Tiwanaku: la capital de una civilización perdida

Escribe: elbarquero
Las ruinas de Tiwanaku, el sitio arqueológico más importante de Bolivia, es uno de los destinos preferidos de los visitantes extranjeros por su alto interés arqueológico. Este antiguo asentamiento, cuyas milenarias ruinas han sido restauradas, se encuentra a 72 kilómetros de la ciudad de La Paz y a 3.843 metros sobre el nivel del mar.

 

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Capítulo 1

Tiwanaku: la capital de una civilización perdida

Tiwanaku, Bolivia — martes, 3 de enero de 2006

En este área nació una antigua civilización, la tiwanakota, cuyos restos aún permanecen en forma de monumentos megalíticos labrados con inscripciones que nadie ha conseguido descifrar hasta el momento. Entre sus restos también se pueden encontrar reminiscencias de la cultura aymará.

Tiwanaku, distante 70 Kms. de la ciudad de La Paz y 10 Kms. de orillas del Titicaca- el lago navegable más alto del mundo-, ostenta altitud de 3485 metros sobre el nivel del mar. Una carretera asfaltada desde la sede de gobierno permite llegar en auto en unos 40 minutos.

Testimonios de una gran civilización en América del Sur, se encuentran en las ruinas de Tiwanaku, descubiertas en las cercanías del pueblo moderno del mismo nombre, situado a poca distancia de las orillas del Titicaca.

Parte de la ciudad está en tierra, y parte se encuentra bajo las aguas del lago sagrado, envueltas en el más grande misterio. Las ruinas demuestran que la nación que habitó la Altiplanicie actualmente boliviana, en tiempos muy remotos, adquirió un grado superior de progreso en las artes y en la industria. La arquitectura, como puede apreciarse en la Puerta del sol y en los vestigios del Templo de Kalasasaya estaba muy adelantada, se empleaban inmensos bloques de granito en las construcciones.

No ha sido posible hasta ahora reconstruir, sino por medio de conjeturas más o menos aproximadas y de hipótesis formadas con el auxilio de la ciencia, las verdaderas características del pueblo que edificó y habitó Tiwanaku, que fue indudablemente el centro o la capital de una nación que se extendió por una buena parte del territorio que actualmente ocupan Bolivia y Perú. Estudios que se practican sobre las ruinas y vestigios de esa civilización, inducen a creer que la raza pobladora de Tiwanaku fue la raza aymará. La extensión que abarcan los restos encontrados demuestran que la capital era mucho más grande y populosa que cualquiera de las actuales ciudades de Bolivia.

En el entorno de la planicie Tiwanacota, escenario de la antigua civilización americana, se destacan impresionantes esculturas líticas o de piedra: el Templo de Kalasasaya, Monolito Ponce, Templete Subterráneo, la monumental Puerta del Sol y la Puerta de la Luna. Para el año 1100 d.C., la entonces ciudad Tiwanaku, en su denominado Ciclo Urbano - anterior al Poblado y posterior a los Imperial o Expansivo y Despótico-, habría contado con unos 60.000 habitantes, totalizando 100.000 con pobladores de comarcas vecinas.

Según estudios coincidentes de varios especialistas, Tiwanaku, cuya edad se remontaría a catorce o quince mil años, quedó abandonado a raíz de un cataclismo que habría destruido esa civilización. Posteriormente fue víctima, durante cientos de años, "de innumerables depredaciones ocasionadas por buscadores de tesoros, cazadores de amuletos y metales preciosos, y de la ignorancia de sus nuevos habitantes. Toneladas de monolitos y otras piezas esculpidas formaron el terraplén del FF.CC. Guaqui-La Paz y sirvieron, asimismo como material de construcción de viviendas actuales y de muros y cercos de haciendas contiguas; en la edificación de la iglesia del actual pueblo de Tiwanacu y para pavimentación de varias de las calles de la ciudad de La Paz.

¿Qué significa Tiwanaku?

Se conocen varias formas aceptadas de escritura con las cuales se nombra a la ciudad, a saber:
Tiahuanaku
Tiahuanacu
Tihuanaku
Tiaguanacu
Tiwanaku
Tiahuanaco

Se han dado muchas interpretaciones del nombre de la urbe, entre ellas:
Fray Baltazar de Salas afirma que el nombre proviene de dos voces: Ti=estaño, y Wanacu=camélido altiplánico.

Fray Bernabé Cobo, sostiene que el nombre Tiahuanaku, viene de las palabras aymaras “Tiay Guanacu”, que significan siéntate guanaco.
Theodore Bess, nos dice que Tia = Ribera y Huañaco = Seco, es decir el sitio de las riberas secas.

El misterio de su origen

Los orígenes de Tiwanaku son tan misteriosos, su situación está en un lugar tan desolado y su construcción es tan inexplicable, que algunos investigadores, después de profundizar estos misterios, han llegado a las más diversas conclusiones sobre esta enigmática y asombrosa ciudad.

La edad de Tiwanaku es tema de controversia, variando entre los 1500 y 15000 años, quizá más. Aunque en estas ruinas se encontraron huesos de animales, ello no constituye base lo suficientemente sólida para establecer su edad. Sin embargo, cuando se descubrieron dibujos de animales ya extinguidos, como el toxodón, en fragmentos de alfarería, se dispuso de un medio eficaz para establecer la edad de Tiwanaku.

Muchos arqueólogos sostienen que Tiwanaku, es un puerto actualmente alejado de las aguas del lago Titicaca, profundo lago con fauna oceánica, y que antaño se hallaba sobre el nivel del mar. Este lago fue elevado a una altura de casi 4.000 metros durante un terremoto que también formó la Cordillera de los Andes. Según teorías de arqueólogos, ello explicaría el abandono de Tiwanaku y la existencia de sal en montañas vecinas. La fecha más antigua datada según técnicas del Carbono 14, indica 1580 a.C. con una margen de error de ±120 años, en muestras procedentes de excavaciones hechas en el Templo de Kalasasaya.

Puerta del Sol

Impresionante obra de más de 10 toneladas de peso. Innumerables teorías sostienen que se trata de un calendario u objeto astronómico. En la parte central de su friso, muestra la imagen del Dios Sol, que sostiene en cada mano un cetro con figuras de aves.

A manera de rayos se desprenden de su testa figuras zoomorfas entre las que se advierten cabezas intercaladas de felinos; varias de las figuras concluyen en discos solares, insinuando que el Sol es vida y Dios capaz de sostenerla. Sobre el rostro se dibuja la silueta de un puma. Pendiente de los brazos lleva dos cabezas trofeo.

El Dios Sol, se ve rodeado por 32 figuras de Hombres-Sol, y 16 figuras de Hombres-Águila; en la parte inferior del friso corridos hacia los tercios laterales se hallan cuatro trompeteros, pequeños hombrecitos en actitud de tocar un instrumento de viento. Sobre la misma línea inferior destacan soles radiantes.

Monolitos

Varios monolitos se encuentran dispersos en las ruinas. El más notable es la representación de un chamán o ser con poderes religiosos, ya que tiene en sus manos bastones que indican poder, y en su espalda tallada la historia del origen del mundo y su organización. Otro signo notable de que es una imagen importante es que en uno de sus costados se encuentra una marca de exorcismo echa por los primeros evangelizadores cristianos, con la intención de sacar el espíritu poderoso que habitaba en la roca.

Puerta de la luna

Es la puerta de ingreso principal al templo de Kalasasaya. En el marco de la dualidad del arte en las civilizaciones andinas, podemos observar que al existir un monumento que rinda homenaje al Dios Sol, es necesario hallar uno similar dedicado a la Diosa Luna; enormes bloques de piedra lo conforman, siendo uno de los atractivos principales de la ciudad de Tiwanaku.

Sorprende a los estudiosos de esta cultura, la precisión con la cual enormes bloques de piedra, fueron colocados, suponiendo que una técnica y maquinaria muy avanzada es necesaria para lograr la magnitud de este Templo Tiwanakota.

Templo subterráneo

Enterrado en las cercanías del gran templo de Kalasasaya, el templo subterráneo, o también llamado templo de las mil caras, es una misteriosa representación de la cultura aymará de hace siglos. Allí se pueden ver, incrustadas en las paredes, cientos de rostros de diferentes formas y colores. Así, si uno mira con detalle, se pueden diferenciar en cada faz los rasgos característicos de cada raza del planeta, desde africanos, pasando por asiáticos y europeos. Y por aquél entonces parece que los escultores eran muy imaginativos o con un alto poder de predicción, ya que hasta se pueden encontrar caras con rasgos muy parecidos a los vistos en los identikit clásicos que se hacen de los extraterrestres. Todo un misterio.

Ingreso al Templo de Kalasasaya

Es necesario advertir que debido a los esfuerzos de reconstrucción de las ruinas, que algunas veces se hicieron sin las bases científicas necesarias, su estado de conservación no es bueno. La forma actual del templo dista mucho de la original, parte de las enormes piedras y cientos de estatuas o monolitos que se sabe existieron a sus alrededores han sido saqueadas por vándalos, o utilizadas para otros fines. Por ejemplo la iglesia católica del pueblo de Tiwanaku utilizó como materiales para su construcción, piedras y otros elementos encontrados en las ruinas. (Y, lamentablemente, esto se repite en toda la zona de desarrollo inca y aymará).

Sin embargo aún se conservan elementos notables entre sus altos y enormes muros. En el centro del templo se puede ver y probar un amplificador de sonido tallado en la piedra con forma de espiral o caracol, donde si uno habla normalmente desde el otro lado se puede escuchar como si esa persona estuviera al lado. De igual forma, si la otra persona habla en tono normal a una distancia muy larga, desde el otro lado de la piedra amplificadora se podrá escuchar claramente lo que la persona diga. Una piedra de alta acústica, sin dudas.

Cerámicas

Los objetos de cerámica, decorados con arabescos característicos, de armoniosos y variados colores, revelan un gusto artístico comparable con el de los pueblos antiguos de Europa, Asia y Egipto. Los tejidos, adornos fabricados en metales preciosos, armas, amuletos, etc., dan una alta idea de la cultura alcanzada por los pobladores de Tiwanaku. Sobre las figuras grabadas en la puerta del sol, algunos científicos sugieren que antiguos vestigios de las modernas invenciones pueden observarse en estos y en otros restos de la antigüedad.

Museo Regional de la Cultura de Tiwanaku

Construido en 1993, el Museo Regional de la Cultura de Tiwanaku, localizado en la provincia Ingavi de La Paz, reaparece hoy adecuadamente remodelado, para albergar alrededor de 3.500 piezas arqueológicas recuperadas a través de excavaciones emprendidas desde 1990 por especialistas de la Dirección Nacional de Arqueología y Antropología. En la cifra global mencionada, sobresale un cupo de 300 objetos recientemente restaurados, donde se pueden apreciar la simbología y desarrollo cultural de la cultura que habitó Tiwanaku.


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