Día 6:
Al día siguiente, partimos hacia Jujuy, por el camino que recorre el tren de las nubes. Nos informaron que era ripio consolidado, e hicimos aprox. 160 km de caminos de tierra, pasando por San Antonio de los Cobres. Realmente, no hay paisajes espléndidos para hacer semejante distancia de tierra. Lo único realmente valioso que me encantó conocer en ese camino, fueron las Ruinas de Tastil.
A 2 km del pueblo de Tastil y a 200 m de altura, emerge una ciudad que estuvo habitada hacia el 1300 dc. Fue descubierta en 1903, y a alrededor de estas ruinas se encuentran rocas en los cerros grabadas con petroglifos. Vivieron 2000 personas y no se sabe por qué fueron abandonadas.
Llegando a la ruta 9, tomamos a la izquierda y a unos pocos metros nos encontramos con la Salina Grande, la tercera más grande del mundo. Ingresamos con el coche hasta un lugar donde se puede observar a los trabajadores, tapados completamente, hundidos con sus botas en lagos de sal. Un espectáculo digno de conocer.
Continuamos camino hacia Tilcara, atravesando la Quebrada de Humahuaca, fascinante, no hay palabras para describir la majestuosidad de este paisaje. Llegamos a Tilcara, pasando por Purmamarca, pero era el atardecer y estaba plagado de turismo, por lo que decidimos volver otro día.
En Tilcara, nos dirigimos a la Dirección de Turismo, para que nos informen el lugar del hotel y los lugares para recorrer. De paso, contratamos una excursión a Iruya para el siguiente día.
Fuimos a la Hostería Canto del Viento (200$ (52 dólares) la habitación doble), muy buena atención, buena decoración. Para llegar tiene un camino empinado en malas condiciones, se encuentra de frente al pueblo por lo que hay una vista fantástica. Igualmente, dentro del pueblo hay buena oferta de hospedajes.