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Quebrada de los Cuervos - Turismo aventura y mucho más..
Escribe: punger
Dedicado a mis queridos amigos y compañeros de ruta: Victoria, Sandra y Gerardo.
Sin ellos, no hubiese sido posible.
Día Dos: Cascada de la Laguna
Treinta y Tres, Uruguay — jueves, 29 de enero de 2009
Sin apuro y sin saber que haríamos exactamente, encendimos el fuego y
preparamos el mate. Desayuno, mas risas, pereza…Alguien pregunta: quien fue el
que emitió un ronquido de oso a las 3 am?. Nunca se supo. Solo sé que yo no
fui! jaja…
Comenzamos a movernos, asomando nuestras narices a la húmeda mañana, viendo como todo se perdía en una gris neblina. Estaba claro que el sol ese día no brillaría ni siquiera tímidamente.
Otros viajeros mojados y desamparados (como nosotros) fueron llegando al lugar en el que estábamos y con ellos compartimos el fuego, algunas charlas e intercambio de experiencias. Al menos nos dimos cuenta que lo nuestro había sido solo una mojadura!...a ellos el día anterior los había tomado por sorpresa un enjambre de abejas enojadas, y los picaron mucho. Hay que tomar precauciones en este sentido, porque la Quebrada es un lugar muy agreste y uno se encuentra con todo tipo de especies: víboras, arañas, insectos. Conviene llevar un calzado cerrado para prevenir mordeduras indeseadas, repelente, etc. Pero realmente nosotros no vimos nada de eso, todo el trayecto a la Quebrada es muy transitado por visitantes y suponemos que eso también ahuyenta a los temidos habitantes, que a la vez, también nos temen…
Que hacemos? fue la pregunta. Volvemos a Montevideo o salimos a mojarnos?
Los viajeros que habíamos encontrado, nos recomendaron visitar la Cascada de la Laguna, un recorrido más benévolo y corto que el que hicimos el día anterior, hacia otro
lugar que pintaba atractivo. Estábamos cansados y un poco desanimados por el
mal tiempo, Sandra estaba adolorida porque en el regreso del día anterior se había
torcido una pierna en una mala pisada y su rodilla no estaba en buenas
condiciones. Pero bueno…sigamos apostando por la aventura! nos dijimos.
Ya prevenidos, nos volvimos a poner la ropa que aun teníamos húmeda, guardamos nuestras máquinas de fotos y celulares en bolsas de nylon y partimos.
Para llegar a la Cascada de la Laguna, hay que atravesar varias porteras, a partir de un caminito que comienza allí mismo, detrás de la Administración del camping.
Fuimos en el auto hasta donde pudimos y luego, a caminar!
Por suerte, la lluvia había parado y nos permitió hacer el trayecto a paso lento, tomando fotos y absolutamente extasiados con el paisaje que estábamos viendo.
Para ir hasta allí, hay que atravesar un terreno privado, donde cobran por el paso $UR 10. El lugar era una granja preciosa donde nos encontramos con todo tipo de animales: perros, patos, gallinas, conejos, aves de todo tipo, corderitos, etc.
Clicks y más clicks!....tratando de guardar en la memoria todo ese espléndido lugar.
Una vez que dejamos la granja, nos encontramos con varios ñandúes, vacas y ovejas pastando a lo largo de todo el trayecto.
Por momento el camino volvió a hacerse complicado, con muchas piedras, subidas y bajadas, pero todo eso fue compensado cuando llegamos al final para encontrarnos con una hermosa cascada, donde por supuesto, nos sentamos a descansar, y Gerardo se dio unos buenos baños. Un momento que concedía una pausa de ternura entre los ásperos trozos de cuarzo.
Como una película que ya vimos, nuevamente comenzó a llover intensamente, pero esta vez ya no nos preocupaba, ya estábamos mojados, adiestrados jaja…y relajados para emprender el regreso. Creíamos que la aventura había terminado.
Pero al llegar al auto: oh oh!...no arrancaba! Comenzamos a reírnos sin parar, como una respuesta nerviosa a nuestra decadente situación!….Tras varios intentos, decidimos empujar y finalmente el auto arrancó!...con el impulso tomado y con la meta de llegar lo antes posible al camping para buscar nuestras mochilas y salir volando a
Montevideo, evitando así apagar el auto, terminamos en una loma, absolutamente
perdidos, luego de que alguien dijo: pero por acá no habíamos pasado! Donde
estamos??
Allá a lo lejos, se divisaba el camping….Virada, regreso, auto que se apaga, vuelta a empujar, más porteras, auto que se vuelve a apagar y risas incontrolables….Esto había dejado de ser una película de terror para convertirse en una comedia tragi-cómica!.
Pero la consigna fue: que prime el positivismo!...Y así lo hemos hecho en todos nuestros viajecitos…Funciona!
Al llegar al camping, recogimos todo y nos fuimos rápidamente, con la preocupación de que el auto nos jugara una mala pasada en el camino hacia la ruta….pero tratando de no alterar los ánimos, que venían muy bien, hicimos el trayecto entre bromas y frases de autoayuda que nos fueron muy útiles en ese momento jaja….Gerardo venía preocupadísimo por el auto de su amigo, y por intentar llegar a la ruta, donde conseguiríamos algún tipo de auxilio.
Finalmente llegamos a la ciudad de Treinta y Tres, a unos pocos kilómetros de la entrada a la Quebrada, y en una estación de servicio nos arreglaron el problemita de batería que teníamos.
Ufff…respiro, buscar agua caliente para el mate, pasada por la panadería para comprar unos bizcochitos y partida hacia Montevideo, ahora si, con una lluvia torrencial como hacía tiempo no habíamos visto.
El retorno fue lento y largo, ya era de noche, y la lluvia dificultaba todo, pero allí, dentro de un auto que venía tan cansado como nosotros, había cuatro viajeros felices, sonrientes, satisfechos por el camino emprendido, por la aventura compartida, por todos esos momentos que hoy atesoramos y recordamos cada vez que nos volvemos a ver.
La Quebrada de los Cuervos es un lugar absolutamente recomendable para quien busca un pleno contacto con la naturaleza y su belleza. Un lugar para volver siempre. De esos que luego de haberlo conocido uno se pregunta: cómo no lo descubrí antes?
El haberlo compartido con amigos, hace que sea perfecto. Ni la lluvia ni las peripecias opacaron este fin de semana que quedará siempre guardado en nuestros corazones y el recuerdo.
Amigos, gracias por hacerlo posible!
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Últimos comentarios
GerardoSilveira dice:
Que lindo Patty gracias a vos por escribir lo vivido con tanta fidelidad!!, que recuerdos! , que aventura vivimos en la Quebrada! , pero si que valió la pena es un lugar hermoso y que pocos conocen por estar semi aislada, el auto me produjo una mezcla de sensaciones por momentos un amigo por momentos lo quería desbarrancar en la quebrada jajaja, te mando un beso grande amiga!!!
Publicado
mel_ss dice:
Patty definitivamente muy bueno!... Menos mal que supieron mantener el animo y salieron de ese aprieto sin problemas! Besos!
Publicado
dorisgonza dice:
Patyy que peripecias ese finde, como dijiste esta bueno lo del positivismo, ayuda y muchoo , me encanto la frescura del diario, muy tuya jajajajjaa.
Habia visto algunas fotos de Gerardo en FB , ahora vere las tuyas, un abrazote y nos vemos la semana que viene en el encuentro¡¡¡¡¡¡¡¡¡
Publicado
travelant dice:
Me encantó tu relato y me motivaste para conocerlo. Voy a darle manija a mi hija y nos vamos pa í. (para ahí claro)
Muchas gracias por compartir y relatar tan bien tus experiencias.
Suerte y salu!
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avilla dice:
Excelente ya me lo agendo para enero del año que viene obvio mirando el pronostico del tiempo antes
Hace mucho que queria ir es de los pocos lugares en Uruguay que no he recorrido pero no me animaba a llegar con el auto por el camino que pensaba que solo se podia hacer en camioneta pero si lograron hacerlo Uds. en auto es que se puede. Gracias muy bueno el diario
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Capítulos de este diario
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1
Día Uno: Quebrada de los Cuervos
Treinta y Tres, Uruguay | 29 de noviembre de 2008
-
2
Día Dos: Cascada de la Laguna
Treinta y Tres, Uruguay | 29 de enero de 2009
En Treinta y Tres...
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