Diarios de viaje > América del Sur

Desde Manantiales a Lima. Argentina, Bolivia y Perú

Escribe: florblanca
Uno no sabe hasta que ve con sus ojos...no hay fotos...ni palabras que te cuenten, que te hagan conocer esos lugares que no conoces... Hay que viajar! hay que salir! Esta América linda hay que conocer! Nosotros empezamos por Bolivia y Perú...pero esto es el primer capitulo de los viajes que pensamos hacer! Ahora, de vuelta, desde casa...recordando, les voy contando....

 

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Sucre y Tarabuco

Sucre, Bolivia — martes, 27 de abril de 2010

Sucre es una ciudad muy bonita, está un  poco más baja y tiene un lindo clima cálido.
Aquí se nota más la mistura de gente, de todas formas las cholitas siguen mirandome con esos ojos mezcla de extrañeza y curiosidad. Aún no se acostumbran a tanta cantidad de turistas? y eso que no soy muy blonda, ni llamativa, pero algo les llama la atención, quizás sea mi forma de vestir?
El hostel que conseguimos no es muy bueno, pero es barato. Queda a media cuadra de la Plaza principal, el Hostel Constutucional. Hostels hay por todos lados, pero mucho son caros y pretenciosos.
Este es un poco desprolijo...la cama la note un poco sucia...mucho olor en el cuarto... oscuro...
pero bueno, es lo que hay!
La llegada a la cuidad es muy hermosa, y  el bondi nos dejo lejos del centro, mientras marchaba por callejuelas que apenas cabia su gran tamaño. Apenas nos bajamos salimos por turnos a ver quien de los dos conseguia un hostel decente, y eso fue lo que conseguimos...

A la mañana siguiente averiguamos sobre tomar un tour, para recorrer un poco los muchos pueblitos que rodean a Sucre, pero resultó ser que eran unos chorros! pretendian cobrarnos 900 bs! jajaja  te llevan un bondi público, y caminas mil horas! todo bien, pero no me cobres algo que puedo hacer yo sola perfectamente!
Asi que nos tiramos por nuestra cuenta. Y no nos arrepentimos.
Conseguimos unos mapas que estaban al revés, con su rosa de los vientos girada...pero asi y todo salimos rumbo a Tarabuco.
Es un pueblito tranquilo, en la montaña. Por las calles sólo circulan la scamionetas que llevan y traen gente desde Sucre... qué paz!
Al mediodia, como suele suceder en estos lugares, sólo se siente el ruido de la siesta y la modorra.
Hasta los árboles de la plaza la duermen.
Martín se enamoró de este lugar y dice que se quedaría 15 días por lo menos, lo haríamos, si no tuvieramos que seguir.
Es de esos lugares ideales para mezclarte con su gente, para aprender de ellos y con ellos, aunque éstos en particular no sean los más amistosos.
Responden a tus preguntas en Quechua, aún sabiendo el castellano. Encuentras mujeres con sus llamitas en calles principales, mujeres hilando o tejiendo. Niñas yendo a lavar la ropa...
Los vecinos dicen que la fiesta del lugar son los domingos, donde concurren personas de diferentes comunidades a vender y hacer trueque en la feria semanal. Ahi se debe ver de todo!

Una señora, muy bonita y cordial, dueña de una de las tiendas que permanecía abierta aún siendo día entre semana, en la plaza misma, nos contó la historia de su pueblo.
Con sus radiantes ojos verdes contó que en tiempos de la conquista, la población indígena de su pueblo, estaba cansada de vivir los agravios realizados por los militares españoles: quemaban sus cultivos, mataban sus animales, violaban sus mujeres...
Cansados de estos sucesos, propusieron una lucha que tenía como trofeo el pueblo de Tarabuco y su paz. Los militares, confiados de su poderío, no sólo en hombres si no también en su armamentos, estuvieron de acuerdo. Los "verdes" no dudan de su victoria frente a esos pocos indígenas armados con lanzas y hondas...
Pero los tarabuqueños previeron ese detalle:
Vistieron con sus ropas a los cactus de gran tamaño que se encontraban en el valle donde tenia hora la batalla, casi parecían humanos esas tunas  milenarias!
Los "verdes" viendo estas figuras, descargaron todo su armamento en estos cactus vestidos...sin sospechar, que justo cuando dispararon la última bala...cayeron sobre ellos los tarabuqueños para atacarlos con sus lanzas y hondas..... y los vencieron!

En su Plaza, en vez de tener la estatua de un prócer al estilo español, con su caballo y su espada, ellos tienen a un indígena, matando a un militar, mientras muerde el corazón del "verde" y su cara de mancha de esa sangre....esa misma sangre que generó dolor en su pueblo y en su familia....sangre de personas que no los respetaron y que ultrajaron sus campos y sus mujeres. En su mano sostiene un cuerno, con el que se declara la vistoria.
Este héroe está vestido de forma típica, con su pequeño poncho multicolor y su gorro rigido, vestimenta que uno puede verla aún hoy, mientras descanza al mediodía en la Plaza del centro...

Luego de esta historia, comprendí los ojos verdes de nuesta contadora de hechos...esos ojos verdes se los habia dejado un militar a alguna de las mujeres de su historia...

De este pueblo, de esta historia, nunca me voy a olvidar. Queda adentro mio. Por siempre.

Ya de vuelta en Sucre, recorrimos la cuidad y sus mercados, que son grandes y abarcan varias cuadras. Me enamoré de sus artesanias, hacen unos dijes hermosos, con piedras de muchos colores. Hay un pájaron que me volvió loca, hasta soñé con él!
En la plaza hay un café que se llama " de la tertulia" o algo asi, que venden sopas y pastas muy ricas. Además de que el lugar es muy cultural parece que allí se reúnen artistas y escritores. Recomedable.

Les cuento por las dudas, hay un hombre que recorre la ciudad, diciendo que es francés, y pidiendo una donanción para seguir con su viaje. Bueno, nosotros lo vimos comprar alimentos caros, cerveza, jamón....tiene hasta un perro! así que creo que no tiene ningún plan de seguir con su camino, sólo está ganandose la vida para seguir alli.
Si deciden ayudarlo, todo bien, pero sepan que está ahi desde abril, por lo menos!

A la mañana siguiente fuimos al parque Cretácico. El parque se encuentra en territorio que le corresponde a una fábrica, que extrae la materia prima de alli mismo. Un dia mientras retiraban material, se desbarrancó una pared y aparecieron al descubierto, después de miles de años, huellas de dinosaurios....
Resulta, que esa zona era zona de bañados, y antes de los movimientos de placas, eso que ahora de ve como un paredón, era un mojada llanura... A su paso, los dinosaurios dejaron sus huellas, camino quizás a su último destino.
Desde la terraza se puede ver este impresionante Farallón, pieza importante de ese tramo de la historia....
El parque es interesante, bien hecho, con replicas de dinosaurios en tamaño real....
La lástima es que la fábrica sigue sacando material y este Farallón se sigue desmoronando...perdiendose así más huellas...
Me asombra que este lugar no este protegido a nivel nacional, y quizás más aún!
A mi me parece que es muy importante, como para que sigan lucrando con él... Ojalá alguien se de cuenta y lo proteja....

A la tarde volvimos a Potosí, para mañana poder partir rumbo a Oruro.
A la noche, gastritis leve...tengo que cuidarme.... el Pipué a lo macho me mató!!!!

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Últimos comentarios

MarthaMS dice:
Muy bueno tu diario especialmente porque incluiste detalles históricos interesantes del pueblo. Tarabuco junto con otros pueblos fueron fundados de manera estratégica alrededor de Sucre para protegerlo de los ataques.
Respecto a los ojos verdes que mencionas hay pueblos donde la mayoría de las cholitas tienen ojos verdes o azules. Si la memoria no me traiciona uno de esos pueblos es Pitantora y otro es Antora en el departamento de Potosí. Justamente por el mestizaje que se produjo durante la época colonial.
Felicitaciones por compartir tu experiencia, van 5*

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florblanca dice:
gracias Martha! se revive todo cuando uno lo cuenta y lo comparte.
en cuanto a estos ojos verdes, ella nos contó que no eran tipicos en su familia, que era algo que ellos en particular, lo traian de esas epocas.
cuántos ojos mágicos tiene Bolivia!

Publicado

MarthaMS dice:
Respecto al idioma, hay zonas de Bolivia donde los campesinos, descendientes de pueblos originarios o gente que vive en los cerros sólo habla quechua o aymara lo que dificulta la comunicación con los que no hablan el mismo idioma por ejemplo si tienen que hacer trámites en oficinas públicas.
En el verano tuvimos una situación divertida cuando estuvimos de visita con mi hermana, su hija y mi hija en mi pueblo natal (a 3 hs de Sucre). En un momento uno de los campesinos se acercó para hablar con mi sobrina y mi hija. La comunicación fue imposible el campesino no hablaba ni una palabra de español y las chicas ni una palabra de quechua. Cuando volvimos de hacer compras las chicas nos contaron lo sucedido. Con mi hermana nos reimos mucho, les hacía falta un interprete de quechua. Sin darnos cuenta estuvimos oficiando de interpretes al ser bilingües desde pequeñas.
Mi sobrina y mi hija nacieron en Buenos Aires y no entienden ni hablan quechua.

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Plaza de Tarabuco al mediodía

   

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