Beni y el amazonas en Bolivia

Escribe: Koatravel2
El oceáno verde del Beni Selva que oculta sus curvas de ríos, el calor que gesta la vida, la humedad que se pega al cuerpo y la belleza natural de floresta primaria exuberante en centenarios árboles y sabanas tropicales. Insectos, caimanes, delfines de agua dulce, pirañas, monos, garzas y la convivencia armónica con los habitantes de las riberas de los ríos Beni, Yacuma, Mamoré y toda la cuenca amazónica del "Veni". Así se escribía antiguamente.

 

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Capítulo 1

Beni amazonía de Bolivia

Trinidad, Bolivia — lunes, 22 de noviembre de 2010

Nada está quieto, ahí va el manguarí, también está el gigante  bato, al frente juegan  las delgadas garzas de río; más allá los pícaros martines pescadores,  las petas o tortugas bronceando  sus caparazones, y de rato en rato, las estancias y los cebúes. Una verdadera maravilla. Es el Beni.
Región no explorada
Así rezaba el mapa de 1859, después de su creación el 18 de noviembre de 1842 en la presidencia del Mariscal José Ballivian.El Beni,  era considerada como una "region no explorada y poblada por salvajes", por la gran cantidad de grupos que vivían alejados de la civilización. Después de la independencia muchos extranjeros llegaron al Beni en busca de mejores días, sin importar si  los lugares elegidos se hallaban en medio de la selva donde los naturales apuntaban sus flechas envenenadas contra los osados aventureros que ingresaban a sus dominios, en las expediciones  hechas por el ex - presidente José Manuel Pando y otros.
El auge de la goma
La capital del Beni, es Santísima Trinidad.  Está a una altura de 236 msnm y con una extensión de 213.654 km2 .Divididas en varias provincias de gente amable, trabajadora de mujeres hermosas y dignas madres.Guayaramerín, San Borja, San Ignacio, San Ramón, San Juaquin, Rurrenabaque, recibieron un fuerte mezcla cultural de los Moxeños, Chacobos, Trinitarios, Yuracareses, Cimanes, Pacahuaras, europeos, andinos y japoneses.Así prodigó el Beni la hospitalidad al viajero circunstancial, al ganadero, al aventurero que como buzos de la selva, se hallaban deshaumando las bolachas de goma o incrustando las tichelas y recibir el latex que era transformado en libras esterlinas.
Japoneses en el Beni
El ingeniero Hormando Sakamoto, vecino de Trinidad y gran conocedor de la historia beniana, señala que  los primeros japoneses llegaron en forma voluntaria allá por 1899 en varios contingentes para trabajar en la extracción de la goma.En esa época el Japón, atravesaba una crisis económica lamentable, inclusive la hambruna se ensañó con la gente por las guerras sostenidas contra sus vecinos.Es así, que cientos de japoneses vinieron a Bolivia vía Perú a través de una selva hostil y animales peligrosos. Caimanes, víboras anguilas, pirañas y las enfermedades tropicales, luego en callapos y canoas, se lanzaron a través del río Madre de Dios y Tahuamanu, para asentarse  en Riberalta, Trinidad, Rurrenabaque y otras regiones para formar sus familias con mujeres bolivianas,
Ibare o río de los pájaros cerca de la capital
Hugo Boero Rojo, solía decir: " en el Beni, los peces se mueren de viejos, pues no hay quién los pesque".En trinidad se puede visitar la plaza principal, su catedral, susPrincipales instituciones, monumentos, la universidad técnica"Mariscal José Ballivian" donde se encuentra el zoológico con animales muy propios de  la región, en el mismo lugar se encuentra el museo piscicola, que cuenta con una inmensa variedad de  peces tropicales.A escasos 5 km, se halla laguna Suarez, visitar Chuchini,  las lomas artificiales de siglos de antigüedad, disfrutar de sus hermosos balnearios, es decir el Beni lo tiene todo, además nos espera un amigo; un beniano que te tiende la mano y te refresca la garganta con un somó, un coco fresco o un tamarindo.

Fuentes:
El Dorado Boliviano. Medardo Chavez.De los Andes al Amazonas. José Aguirre AcháBolivia Mágica. Hugo Boero RojoJaponeses en Bolivia. Hormando Sakamoto.


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Juanito el caimán.

   

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