen que sean la ciudad más bella de cuantas hemos visitado junto con La Habana.Nos alojamos en una casa preciosa justo al lado de la estación de los autobuses Viazul ,YIRINA Y CHICHI una casa del 1830 con todas las comodidades y gente muy amable.Pasear por la localidad es una gozada,contemplar la arquitectura de sus viviendas. El signo decorativo característico de las viviendas de la ciudad tiene su base en la ornamentación neoclásica, reflejada en murales, molduras, marcos de madera y en las caprichosas formas que los forjadores del hierro lograron imprimirle, para que se convirtiera en uno de los mayores encantos de la ciudad.
Probamos la famosa bebida Cachanchara en un garito del mismo nombre a base de miel, limon, aguardiente, hielo y agua acompañado con un buen grupo de musica cubana, al dia siguiente visitamos playa Ancón y disfrutamos del buceo con tubo viendo unos arrecifes de corales con infinidad de peces de todo tipo y colores, algo espectacular como su playa con un agua turquesa increible .Por la noche disfrutamos en la casa de la música con las distintas actuaciones y bailes sin dejar de mencionar sus estupendos cuba libres y mojitos