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La perla de los Andes

Escribe: Xersham
La Perla de los Andes; la bella Tarma La tarde empezaba a caer; el terminal lleno de buses entre improvisados y formales preparaban un viaje largo de 6 horas, los famosos llamadores...

 

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Capítulo 1
 

La perla de los Andes

Tarma, Perú — miércoles, 30 de mayo de 2007

La Perla de los Andes; la bella Tarma

La tarde empezaba a caer; el terminal lleno de buses entre improvisados y formales preparaban un viaje largo de 6 horas, los famosos llamadores intercambiaban tarifas para diferentes lugares, el destino era Tarma y oscilaba entre 15 y 25 soles, por supuesto dependiendo el día, la hora y la festividad próxima en la provincia, cabe señalar que la viveza del limeño y en general del peruano brillaba en las caras de los choferes que en ocasiones de forma abusiva subían el precio condicionando las salidas de sus buses.

El bus presentaba una comodidad relativa, dependiendo de la persona que viaje y de la predisposición al sueño de cada persona se podía dormir o todo el viaje o apenas 15 minutos.

El viaje transcurre entre cerros resplandecientes por el sol, lomas verdes como alfombras, quebradas, ríos caudalosos y carreteras al borde de un abismo. Si viajas de noche podrás apreciar el reflejo de las luces internas del bus sobre la luna pues el paisaje se oculta tras un manto ébano; sugerencia para viajes de noche, llevar un libro para leer (solo si eres de los que solo pueden dormir 15 minutos).

La ciudad de Tarma te recibe con un abrazo no tan calido, no por la falta de condescendencia de su gente sino por los grados menos acostumbrados en la lima húmeda, un aire frió que golpea tu nariz y un viento duro que cala los huesos, nos recuerdan que tenemos que abrigarnos mas de lo habitual.

No es difícil separar un hotel desde lima, creo que es lo mas indicado, sin embargo al llegar buscamos refugio entre hoteles con un fuerte olor a malogrado aroma a madera vieja que chillaba como niño cada vez que caminábamos sobre ella, pero eso no importa lo que mas vale es el espíritu aventurero, pues encontrarás habitaciones desde 10 soles la simple hasta 220 soles la matrimonial, dicen que en la variedad esta el gusto así que te encantará Tarma.

Arribamos alrededor de las 10 de la noche lo cual nos permitió dormir hasta la mañana siguiente para buscar un tour que nos guíe por la ciudad, en realidad no es difícil encontrarlos en suma no necesitas buscarlos ellos vienen a ti para ser precisos hasta tu habitación del hospedaje, entre disputas textuales cognoscitivas y diatribas por parte de uno u otro ofertante puedes elegir tres diferentes tours entre sierra y selva y los costos entre 20 y 35 soles dependiendo la cantidad de personas y si eres estudiante. El tour te recoge del hotel en donde te alojas.

Tarma encierra un mundo místico como ninguno, las leyendas los mitos nutren su cultura la amplían y crean una fuerte identidad que se ha ido perdiendo en las provincias y en el Perú en general.

Dormir en una provincia es difícil sobre todo si existe tanto folklore en el ambiente, los tarmeños se amanecían en las calles libando licor hasta q pierden el conocimiento, tengo q decir que era el domingo de ascensión y e tarma era fiesta infaltable x la noche, en cada rincón de la plaza de armas se exponían arcos rodeados de naranjas, y cada mayordomo y jefe de familia se lucia con sus mejores galas y contrataba a los mejores músicos las mejores bandas de tarma para realzar su esquina como en un tradicional rincón de un cuadrilátero de box, disputándose la hegemonía de la plaza.

La bebida típica de la sierra es el ¨calentito¨ y en tarma, sierra central, era infaltable esta bebida tan conocida, consistía en partes proporcionales de cañazo o ron según su elección y precio, además de limón y miel, se mezclaba en un recipiente reciclado de vino o ron; consumimos alrededor de cuatro botellas de este potente calentador corporal y nos dirigimos de nuevo al hotel a descansar lo suficiente para el próximo día, arduo viaje que nos esperaba.

Al amanecer Tarma exhalaba un aire puro y un sol radiante nos abrazaba en todas direcciones, tan radiante que en ocasiones segaba nuestra visión, y no es por exagerar pero el clima en nuestra sierra tan extremo pero a su vez tan bello que cualquier esfuerzo es válido para apreciar tan lindo paraje.

Tomamos el tour de la sierra y el viaje transcurrió entre leyendas y mitos de asesinos de personas, los llamados condenados, aquellos que en vida fueron personas malas, avaras, usureras y vivían de las desgracias ajenas, presentaban un orificio en la garganta y todo lo que comían era expulsado por aquella cavidad; obligados a calmar su hambre asesinaban a más y más personas. Además de otros tantos mitos como la gran laguna que fue el origen de esta provincia, el bello retrato del señor de Muruhuay.

HUAGAPO Existe una gruta inmensa mundialmente conocida por ser una de las más profundas del mundo; diferenciamos una gruta de una cueva porque esta ultima no posee agua; a la cual llegan turistas de diferentes partes para introducirse en ese mundo oscuro apartado de la civilización, esta cueva es llamada Huagapo. Huagapo presenta una profundidad de alrededor de 2500 metros pero los expertos han llegado tan solo a unos 1500 metros pues es muy difícil el acceso.

En primer lugar debemos de subir el cerro y es muy costoso respirar en la altura, muchos de nosotros quedábamos rezagados buscando en cada rincón del ambiente un aliento mas de oxigeno que impulsara nuestras maquinas corporales ya resentidas por el viaje (haciendo un breve paréntesis quiero que sepan que la comida aún no llegaba así que se sugiere tener un buen desayuno para no sufrir de cansancio extremo y de comprar compulsivamente a cada parada del auto chucherías que entretenían al estomago).

Esta subida nos demora un aproximado de 30 minutos que se vuelven una infinidad entre pequeñas piedras y caminos señalados llegamos a la boca de la gruta, imponente y obscura se abre para que nosotros podamos comprobar una vez mas la maravilla de la naturaleza, las diferentes formas caprichosas que toman las estalagmitas y las estalactitas como vírgenes, cardenales, patas de caballos, siluetas de leones, boas constrictoras y demas nos enseñan el poder de la imaginación humana y la capacidad de abstracción que nos hace ver y crear leyendas que tienen una base real pero que no dejan de lado lo místico, lo religioso, lo sagrado, lo divino.

A algunos nos costo mucho pasar entre los angostos caminos habilitados por los expedicionarios, subir con una cuerda y cinco linternas de mala calidad de las cuales solo llegaron a servir dos y una de ellas en mal estado de iluminación por decirlo de alguna manera; como es una gruta el barro dificulta las labores dentro de la gruta, te resbalas como algunos y pierdes el equilibrio como otros. En particular es interesante sentarse sobre una de estas formaciones extrañas y rebuscadas para pensar en la oscuridad total con el arrullo del río erosionando la tierra a su paso.

Además dicen por allí que si te quedas en silencio podrás escuchar los gritos de las mujeres y niños que quedaron atrapados para no morir en manos de los invasores Incas pues los Taramas eran un pueblo que nunca quiso sucumbir a las presiones militares de los grandes conquistadores del Tawantinsuyo. Muy tirado de los pelos pero algunos fervorosos creyentes manifiestan que esta creencia es real.

En las faldas de esta inmensa montaña encontramos un gran criadero de truchas, exquisitos peces muy oriundos de la sierra que llegan a medir 35 o 40 cm de largo.

EL BENDITO SEÑOR DE MURUHUAY


Retomanos nuestro camino hacia Acobamba otra provincia de Tarma, que alberga al señor de Muruhuay, tan reconocido por los provincianos de todos los lugares de todo el Perú, tanto que llegada la migración a Lima los provincianos y sus costumbres manifestaron su apego religioso en imágenes y en frases sobre los medios de transporte de la Lima tubulizada y nebulosa.

Frases como ¨Guíame Señor de Muruhuay¨, protegen a los ómnibus de choques, volcaduras; pero en Acobamba el sentir religioso es muy fuerte, es muy contagioso y a veces hasta abrumador. Entramos en una capilla que fue construida por alemanes y que guarda celosamente la imagen tallada al parecer por las historias con la espada de un soldado que agradeció al señor de salvarlo de las garras de la muerte en tiempos de la emancipación.

Al anochecer nos hospedamos en Acobamba el hospedaje es mas barato además que existe mucho mas tranquilidad que en Tarma y para suerte nuestra otra festividad se estaba celebrando.

El hospedaje se hallaba cerca de la plaza de armas así que nos ubicamos adecuadamente y salimos a ver la fiesta tan bella como la anterior, se quemaron castillos y el licor empezó a ser vendido como el pan de cada mañana y digo el pan por la comunidad entre las levaduras del pan y de la cerveza.

El nuevo amanecer nos tomo por sorpresa, cuando se piensa descansar mas es cuando menos lo haces, es por ello que la mañana empezó vertiginosa con un baño de aguas gélidas que despierta hasta el mas dopado ser en la tierra, es mas creo que hasta despertaría a un perezoso.

CHANCHAMAYO Y LAS CATARATAS

Camino a Chanchamayo la selva de Junín, se puede apreciar como se diversifica la flora y la fauna animal en esta región; los diferentes pisos altitudinales nos dan una clase maestra mostrándonos desde ichu, pasando por las tunas y cactus, hasta frondosos árboles sobre montañas verdes que parecen haber sido sembradas de forma coposa.

Los animales y que decir de los insectos escasos en la sierra por el frío empiezan a aparecer como por arte de magia; tanto así que al llegar a San Ramón tuvimos que vacunarnos contra la fiebre amarilla, gracias a Dios de forma gratuita ya que algunos no teníamos dinero mas que para el retorno a nuestros limeños hogares, entonces un picotazo no muy distinto al de la picadura de un zancudo generosamente grande como diría un famoso chef, nos abrió las puertas, las puertas de oro de la selva como en algún momento se le nombró a esta comunidad de San Ramón.

Para llegar a las cataratas debíamos de subir un cerro muy parecido al de Aguas Calientes para llegar a Machupicchu, muy muy verde y muy muy estrecho; lleno de barro por la lluvia que nos recibió fresca pero a su vez peligrosa para las maquinas de transporte.

Caminamos alrededor de 50 min sumando las dos cataratas tanto el velo de la novia como la catarata de Bayoz. El velo de la novia es un paraje hermoso, es una pintura en movimiento, es una dulce sinfonía aun no compuesta salvaje y peligrosa como una mujer pero dulce a la mirada; por otro lado la catarata de Bayoz es increíblemente poderosa, reluciente, aplastante y temeraria; nos quitamos nuestros calzados y nos adentramos cerca de la caída de agua tan refrescante que mas tarde nos traería complicaciones respiratorias a alguno de nosotros.

Retomamos el camino y llegamos a una comunidad nativa llamada Pampa-Michi, no muy convincentemente nos dimos cuenta de la poca credibilidad de los nativos, que quizás por las noches irían a bailar a una discoteca cerca de La Merced.

Regresamos a un Hospedaje diferente a los dos anteriores, ya en la ciudad de La Merced, dormimos mejor; pero a la vez tristes porque al día siguiente retornaríamos a la misma Lima que nos cubría las narices con húmedos vientos.

Amaneció, guardamos nuestras cosas, tomamos duchas en cuartos diferentes por el tiempo, tratamos de capturar los últimos momentos en la ciudad en nuestras mentes o en nuestras cámaras y salimos en estas pequeñas naves fragiles llamadas mototaxi a buscar buses para Lima.

Encontramos una empresa que nos ofrecía traernos a Lima desde La Merced por 15 soles, una muy buena oferta pues al llegar a Tarma con el mismo ómnibus subió su pasaje para los nuevos pasajeros a 25 soles.

Nos acomodamos en nuestros asientos y nos alistamos para una larga travesía de ocho horas pues habia que sumarle dos mas a las habituales seis ya que partíamos desde La Merced. Paramos una vez para almorzar, que por suerte disponíamos del dinero restante y sobrante de la jugosa oferta propuesta por el personaje en el terminal.

Llegamos a Lima con el sabor amargo de la melancolía y con el abrigo de un viento húmedo que nos sopla las narices. La Tarma que suponíamos, no es mas la de los libros, es esa Tarma bella, esa perla de los andes descrita por Raymondi, es la profunda gruta que guarda a los heroes de una invasión, es la calurosa selva que despliega su velo en cada quebrada, es sin lugar a dudas un distinguido boton mas de nuestro abanico de posibilidades llamado Perú.

CONCLUSIONES ·

Tarma es más que la gruta de Huagapo es una ciudad mística rica en cultura pero poco explotada por el estado. ·

Esta siendo sumamente afectada por la centralización del poder tanto económico como político. ·

Debería de ponerse mas empeño en los paquetes turísticos y cumplir mas rutas diferentes, revisar los hospedajes y hostales ya que algunos cuenta con muy pocas comodidades y están en un estado deplorable. ·

Es una bella ciudad para visitar para conocer para fotografiar, para escribir, pues como vimos en la hacienda La Florida, fue materia prima para Julio Ramón Ribeyro para crear cuentos como Silvio en el rosedal, entre otros. ·

No se necesita de mucho dinero, pero si de bastantes ganas de conocer de tener aventura y sobre todo de formar una conciencia de identidad nacional, de empaparse de cultura y de conocer nuestra historia, ya que en esta región se forjo la independencia de América y del Perú.

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Últimos comentarios

CarmenMiriam dice:
Me gustó tu relato... la proxima semana estaré visitando Tarma, La Merced, Oxapampa, San Ramón.. todos dicen que es un lugar hermoso así que espero verlo con mis propios ojos
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