Diarios de viaje > América Central

Aventura Maya: Joya de Cerén (San Salvador), Copan (Honduras) y Tikal (Guatemala): Centroamérica Exprés 3ª parte

Escribe: Carmen_G_A
Tenía muchas ganas de ver las ruinas, estaba muy contenta e inquieta, hasta el extremo de contagiar a Jose. Después de saber de la existencia de Joya de Cerén me entusiasmaba la idea ir a visitar unas ruinas tan poco conocidas (cuanto apenas encontré información, ósea que muy conocidas desde luego no son). ¡Ya habíamos estado en la Pompeya romana, y ahora nos tocaba la maya!

 

  Enviar a un amigo   Imprimir

 
< Anterior 1 2 3 4 5 Capítulo 6 7 Siguiente >
 

Parque Nacional Tikal (II)

Tikal, Guatemala — martes, 24 de agosto de 2010

Tikal es mucho más que un parque arqueológico al uso: es naturaleza en estado puro, selva impenetrable y árboles gigantescos, animales salvajes como pisotes, zorros, monos aulladores, loros, tucanes y otras aves son fáciles de avistar en  cualquier momento, escuchas los monos que te van siguiendo con curiosidad desde las alturas, pisotes que se te acercan intentando robarte la comida, incluso vimos una boa constrictor tragandose un sapo como un puño; existe una reducida población de jaguares, pero éstos son muy difíciles de encontrar. Por otra parte, además de la contemplación de los imponentes templos mayas engullidos por la selva, tienes la posibilidad de escalarlos, qué más se puede pedir, es como un parque temático, sólo que todo es de verdad, puedes tocar la Historia y oler la Naturaleza.
 
A primera hora de la mañana entramos en la zona acotada del Parque, allí nos esperaba Abel, un peculiar guía local que nos acompañó en un recorrido de medio día a lo largo de sus senderos. Aparte de conocer los secretos de los templos y la historia de las excavaciones (de hecho estuvo trabajando desde muy jóven en ellas), Abel conoce la vegetación y los animales de la selva, tanto que puede imitar a la perfección los gritos del mono aullador he iniciar una guerra de aullidos contra los propios monos, todo un espectáculo.
 
   Comenzamos en la Gran Plaza, un claro en el bosque flanqueado por el Templo I, el emblemático templo del Gran Jaguar (44 m. de altura) todavía rodeado por algo de
neblina a estas primeras horas de la mañana, y enfrente por el Templo II (38 m.). El primero no se puede subir ya que en él fallecieron algunos visitantes incautos, en cambio al segundo se puede ascender sin demasiada dificultad a través de una escalera lateral de madera y disfrutar desde arriba de una impresionante vista del Templo I enfrente, de la Plaza, y a la izquierda del complejo de estructuras de la Acrópolis Norte a la que también se puede subir diréctamente sobre las escalinatas de piedra.
 
Mientras caminábamos entre las construcciones Abel nos explicaba su proceso de restauración. Pueden contemplarse multitud de templos en diferentes estados: sin restaurar aparecen como colinas de tierra repletas de vegetación y árboles hasta la cúspide donde se adivinan los bloques de piedra el remate; otros sólo han sido limpiados retirando la tierra, plantas y raices mostrando el templo con sus escalones semiderruidos; finalmente algunos han sido reconstruidos volviendo a poner los bloques en su sitio y
añadiendo los perdidos, con lo que pueden contemplarse en toda su magnificencia.

  Al mediodía nos despedimos de Abel y regresamos al hotel para almorzar, después de lo cual volvimos a entrar a la zona arqueológica para recorrerla esta vez por nuestra cuenta. El primer reto de la tarde fue subir al Templo V, al cual estabamos "obligados" a ascender
según Abel, ya que se trata de un templo reconstruido por Cooperación Española. La escalera lateral de madera que lleva hasta la cúspide a 58 m. de altura es la escalera más empinada que hemos visto nunca, con unos peldaños casi situados verticalmente unos encima de otros. Una vez arriba sólo hay un descansillo de un par de metros que se precipita en una imponente escalera de piedra, la sensación de vértigo es brutal, sólo pudimos estar un par de minutos arriba.

Después subimos al Templo IV que con 64 m. es el más alto de todo el yacimiento; se dice que si no subes allí no has ido a Tikal, y la verdad es que así es. La escalera de madera es mucho más suave y cómoda de subir, y una vez arriba la vista era espectacular: atardecía sobre un mar de copas de árboles que se perdía hasta el horizonte en las cuatro direcciones, entre los que sobresalían las cuspides de otros templos inmersos en la selva, un escenario real para la luna de Endor que aparece en El retorno del Jedi. Sólo pudimos abandonar aquel lugar cuando los vigilantes nos advirtieron que iba a anochecer y teníamos el tiempo justo para regresar.
 
De camino todavía pudimos detenernos un poco contemplando otro conjunto de templos y
pirámides denominado El Mundo Perdido, pues datan todavía de más antiguo que el resto de construcciones del Parque. Se nos hizo de noche y regresamos bajo la selva completamente a oscuras acompañados de uno de los vigilantes militares, que por cierto fueron amabilísimos con nosotros. Aquella fue una tarde mágica, y es otro de los grandes recuerdos de nuestro viaje, pues tuvimos todo Tikal prácticamente para nosotros solos ya que la infinita mayoría de los visitantes sólo permanecen por la mañana porque se alojan
en Flores a 50 km. de distancia. Aunque es más caro, realmente vale muchisísimo más la pena alojarse en Jaguar Inn óTikal Inn para poder disfrutar al 100% del lugar.

Por la noche cenamos en el Comedor Tikal, donde sólo eramos media docena de personas, y nada más terminar se desató una espectacular tormenta con rayos, truenos y lluvia torrencial, lo que nos obligó a regresar en cuanto amainó un poco, corriendo, saltando y riendo completamente calados hasta nuestro pequeño bungalow.

 Jose

Opiniones:

Mi calificación promedio:
  •  
Servicio    
Ubicación    
Limpieza    
Precio/calidad    

Hotel Jaguar Inn

Alojamiento: Hotel en Tikal, Guatemala

Su ubicación es excepcional, en pleno Parque de Petén. La verdad es que no es caro para lo que se ofrece: amplias habitaciones en bungalows con ventana panorámica a los jardines en medio de la selva, porsche con sillón y hamaca, camas grandes, y un buen servicio. Nunca querrías marcharte.

Tipo de viaje: Placer | Ideal para: Parejas, Familia con hijos, Con amigos, Solos y solas, Grupos


Publicado
Modificado el
Leído 521 veces

  Enviar a un amigo   Imprimir

< Anterior 1 2 3 4 5 Capítulo 6 7 Siguiente >
 
 


Últimos comentarios

jimenez225 dice:
Fantastico su recorrido por la historia de los Templos y la selva.!
Publicado

Carmen_G_A dice:
Gracias, Jose A.
Publicado

Marycris dice:
Realmente maravilloso el relato. Cuando vaya a Tikal seguro recordaré este relato tan detallado y vivencial. Las fotos están geniales.Gracias.
Publicado

Carmen_G_A dice:
A ti Marycris por tus ánimos.
Publicado

Para publicar un comentario, regístrate GRATIS o

 

Capítulos de este diario