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En busca de los Mayas de Tikal

Escribe: revetria
Al sur de la península de Yucatán, los Mayas consagraron su grandeza, construyendo la ciudad-estado más grande del Imperio Maya, la majestuosa Tikal.

 

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Tikal, impresionante y legendario

Tikal, Guatemala — domingo, 18 de noviembre de 2007

Día 2
Era el gran día. Tikal se encuentra a 60 Km. al noreste de la Isla de Flores. El minibús llegó puntual al Hotel a las 3:30 de la mañana y para mi sorpresa se encontraba totalmente lleno. De inmediato salimos a la carretera y enfilamos rumbo a Tikal, haciendo el recorrido en aproximadamente 1 hora.

Como era de madrugada no se veia abslutamente nada. Al bajar nos encontramos con una oscuridad impresionante e inmediatamente me di cuenta de que estaba en medio de la selva guatemalteca. No se veía ni un dedo. El guía encendió una lámpara de mano y nos encaminamos hacia el interior de la Zona Arqueologica. Ya adentro nos explico que nos llevaba hacia el Templo 4, porque es la Pirámide más alta de Tikal, ya que tiene 65 metros de altura, y que se encuentra en la zona mas elevada de la zona.

Por fin había llegado a Tikal. Estaba muy emocionado. La obscuridad le agregaba un aire de misticismo al momento. Me envolvió el ambiente de la selva, ya que oía rugidos de jaguares, canto de aves y chillido de monos entrelazados. La temperatura era cálida, aproximadamente 25º C, ideal para incursionar en la selva del Petén.

Continuábamos el recorrido entre la oscuridad. Excepto por la pequeña lámpara del guía, lo demás era oscuridad absoluta. No sabia por donde iba. No veía donde pisaba, solo caminaba. Como la distancia entre el acceso a la Zona y el Templo 4 era de 1 kilometro aproximadamente, el guía, que se llamaba Neftalí y que al igual que todos los guatemaltecos que me encontré, era muy atento y amable, nos dijo que teníamos que apurar el paso, por lo que el grupo empezo a caminar a paso veloz.

Rebelde por naturaleza, me opuse a la orden, pero al empezar a quedarme atrás, en completa oscuridad y abrumado por rugidos y ruidos de felinos y primates, empecé a imprimir más velocidad.

Eran las 4:30 de la madrugada, caminábamos a través de la selva en oscuridad total, a paso veloz  y ascendiendo una colina, cualidades sobradas para hacernos merecedores de la categoría de auténticos fanáticos mayas.

Después de una eternidad, llegamos a las faldas del Templo 4 y empezamos a escalarlo por medio de una escalera de madera que se encuentra en un costado. Había que subir mas de 300 escalones. Una vez en la cima nos sentamos en unos escalones de piedra a esperar el amanecer.

Y la fiesta empezo. En medio de una oscuridad total se escuchaba un concierto impresionante de todos los ruidos de la selva imaginables. Se oía el murmullo de los arroyos, el crepitar de los montes, el aleteo de las aves y el rugido de jaguares y monos aulladores. Se sentía el fresco de la madrugada, aunque no hacia frio. Los ruidos eran contrastantes. No cesaban ni un instante. Lo que mas predominaba eran los rugidos y aullidos de las fieras.

De repente, a lo lejos se empezaron a dilucidar las sombras de las cúpulas de los templos 1, 2 y 3. Desgraciadamente, estaba nublado, por lo que no pudimos ver el amanecer, pero como recompensa me llevo el haber vivido una madrugada en todo su esplendor, aunque sea unos momentos, en el corazón de la selva maya del Petén. Es una experiencia inolvidable. Aun ahora que la escribo me emociono.

A las 6:00 de la mañana, resignados por no haber visto el amanaecer, descendimos de la Pirámide 4 e iniciamos el recorrido por Tikal. El primer punto fue visitar el Mundo Perdido, que se encuentra al sur. Aqui se encuentran las construcciones más antiguas de Tikal.

Con lo sentimientos encontrados, de repente me encuentro con La Gran Piramide, que es una majestuosa estructura que se encuentra dentro de Mundo Perdido. Luego visitamos la Plaza de los 7 Templos y la Casa de los Murciélagos, los cuales son estructuras impresionantes y majestuosas. 

Continuamos por un sendero y llegamos al Templo 5, el cual es realmente impresionante y enorme, y que es el segundo templo más alto de Tikal.

Finalmente nos encaminamos a la Gran Plaza, que es la zona central de Tikal, y en la cual se encuentra el Templo 1, el Templo 2 y las Acrópolis Norte y Central. Aquí confluyen las veredas Tozzer, por el poniente, Mahler por el norte y Méndez por el sureste. Aquí se despidió el guía, pero yo decidí quedarme por mi cuenta en el lugar y continuar con la visita.

Eran las 9:30 y empezaba a sentirse el cansancio, por lo que fui a almorzar unos huevos revueltos y un café al restaurant, el cual se encuentra en el acceso del lugar, por los que pagué 22 Q (30 pesos).

Tikal
significa  Lugar de las Voces en maya, aunque su verdadero nombre es Mutul o Yax Mutul. Fue la más grande de las ciudades mayas del período clásico y uno de los principales centros culturales y poblacionales. Está situada en la región de Petén, en el territorio actual de Guatemala.  

Muestra ocupación desde el año 600 AC, según hallazgos en Mundo Perdido, la parte más antigua de la ciudad. Prosperó durante el periodo clásico maya, de 200 a 850, aunque la población gradualmente decayó hasta que el sitio fue abandonado a finales del siglo X. El último monumento fechado data de 899.
 Se estima que en su máximo apogeo, tuvo una población de 100.000 a 150.000 habitantes.

Ya repuesto, regresé, entrando ahora por el acceso noreste, encontrándome con el Complejo Q, el cual se compone de 2 pirámides iguales orientadas en sentido este-oeste, y las cuales se construían cada Katún, o sea cada 20 años. Luego visité el Complejo R, el cual se encuentra muy deteriorado, el Complejo O, y a continuación tomé la vereda Maudslay, la cual me llevó nuevamente hasta el Templo 4, el cual lo volvía a subir, para tomar algunas fotografías panorámicas.

Después me encaminé por la vereda Tozzer y me encontré con el Templo 3. Después de contemplar su grandeza me dirigí otra vez a la Gran Plaza, para verla con más detalle. Por último visité el Grupo G, el cual se conserva en buenas condiciones y me fascinó por el aura de misterio y misticismo que guarda y que te traslada 1000 años atrás.

A las 14:30 horas, totalmente exhausto, pero muy contento y satisfecho por haber cumplido un sueño, me dirigí a la salida y tomé el minibús que me trasladó de regreso a la Isla de Flores, en donde compre medio pollo por 25Q, unos souvenirs para los cuates y unas cervezas y me fui a descansar al Hotel. Cabe destacar que la gente guatemalteca es muy amable y servicial, por lo me llevo un gran recuerdo de ellos.

Como saldría temprano al otro día (5:00 AM), me acosté temprano, pero el solo hecho de pensar que si me quedaba dormido perdería el autobús, hizo que no pudiera dormir tranquilo, ya que me estuve despertando continuamente por la preocupación de no escuchar el despertador.

Publicado el 23/feb/2010, 00.44
Modificado el 18/abr/2010, 02.33
Leído 1607 veces

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Últimos comentarios

Carmen_G_A dice:
Me gusto tu relato
Publicado el 24/feb/2010, 12.33 

Luasay dice:
Wow sabes si se puede acapar en TIkal?
Publicado el 20/mar/2010, 01.45 

Luasay dice:
acampar
Publicado el 20/mar/2010, 01.46 

mayestra dice:
Felicidades por la aventura entre mayas y quetzales!!!!! Y por supuesto la fauna!!!!
Publicado el 11/abr/2010, 17.18 

jimenez225 dice:
Tikal, mi proxima aventura. la gran aventura del pasado maya.
Publicado el 13/abr/2010, 23.42 

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