Japón visitado por un sudamericano
Escribe: Stratosphere
En este diario cuento las aventuras de mi viaje a Japón partiendo desde mi ciudad, Bogotá. Incluyo muchos datos de utilidad para quien quiera animarse a conocer un país maravilloso en el lejano Oriente, con tips y precios de las cosas según recuerde, pero lo más importante, dejando un recuerdo invaluable.
Tokio. 4 días son pocos para una ciudad tan impactante
Tokio, Japón — domingo, 4 de abril de 2010
Día 2: Ya estando en Japón, y conociendo ciertas cosas, fue el momento de establecer algunos "principios" para el resto del viaje. Por ejemplo, el presupuesto. De la noche anterior y en la mañana buscando el desayuno, observamos precios oscilando desde unos 400 a 1000 yenes para una comida decente en promedio. Por ello, establecimos una tarifa de 500 yenes a gastar por comida (por cada una, o sea 500 para desayuno, para almuerzo y para cena, dando 1500 diarios por persona). Esto se pudo cumplir a veces, excepcionalmente y dependiendo del lugar nos tocaba excedernos un poco, pero era la idea (Aprovecho para recordar el truco de conversión rápida, correr dos dígitos a la izquierda...o sea, 500 yenes = aprox. 5 USD).
Entonces salimos a desayunar por la localidad de Kinshicho. Un domingo muy lluvioso, sin embargo, a pesar de ello era muy común ver a las personas, incluso ancianos, en sus bicicletas, llevando la dirección con una mano y con la otra el paraguas con gran habilidad.
De allí, por tren nos dirijimos al distrito de Harajuku. En esta localidad se reunen los jóvenes aficionados al manga y anime, usualmente disfrazados de sus personajes favoritos. Además había un templo cerca, así que era un buen lugar para empezar. Al llegar, lo primero, la estación de tren abarrotada de gente, al igual que las principales calles del barrio, casi todos ellos extranjeros. Así que, caminando por donde podíamos, logramos llegar al tempo, no sin antes ver varias niñas con variedades de disfraces, y el asedio de los turistas que querían una foto con ellas.
En Japón hay dos religiones mayoritarias, el budismo y el sintoísmo. El lugar para profesar el budismo son los templos, para el sintoísmo, los lugares se llaman santuarios. Así que aprovecho para corregir, realmente al primer lugar que fuimos era un santuario. Entre las cosas particulares de estos lugares, más allá de su arquitectura única y reconocible, están algunas costumbres. Por ejemplo, en la entrada siempre suele haber una fuente, es tradición lavarse las manos e incluso la boca con agua antes de ingresar al santuario. También puedes ver mucha gente que delante del altar arroja monedas a un pequeño depósito y luego aplaude, supuestamente para alejar los malos espíritus. En fin....siendo este nuestro primer templo/santuario, todo ello fue bastante llamativo, pero se haría ya una costumbre a lo largo del viaje, costumbre que incluso adoptaríamos.
Tras un almuerzo ligero, nos dirigimos al centro de la ciudad, a la localidad de Chiyoda, donde se encuentra el palacio imperial. Este palacio se encuentra oculto entre bosques y jardines. El público en general sólo puede visitarlo 2 veces al año: el 2 de enero y el 23 de diciembre (cumpleaños del emperador). Pero sin embargo los jardines que lo rodean son de una gran belleza y vale la pena conocerlos, mucho más si lo haces en primavera, por el tradicional hanami (cuando florecen los cerezos, y podemos observar esa imagen tradicional de Japón de árboles cubiertos de blanco). Después de ello, tras un breve paso por Ginza, y ya anocheciendo, nos dirigimos a la Tokyo Tower. Esta torre es muy parecida a la torre Eiffel, aunque no tiene la misma fama. La iluminación de la torre cambia constantemente, y las vistas desde arriba son excelentes. Hay muchos binoculares para ver (no tienes que echarles moneda como en el Empire State) y arriba en las paredes te dicen hacia donde puedes mirar y a qué distancia están los puntos de interés.
Después de ello, a descansar al nuevo hotel, ubicado en el distrito de Shinagawa. Esa vez utilizamos el metro, que está manejado por diferentes compañías (sí, diferentes a JR, por lo que el JR Pass no te sirve acá). Vale la pena hablar acá de que en Tokio hay mucha variedad en cuanto al transporte ferroviario, está el tradicional metro, pero igual hay trenes sobre tierra (que sí son manejados por JR) y que tienen casi el mismo cubrimiento del metro dentro de la ciudad. Si alguien ha escuchado, por ejemplo, de la popular línea Yamanote, que le da la vuelta en círculo a la ciudad, esa línea es de tren local, no es de metro. Y es sólo una línea de las muchas que hay. Así que por eso cito el detalle del metro, porque fue la única vez que lo usamos, el resto del tiempo fue tren local JR. ¿Precios? Bueno, nuevamente, dependiendo del recorrido, los precios de tren local o de metro oscilaban entre 120 y 180 yenes.
Día 3: Monte Fuji y Hakone. Si quieres ir al monte Fuji, puedes hacerlo por tu cuenta, o puedes ir, como es de esperar, en alguna excursión contratada. Para conocer un poco más de la cultura con una guía local y para salir de la monotonía de los trenes, escogimos la segunda opción. La verdad salió un poco caro, seguro te ahorras mucho si lo haces por tu cuenta, pero aprendes muchas cosas. Además incluía un almuerzo tradicional muy completo. El precio fue de unos 12000 yenes, con transporte ida y vuelta en bus, guía japonesa que hablaba inglés, el ya citado almuerzo, ascenso en el bus hasta la quinta estación del Monte, ida al lago Achi, paseo en bote y paseo en teleférico por Hakone.
El bus no salió muy puntual...por culpa nuestra...acostumbrados a la impuntualidad, nos retrasamos unos 15 minutos de la hora, pero la gente amablemente nos esperó. El Monte Fuji queda a unas dos horas de Tokio en bus, tiempo durante el cual la guía nos iba preparando y contando curiosidades. Por ejemplo, el monte realmente no es una montaña, sino un volcán, es el símbolo japonés por excelencia, es lo más fotografiado del país.Se puede escalar hasta la cima (de 6 a 8 horas), y de hecho los japoneses creen que es algo que deben hacer antes de morir.
Primero fuimos al centro de información a estirar las piernas, luego el ascenso por carretera hasta la quinta estación, que es lo máximo que puedes llegar en automóvil. Allí unas cuantas fotos de la impresionante vista, la cual tuvimos la fortuna de ver, pues estuvo nublado casi todo el día, excepto durante el mediodía, que fue cuando estuvimos allí arriba.
Luego de bajar, llegó el almuerzo tradicional. Nada que ver con el sushi, que es lo más popular que escuchamos. Aquel almuerzo consistió de varios platos tradicionales que incluían mucho pescado y muchos vegetales, la sopa de ostras e incluso un postre...¡también de pescado! La guía fue la única persona que comió todo, el resto de la excursión, consistente en un montón de gringos y dos colombianos (nosotros) no pudo acabar la comida. Valga decir que hicimos el máximo esfuerzo y después de la guía, fuimos los que más comimos, pero no tuvo buen recibimiento la comida de aquel día, agregando además el hecho de que no somos muy fanáticos del pescado en general.
Luego vino Hakone, el ascenso a la montaña en teléférico. Arriba hay una gran cantidad de pozos de agua caliente con azufre, donde los locales tienen por tradición cocer unos huevos que al final quedan negros. Si te los comes, dicen que te aumentan la vida. Nosotros no los probamos, pero algunos de los turistas gringos lo hicieron, no precisamente con gestos de satisfacción en su cara.
Finalmente, un paseo en bote por el lago Achi, al pie de la montaña. Y el regreso en el bus, aprovechando la noche para un pequeño paseo por el popular distrito de Shinjuku y luego por Ebisu.
Día 4: Yokohama. La ciudad de Yokohama es de las más importantes del Japón. Queda prácticamente al lado de Tokio, así que puedes llegar fácilmente en tren en menos de media hora. Allí fuimos a un barrio chino, el más grande que hay en Japón, a la torre de la Marina (otra torre como la de Tokio donde puedes pagara para subir y tomar buenas fotos desde arriba) y dimos un paseo por el muelle.
Por la noche, en el regreso a Tokio visitamos el distrito de Akihabara, famoso por las cientos de tiendas y grandes almacenes dedicados a todo tipo de artilugios: portátiles, teléfonos móviles, cámaras digitales, etc. Cuando oscurece es impresionante ver los miles de luminosos encendidos. También hay muchas cosas de anime y manga, si es de tu interés. Para finalizar la noche, un paseo por Odaiba, una pequeña isla en Tokio donde hay un largo y conocido puente, un centro de juegos de Sega y una mini-réplica de la Estatua de la Libertad. Caminar por el muelle de Odaiba a las 9 pm, bajo una ligera llovizna, fue de lo más relajante que vivimos. Luego el regreso al hotel, completamente extenuados por el día y por la acumulación de cansancio de los días previos...pero no hubo mucho tiempo de descansar, al otro día viajábamos al extremo más occidental de Japón (bueno, excluyendo las islas como Okinawa).
Continúa.
Opiniones:
| Servicio | |
| Ubicación | |
| Limpieza | |
| Precio/calidad |
Shinagawa Prince Hotel
Alojamiento: Hotel en Tokio, Japón
Un buen hotel, con una ubicación excelente, al lado de la estación de Shinagawa. La atención es muy buena, la limpieza excelente como en general es en Japón. Este hotel tiene dos torres, la torre principal es más lujosa, mientras la torre anexa es más sencilla pero igual está bien. Las habitaciones son pequeñas, como en general es en Japón, pero tienen lo que necesitas... bueno, excepto internet, al menos en la torre anexa.
Tipo de viaje: Placer | Ideal para: Parejas, Familia con hijos, Grupos
| Calificación general |
Torre de Tokio (Tokyo Tower)
Actividades: Lugar de Interés en Tokio, Japón
Es una de las atracciones por excelencia de Tokio, muy parecida a la torre Eiffel (incluso un poco más alta). Se encuentra ubicada practicamente en el centro de la ciudad, desde allí puedes tener buenas vistas de casi todos los demás distritos de Tokio. Hay dos lugares de observación, uno general casi en la mitad de la torre, adonde llegan todos los visitantes de la torre con el mismo tiquete, y otro casi en la punta de la torre, adonde puedes llegar pagando un tiquete adicional.
Ideal para: Familia con hijos, Con amigos, Solos y solas, Grupos
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Últimos comentarios
damelo1980 dice:
Muy bueno tu diario. Pienso aplicar a una beca apra japón (Hokkaido) el próximo año. Es un curso de 2 meses. Si me la dan (eso espero), entonces tu diario me será de gran utilidad. Saludos desde Medellín!
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moracool dice:
jeje no me imagino el sabor a azufre jeje que excelente queda uno con muchas ganas de hacer lo mismo que describen!! lastima que no hayn tantas fotos..!! pero las que estan son geniales!!!
Publicado
Stratosphere dice:
Hola, amigos. A damelo1980, un saludo y muchos éxitos con la beca, y esperamos que cuando salga, compartas tus experiencias, seguro las leeré. A moracool, gracias por tus palabras, y sí, aprovecharé que haya algún tiempo para subir algunas más.
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Capítulos de este diario
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1
El viaje inicia. Preparativos y salida
Japón | 1 de abril de 2010
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2
De Bogotá a Tokio. Impresiones en la llegada.
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3
Tokio. 4 días son pocos para una ciudad tan impactante
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4
Hacia el occidente: Kagoshima y Nagasaki
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5
La conocida Hiroshima (con la espectacular Miyajima) y la no tan conocida Tottori
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6
La tradicional Kyoto
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7
Matsumoto, Nagano, de vuelta a Tokio y el final de un viaje inolvidable
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8
El final del viaje. Resumen y consejos.
Japón | 14 de abril de 2010
En Tokio...
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