Diarios de viaje > Asia

Experiencias viajeras por Japón

Escribe: lapduran
La dificultad del idioma, el largo vuelo, la seriedad de sus gentes, el precio elevado del alojamiento, comida y servicios… Puede que hayas escuchado muchas veces esas ideas que circulan sobre Japón y te hicieran desistir en la intención de conocer esta zona del mundo. Pues bien, ¡Ya no tienes excusa! Porque a través de este diario vamos a destruir todos y cada uno de los mitos y leyendas que demoran tu paso por Japón y haremos que cambies la pregunta ¿debería ir a Japón? por...

 

  Enviar a un amigo   Imprimir

 
< Anterior 1 2 3 4 5 6 Capítulo 7 8 9 Siguiente >
 

Día 6: 22 Febrero 2009 - “Harajuku, Yoyogi, Shibuya, Yokohama Chinatown”

Tokio, Japón — viernes, 21 de agosto de 2009

Desayuno y directos a la estación de "HARAJUKU". Es domingo y por ello el día ideal para recorrer esta zona, porque podremos ver el Parque Yoyogi en todo su esplendor e intentar localizar algunos "Cosplayers". La estación es una preciosidad pareciendo una construcción sacada de los cuentos nórdicos y nos sitúa directamente al lado del puente "Jingu-bashi" junto al que comienza el camino al Santuario "MEIJI JINGU". 

El tramo de acceso es un bello y ancho paseo arbolado donde la gente camina con tranquilidad y sosiego hasta cruzar el tori de madera más grande de Japón. Mide 12 metros de ancho y esta hecho con madera de ciprés. Ya en el interior del recinto del templo podemos ver varias bodas con sus tradicionales y vistosos atuendos, y en cuanto al Santuario, simplemente decir que es uno de los más cuidados y bonitos de los que hemos visitado en Tokyo. Grandes espacios, preciosas construcciones y un día espléndido nos hicieron tener ganas de ver más naturaleza, por lo que entramos al "Jardín Imperial" (1000 yen). Es uno de los jardines más caros y promete más de lo que da, por lo menos en esta época donde no hay demasiadas flores y se asemeja a un parque... no al concepto de jardín al que estamos acostumbrados... había que intentarlo... pero no lo recomendamos.

Entramos al Parque "YOYOGI" y después de tomar en una terracita un par de helados con un bollo (340 yen) paseamos a la búsqueda de toda esa fauna que las guías prometen. La verdad es que quizá por la temprana hora, no existía demasiado movimiento, pero pasear era bastante agradable hasta que oímos música en la lejanía.

La seguimos cruzando la carretera por un puente sobreelevado con sus pilares grafiteados con coloridos dibujos de dragones y kanjis. En el Auditorio de la NHK se celebraba una especie de festival donde grupos de jóvenes con vistosos atuendos cantaban y bailaban coreografías al son de músicas cercanas a lo moderno y a la tradición. Estuvimos un rato observando el espectáculo y los preciosos kimonos de algunas espectadoras, para volver después al parque y comenzar a ver las curiosidades que sólo allí podrás encontrar:

A determinadas personas les agrada ser fotografiadas... y hay gente amante de la fotografía y los retratos... pues ¿por qué no reunirse y disfrutar todos? Algunas señoritas perfectamente arregladas para la ocasión señalizan con una bandera amarilla el lugar donde se encuentran y los fotógrafos acuden para hacer turnos entre ellos e inmortalizarla. Ordenados y armados de cámaras y demás complementos, van disparando y pasando una estupenda mañana... ¿A quien hacen daño?

Que te gustan los perros... pues a la enorme zona vallada para perros. Sorprenden varias cosas:

1.      Lo cuidados que van los canes incluso con ropitas adaptadas a su personalidad (tochines de camuflaje mimeta, perrillos con vaqueros y cazadora, etc.)

2.      El amor que profesan los dueños por sus animales y por los de los demás, jugando y mimando a unos y a otros por igual.

3.      Lo cuidadosos y limpios que son los humanos respecto a los desechos de sus acompañantes, incluso llevando trapitos para ir limpiándoles las babillas colgantes...

4.      ¡No se oyen ladridos! Eso debe ser un tema paranormal, porque no escuchas peleas entre los perros, ni ladridos, ni voces, ni nada... todo es tranquilidad y saber estar... tanto que nos quedamos un buen rato viéndoles retozar y disfrutar...

5.      ¡No hay excusa para no sacar a pasear al bicho! Vimos un perrillo vestidito y sin patitas traseras al que le habían adaptado unas ruedecillas en su parte posterior... y el perro ¡tan pancho paseando!

Si te atraen las artes marciales... pues ¡A practicar! Gente entrenando con palos o espadas, otros dándose leñazos domingueros ataviados de kickboxers, etc.

Si os apasiona el teatro o la poesía... si, si, tenéis una zona con actores recitando textos en improvisadas obras mientras otros hacen las veces de directores. Poetas liberando sus palabras junto a entusiastas que las absorben... 

Si disfrutas bailando "Country" o a lo mejor te consideras "rockabilly" de macro-tupe engominado, gafas de sol enormes, ropa negra y habilidad para el canto y el baile... ¡Que si! ¡También!

Si te emocionas con el florecer de los cerezos... llévate la mantita de campo con la merienda y exprime la vida a tope bajo uno de ellos...

Si lo que te motiva es el manga, anime, videojuegos... ¡apúntate al "Cosplay"! En el puente de "JINGU-BASHI" se da este fenómeno cuyo nombre según la wikipedia proviene del inglés "costume play" (juego de disfraces) y consiste en disfrazarse de personajes de manga, anime, películas, etc. e interpretarlos lo mejor posible. Sus aficionados se llaman "cosplayers" y es muy curioso pasear entre ellos como si no pasase nada y de pronto, si les pides una foto, actúa en su interior un resorte que en milésimas de segundo les transforma en el personaje elegido e interpretado a la perfección en cuanto a gestos, movimientos y espíritu... ¿A quien molestan? También conviven con esta tribu y por la zona las llamadas "Gothic Lolitas" vestidas como muñecas de porcelana de época victoriana convenientemente modernizadas...

Junto a la estación se hallan un par de tiendas de deportes de montaña y aventuras que no se deben perder los amantes de la naturaleza y cerca de allí comienza la bulliciosa, estrecha y concurrida calle comercial "Takesshita Dori". En apenas 400 metros concentra todo tipo de comercios de ropa, zapatos, regalos, anime, restaurantes, puestos de comida, etc., etc. Es una de las áreas comerciales que más nos ha gustado por su increíble ambiente y sabrosas crepes dulces callejeras repletas de helado, tarta de manzana, plátano...

Al finalizar esta calle y dirigiéndote hacia el sur enlazas con "Omotesando", conocida como los Campos Elíseos de Tokyo y que en su kilómetro de largo contiene lo más exclusivo en tiendas de moda, diseño y restauración. Desde los puentes elevados puedes ver su magnitud y los cochecillos que pasan por sus dos sentidos de tres carriles cada uno. Y digo cochecillos por verlos desde la distancia, porque menudo desfile de vehículos de alta gama, descapotables, todoterreno, familiares... pero con una cosa en común: ¡impecablemente limpios! Yo no se si el agua de la lluvia de Japón contiene jabón y enjuagado automático, pero es dificilísimo ver un coche destartalado o mal cuidado. Y eso es aplicable a las motos que, ya se trate de clásicos restaurados o prototipos futuristas, todas dan ganas de ponerlas en una exposición... o de tirarse encima del piloto y dar un vueltecilla por ejemplo a lomos de una impresionante Ducati Sport 1000 Monoposto con alforjas de cuero...

Para los amantes de los juguetes existe un lugar llamado "KIDDY LAND" que no deben perderse... o al revés... deben perderse en su montón de plantas con diferentes temáticas y un punto común: la diversión infantil y no tan infantil... ¿Sabéis lo que es ver las tiendas oficiales de ROXY y QUICKSILVER junto a un pequeño templo? Nosotros si... ¡Contrastes!

Caminando hacia "SHIBUYA" nos detenemos para tomar una merienda-cena en un local con buena pinta... pero al entrar nos damos cuenta de que tienes que acercarte a una máquina donde realizar el pedido, abonarlo y esperar sentado a que te lo sirvan... con el inconveniente de que la máquina no tiene fotos de los platos y sólo los indica con texto. Unos segundos después de intentar buscar las semejanzas de los simbolillos con los de los platos y casi a punto de desistir, se acercó una de las camareras y nos ayudó a elegir los alimentos que ingeriríamos en esas típicas barras donde comes mirando directamente a la cocina y zona de trabajo. ¡Riquísimo el arroz con carne y verduras!

Sin darnos cuenta al salir ya ha anochecido y se aprecia en todo su esplendor el famoso "Cruce de Shibuya" plagado de luces, gigantescas pantallas de televisión en las fachadas de los edificios y gente... ¡mucha gente! Es divertido esperar a que se abran los semáforos y ver a los viandantes cruzando en todos los sentidos y acelerando sus pasitos cuando se les acaba el tiempo para decidir a que acera dirigirse.

Es fácil imaginar pequeños ejércitos esperando la señal del general para comenzar su ataque como ordenados cuerpos de infantería... los seres que se cruzan con habilidad continúan sus caminos sin ser conscientes de que lo que para ellos era un día más en este cruce... para nosotros es un nuevo tachón! Quiero aclarar que el bullicio, la multitud, el ambiente y la gran cantidad de gente no nos sorprendió más que cualquier fin de semana al caer la noche en la Gran Vía de Madrid, aunque nos sentíamos mucho más seguros... Nos metemos en la concurrida estación de Shibuya para coger el tren rápido de la línea "Minato Mirai" (y de milagro que no nos montamos en otro... gracias de nuevo a una pregunta de confirmación a un amable caballero) que en poco más de media hora nos deja en la estación de "Motomachi-Chukagai" de "YOKOHAMA".

Esta ciudad al sur de Tokyo es la capital de la prefectura de Kanagawa y la segunda más grande de Japón con una población que supera los tres millones de personas. Su crecimiento se produjo sobre todo a partir de 1859 cuando su puerto se abrió al comercio exterior.

Elegimos esta parada por ser la más cercana a "CHINATOWN", la ciudad china más grande de Japón, delimitada por cuatro ornamentales puertas que presagian esa vida de colores, luces, olores, puestos de comida, dragones, comercios y orden... no caos. Y digo esto, porque hemos tenido la suerte de viajar a China y lo que realmente falta en Chinatown es ese puntito de desconcierto y bullicio descontrolado que se respira en las calles de ese país... No obstante merece la pena pasear por la zona y mejor si ha caído la luz y se han despertado sus focos, porque es precioso y espectacular ver la iluminación de sus puertas o la del Templo de "Kanteibyo" (Guandimiao en Mandarín) dedicado a Kanu. En un corto camino hacia el mar accedimos al Parque de "Yamashita" y su paseo marítimo desde donde se obtienen espectaculares vistas del área de "Minato Mirai" con sus grandiosos edificios y la Ferris Wheel (noria).

En dos paradas nos situamos en esa zona cuyo nombre se traduce como "puerto del futuro" y como ya eran las 21 horas dimos una vuelta de reconocimiento y tras regresar a Tokyo cenamos en Akihabara en el restaurante "Sukiya" (abierto la 24h). Este sitio lo recomendamos por tener una carta amplia (y en ingles si lo pides), por no cerrar jamás y porque la comida aparte de económica (dos personas 1000 yen) es buenísima, sobre todo el plato de arroz cocido con carne, salsa picantilla y huevo escalfado.

Aprovecho aquí para contar una curiosidad más... y es que las puertas de la mayoría de los locales comerciales o de restauración son automáticas pero no se abren cuando te acercas como la mayoría de las que encuentras en España, sino que basta con que des un pequeño toque sobre un botón (como en muchos metros de Madrid por ejemplo) y se abre evitando que cada vez que pasa alguien cerca, su apertura produzca pérdida de climatización, etc.

Publicado el 21/ago/2009, 19.49
Modificado el 10/feb/2010, 13.12
Leído 952 veces

  Enviar a un amigo   Imprimir

< Anterior 1 2 3 4 5 6 Capítulo 7 8 9 Siguiente >
 
 


Últimos comentarios

Para publicar un comentario, regístrate GRATIS o

 

Capítulos de este diario