Escribe: mapigati
Soy una persona que siempre a soñado con viajar a mochilazo por el mundo y que algún día pienso llevarlo a cabo, mientras eso ocurre en mis vacaciones me he dado tiempo de ir a conocer uno que otro lugar, en este diario en especial les voy a contar lo que he vivido de mis viajes pasados.
Tepoztlán un pueblo esotérico
Tepoztlán, México — viernes, 31 de agosto de 2007
Ese día era viernes sonreí, en ese momento supe que sería un viaje inolvidable.
Sinceramente desconocía todo sobre el lugar, no tenía indicios y eso mantuvo la sorpresa, al principio estaba confundida pues existe otro lugar que se llama Tepozotlán y nada que ver.
Llegué antes de anocher, me instalé en el hotel, tenía hambre, por las prisas no había comido, así que aventé las maletas y me puse cómoda para ir al restaurant del hotel, una vez en la mesa me dí cuenta de que por ser tarde éra la única en el lugar, nada se me antojo del menú, era casi vegetariano.
Un poco cansada y sorprendida por la lluvia torrencial que se desataba en esos momentos tomé el paraguas (si se que es extraño lo del paraguas) me calcé las sandalias y salí a caminar por la calle empedrada que se asemejaba a una cascada y al dar la vuelta sobre la calle principal me topé con una excelente fonda en la cual servían unos enormes pozoles, pedimos uno, las quesadillas estaban bien, las tostadas no se diga (igual era la hambruna) salí del lugar para ir a una tiendita por si me daba hambre muy temprano y seguía lloviendo, seguí de buen humor bromeando con los dueños del lugar y los clientes.
Al día siguiente, desperté con una vista espectacular al cerro del Tepozteco lista para subirlo y llegar a la cima.
Pronto al salir a la calle en plan de turistear me dí cuenta de lo exótico del lugar; la mayoría de los habitantes son extranjeros, ya sean de Alemania, Canadá, Francia, Estados Unidos, incluso de Japón...
...pero lo interesante no termino ahí el tianguis de comida y artesanías es grande y lleno de variedad, los pabellones o galerías tienen desde un buda de metro y medio hasta piedras semipreciosas para bisutería, canastas de mimbre, alhajas árabes e hindús, atrapa sueños, incienso, aceites, elefantes blancos, libretas con hojas de colores y pasta de madera, reproducciones de la iglesia en madera tallada, juguetes tradicionales.
En fin un collage de cultura, esoterismo, arte, y técnicas de relajación para decir "Dalay"
En el tianguis no pude dejar de probar los famosos itacates rellenos con todo tipo de guisados, fruta exótica como lichis y maracuyá, botanear con chicharos secos enchilados.
Una vez satisfecha con el desayuno para bajar la comida me acerqué a la Iglesia, en esas fechas construían el Arco anual, impactante demostración de delicadeza al retratar la conquista con semillas teniendo un gran cuidado del color, la textura y los efectos de luz. La gente oriunda de lugar te deja observar como los diseñan y elaboran, así como la forma en que clasifican el material.
Ya adentro de la Iglesia ví sus campanas a la entrada de más de un metro, perfectas para la foto del recuerdo, por dentro este Santuario no es nada impresionante, la fachada está un poco descuidada, en su degradación se ve el pasó de los años y la humedad, pero su interior nos demuestra el esmero y sencillez con que cuidan su parroquia.
Caminando por la avenida principal miré por los binoculares y vi algo extraño en la cima y con esa incógnita me dirigí al Tepozteco (busquen la leyenda en internet está muy interesante, pero un poco larga), el punto es que para subir debes pedir permiso o puede suceder que te pierdas o sufras un accidente, por muy dramático que parezca todas las personas suben pidiendo permiso, y es que más de uno se ha extraviado o lesionado, ello debido a que el terreno es accidentado, húmedo y puede uno desviarse en el camino, por fin después de un hora y fracción llegué.
En la cima hay una zona arqueológica lo extraño que vi fue una pirámide, está protegida y administrada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), tomé fotografías, admiré el paisaje, me senté en ella y me relajé, claro después de pagar el acceso.
Al bajar el hambre se hizo presente de nuevo así que comí en un restaurancillo de los muchos que ofrecen comida corrida por $60 pesos, después de espaguetti, arroz, pechuga empanizada y ya no recuerdo que más, decidí pasear por el centro de Tepoztlán.
La avenida principal es la vena del pueblo, ahí se localizan los mejores Spas, Restaurantes, Bares y Cafés y según vi hasta un antrillo, que toman gran vitalidad a medida que la noche gana terreno, casi lo olvido hay una panadería casera muy buena...
...fue admirable ver como había para todos los gustos, ocasiones y bolsillos, desde los socialité en el lounge de moda, intelectuales y trova, cafecitos románticos y para los chavos antreros.
Esa noche fuí a descansar para el regreso a casa al día siguiente.
Los más importante de Tepoztlán son las TEPOSNIEVES ir a "Tepoz" y no probarlas es no ir, instituye un pecado jijijiji, hay de los sabores más raros e inimaginables, yo probé de varios son irresistibles, hay locales de Teposnieves como Star Bucks en New York, si en serio, uno por cada esquina, son un monopolio y tienen imitadores. Lo más agradables de estos locales de nieves es que ya son toda un franquicia y conservan la tradición ya que sus Neverías están ambientadas en un estilo rústico muy colorido y mexicano.
En ese viaje conocí lo más interesante del lugar, de regreso íba un poco tristes por abandonar la buena vida, pero con la pilas cargadas de la buena vibra ese Pueblo Mágico.
Hasta la próxima
Tips:
Si suben el Tepozteco lleven ropa comoda tenis y sudadera por que en la cima baja la temperatura.
Hay hostales para ahorrar, y el tianguis es barato pero se puede comer bien con comidas corridas de hasta $40 por persona.
Pidan bolas de diferentes sabores para encontrar su sabor preferido en las tepoznives.
Opiniones:
| Servicio | |
| Comida | |
| Ambiente | |
| Precio/calidad |
Tepoznieves
Comida: Comida Rápida en Tepoztlán, México
Excelente muy buen concepto mexícanisímo, divertido y agradable, con unas nieves deliciosas y exóticas, raras y selectas, no dejen de probarlas por que sería como no haber visitado este lugar.
| Calificación general |
Cerro del Tepozteco
Actividades: Parque/Espacio Verde en Tepoztlán, México
Actualmente el Cerro del Tepozteco cuenta con escalones bien construidos, lo que a mi parecer le quita la emoción, pero lo hace viable como una actividad familiar.
|
Publicado |
|
Últimos comentarios
Hasta hambre me dio, que rico comieron. Ojalá cumplas tu sueño mochilero para que nos escribas más diarios como este. Me hubieran gustado más fotos para complementar tu excelente relato. Saludos y un gran abrazo.
Publicado
Para publicar un comentario, ingresa con tu cuenta de Facebook, o inicia sesión aquí
Capítulos de este diario
-
1
Tepoztlán un pueblo esotérico
-
2
Guanajuato, mi tierra antigua
Guanajuato, México | 19 de octubre de 2007
En Tepoztlán...
¡Compártelo con tus amigos!
¿Quieres compartir tu capítulo “Tepoztlán un pueblo esotérico” con tus amigos en Facebook?