Salimos de El Chaltén aproximadamente a las once de la mañana después de comprar algunos recuerdos en una especie de almacén de ramos generales donde nos arrancaron la cabeza con los precios como casi todo en El Chaltén al igual que en El Calafate. Tomamos por la ruta 23 hasta la 40 en buenas condiciones hasta Tres Lagos (cargar combustible porque no hay más estaciones de servicio hasta Bajo Caracoles). De allí en adelante de ripio hasta el cruce con la ruta 25, luego asfaltado a lo largo de aproximadamente 55 km. y de allí hasta Bajo Caracoles otra vez ripio. Allí comimos los sandwiches más caros de nuestra vida. El camino es desértico y desolado, hay que tener cuidado con el cruce de guanacos. De ahí hasta Perito Moreno hay partes asfaltadas recientemente, generalmente sin marcar, con desvíos porque están trabajando y otros inconvenientes y otras de ripio en malas condiciones. Luego de pernoctar en el hotel El Austral seguimos camino otra vez por la ruta 40 y de nuevo el mismo panorama: ripio en mejores o peores condiciones, gente trabajando, desvíos, etc. hasta el límite con Chubut. De ahí en más un desastre hasta Río Mayo (capital nacional de la esquila). Para evitar la 40 seguimos por la 22, pavimentada pero como después de un bombardeo, hasta la 20 (asfaltada pero sin señalización) la que tomamos hasta empalmar la 40 de nuevo (ripio, asfalto sin terminar, mala la señalización) hasta Esquel. Un rato más tarde llegamos por fin a Trevelin.