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La Grecia Antigua

Escribe: queulat
Un relato de algunos lugares que reflejan lo que fue la Grecia Antigua (Siglos XII al I a.c.)

 

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Macedonia, Peloponeso y Fócide

Thessaloníki, Grecia — jueves, 15 de septiembre de 2011

El tramo final de mi viaje parte desde Estambul con rumbo a Tesalónica, la segunda ciudad más grande de Grecia, situada en la Macedonia en un viaje por tierra en bus, para evitar devolverme si retornaba directamente a Atenas.

El detalle de la ruta está como nota, pero cabe mencionar que en el trayecto no hay ciudades llamativas y viajar de noche para mi no fue agrabable, porque casi nadie dormía en la ruta, sino que estaban más preocupados de conversar o esperar alguna parada para salir a fumar. El tema es que saliendo a las 6 de la tarde desde Estambul a las 4 de la mañana estaba en Tesalónica en la calle, sin mucha referencia de donde estaba, porque los buses no paran en el terminal, sino cerca de una agencia de la línea Metro. La elección del hotel fue acertada, porque se encontraba muy cerca de esa calle y me recibieron sin problemas aún cuando mi check in era a la 1 de la tarde.

Tesalónica es un puerto, mencionado en el nuevo testamento e históricamente la cuna de Alejandro Magno, hijo de Filipo II y que expandió el imperio griego como uno de los más grandes conquistadores de la historia antigua. Mi intención era conocer la ciudad, el museo arqueológico y los monumentos paleocristianos y bizantinos que son patrimonio de la UNESCO. Sabía que la tumba de Filipo II estaba fuera de la ciudad, pero que sus piezas estaban en el museo, por lo que habría varias cosas que visitar.

La ciudad es caminable, aunque también tiene transporte público que no tomé, porque no encontré donde comprar los tickets. En la costanera está la famosa torre blanca y cerca una estatua de Alejandro Magno. En un perímetro de diez cuadras aproximadamente se pueden encontrar las ruinas romanas y las iglesias bizantinas. Lo que me llamó la atención era que no había turismo receptivo, excepto una oficina de informaciones y por otro lado los sitios históricos se cerraban a las 4 de la tarde. El museo tenía algunas piezas de la tumba de Filipo II, pero varias de ellas tenían un cartel diciendo que estaban de gira en el extranjero. También me llamó la atención que los griegos son muy celosos actualmente con su historia y en el museo me sentí observado atentamente todo el tiempo de mi visita.

Al final no logré una forma clara de ir al sitio de la tumba de Filipo II en Vergina, en la oficina de trenes me dijeron que no tenían información en inglés y el terminal de buses estaba bastante lejos del centro (hay oficinas de buses al frente a la estación de trenes), pero como menciono no había clara información y mi inglés ya agotado no me dio para hacer más averiguaciones, así que coordiné mi vuelta a Atenas. Tenía ideas locas de ir al monte Olimpo u otros de los muchos sitios en Macedonia, pero me falló la logística de viajero y preferí volver a la capital, pues tenía una persona conocida (Rosita) que me había ofrecido acompañarme con su marido a Delfos y no tenía ya tiempo de aventurar como viajero.

El viaje de Tesalónica a Atenas fue más rápido, porque sólo tuvo una parada el bus para almorzar, saliendo a las 10 de la mañana y llegando a Osmonia a las 4 de la tarde. Ahí se repitió nuevamente que el terminal de buses, Osmonia y finalmente la parada final eran tres lugares distintos. Me era conocida la segunda, pero no me dejaron bajar la mochila porque la dejaron en el lado de la calle (casi me quedo abajo sin mochila ni nada, tratando de pedir sacarla).

Otro de los sitios que me interesaba conocer era Corintos, que está cerca de una hora de Atenas. Rosita me comentó que se podía ir en tren desde la Estación Larissa o desde la estación de buses de Osmonia, pero me dijeron que era preferible la primera. El tren pasa cada una hora y se toma el que va a Kiato, aunque hay que hacer un cambio de tren en Aspropyrgos para llegar en menos de una hora a Corintos. A la salida de la estación de trenes hay un bus que me dijo que iba al centro y sospecho que iba al Ancient Corintos, donde había estado la ciudad al pie de un monte y que tenía las ruinas. También estaba el golfo de Corinto (llamado anteriormente Lepanto) posee un estrecho canal que permite el paseo de barcos pequeños, pero tenía la impresión que se encontraba en el extremo opuesto del Corintos Antiguo, por lo que no traté de llegar a él.

Al igual que en Tesalónica acá no había turismo receptivo y cometí el error de bajarme el centro, recorrer la playa y caminar hacia donde suponía se encontraba mi destino. No estaba errado, sin embargo el bus se iba por otro sector y llegué a un punto donde no podía avanzar porque había una carretera sobre nivel y un cartel me indicaba que sólo estaba a 4 kilómetros del Ancient Corinto, los pocos taxis que pasaban por esa zona iban llenos y después de mucho rato un taxista que paró no entendió mi inglés, así que se fue. Mi decepción ya era grande, así que finalmente hice parar un nuevo taxi que sin problema logró llevarme a la estación de trenes, tomando esa ruta intermedia que yo no sabía que existía.

Nuevamente mi improvisación de viajero no lograba completar la ruta completa. Esa tarde, como llegué temprano a Atenas, aproveché de conocer el Museo del Acrópolis de reciente creación, que permite ver la estatuas que aún se conservan, que como mencioné anteriormente, ya no se encuentran en los sitios históricos. El edificio es muy moderno y la visita vale la pena realizarla en un par de horas.

Finalmente, el último sitio que conocí de Grecia fue Delfos, donde se encontraba el antiguo oráculo, que forma parte de la historia mitológica griega. A diferencia de los otros sitios que se encontraban cercanos al mar o a ríos, éste se encuentra en una zona montañosa cercana al Monte Parnaso. La vista del lugar es impresionante y se encuentran un templo de zeus y un estadium bien conservados. Este lugar se encuentra a 180 kilómetros de Atenas y yo lo hice en automóvil conducido por Takki, el marido de Rosita. Desconozco la forma de hacerlo por cuenta propia, aun cuando se veían grandes buses con turistas de Atenas.

En general me considero un viajero, pero cuando hay muchos lugares interesantes por conocer me parece válida la opción de tomar un tour para optimizar el tiempo, además de los problemas de no ser full inglés. En ese sentido, la Grecia antigua se hace en inglés claramente, considerando que es más fuerte el turismo receptivo en Turquía que en Grecia, quienes están más orientados al turismo europeo independiente. Por lo que me explicaron, los fuertes polos de atracción en Grecia son Atenas y las Islas, las que si efectivamente funcionan de otra forma.

En conclusión, mi primera entrada a Europa fue satisfactoria y reveladora. Muchísima información a procesar, que claramente tienen otro color en mi mente ahora y que me hacen ver la historia con otros ojos. No creo que todo tiene que ser perfecto, por lo que en experiencias exitosas como en las fallidas hay lecciones que aprender. Ahora a descansar, hasta preparar el nuevo desafío.

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