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Polinesia Francesa: el paraíso oceánico (Parte I)

Escribe: Merlinna
Seguramente has visto postales de un paraíso increíble, alguna isla perdida en medio del océano con casitas de madera y playas doradas con muchos peces y nada de gente. Incluso habrás soñado alguna vez con ir a semejante lugar aún sin estar seguro de si existe. Felizmente, ese lugar soñado por muchos –y alcanzado por pocos- existe. Pero como los sueños están para ser realizados, esta puede ser la introducción de tu próximo gran viaje. Disfruta entonces este paraíso oceánico.

 

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Tahiti

Tahití, Polinesia Francesa — lunes, 15 de marzo de 2010

De todas las islas de la Polinesia Francesa,
Tahití es la mayor y más conocida, donde se encuentra la capital,
Papeete. Tahití es una isla de volcánica y de exuberante vegetación,
rodeada por arrecifes de coral que bordean tranquilas lagunas de color
azul turquesa. Papeete, la capital, defrauda un poco con su tráfico
denso y la occidentalización de las costumbres, pero sólo hay que salir
un poco a recorrer la isla para encontrar lugares mágicos como los
manantiales de Marraa Grotto, o Pointe Venus. Una carretera de
circunvalación rodea toda la isla y permite recorrerla por completo. La
isla está formada por una zona montañosa (Tahití Nui o Gran Tahití), y
una pequeña península (Tahití Iti o pequeño Tahití), que están unidas
por un camino interior que ofrece una magnífica vista panorámica en el
Plateu de Taravao.

Mientras la actividad se concentra en el
este, las formas de vida polinesia más auténticas permanecen en la zona
occidental. Un recorrido turístico básico por la isla lleva hasta los
paisajes abruptos de la costa norte, a las cascadas y profundos valles
de toda la costa hasta llegar al museo Gauguin que guarda alguna de las
obras menores del pintor y recuerdos de su vida en la isla. En Papeete,
la capital de la isla, merece la pena visitar el Museo de Tahití, uno
de los mejores del Pacífico, dedicado a la historia y la cultura de las
islas, y el Mercado central, colorista y típico.
Papeete tiene algo
así como un problema de imagen. La capital de la Polinesia es un activo
puerto comercial con grandes edificios de concreto y en las horas pico
largas congestiones de tránsito. Pero a su vez, cuenta con un hermoso
muelle en el que anclan lujosos yates, ferrys y barcos de carga que van
y vienen en el marco de una próspera atmósfera mercantil. También
abundan los cafés, los snack-bar móviles y los puestos de comidas en
las calles recreando una pintoresca y encantadora escena para disfrutar.

 El
legado histórico de ésta región marítima se traduce en los fantasmas de
Bougainville, el Capitán Cook y sus leyendas omnipresentes en cada uno
de los lugares a lo largo de la costa de esta isla.
El mercado,
Marché du Papeete, es un vibrante y colorido lugar que los domingos por
la mañana se encuentra atestado de gente. Este mercado cubre toda una
manzana, justo detrás del muelle, La construcción original fue
levantada en 1847, aunque luego de una serie de expansiones y mejoras
el mercado fue destruido por el bombardeo de un barco alemán durante la
Segunda Guerra Mundial. Más tarde fue reconstruido dos veces y en la
actualidad conforma una doble estructura bien iluminada y abierta con
venta de verduras, frutas, carnes y pescados en la planta baja, y
vestimenta y artesanías en el primer piso.

Unos pocos kilómetros
isla adentro, se encuentran los famosos Bain Loti (el baño o la pileta
de Lioti). La novela The Marriage (El Matrimonio) escrita en 1880 por
Pierre Loti relata el encuentro de su héroe y de la bella Rarahu en
esta pileta ubicada en los verdes alrededores del río Fautaua. Ha
transcurrido mucho tiempo desde aquellos días, sin embargo este sigue
siendo uno de los lugares más placenteros y uno de los favoritos entre
los lugareños para nadar.

El exuberante y áspero interior de
Tahití ofrece infinitas posibilidades para los amantes de las caminatas
y los escaladores de montañas, revelando un paisaje maravilloso con
picos elevados siendo el punto culminante el Monte Orohena de
2.241metros. Completan el marco de belleza las mesetas, las cascadas,
los tubos de lava y las reliquias polinesias que incluyen los templos
en ruinas, los tikis y los petroglifos de Marae Arahurahu.

Publicado el 15/mar/2010, 18.57
Modificado el 15/mar/2010, 20.57
Leído 986 veces

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Últimos comentarios

Elvireta dice:
Gracias por la información.Desde marzo que lo publicaste y me ha servido ahora. Amigo viajero, gracias desde Barcelona (Spain)
Publicado el 30/ago/2010, 16.03 

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