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...Y como no enamorarse de Italia
Escribe: Virtoscano
Tierra bella y de contrastes Sicilia como toda Italia alimenta la pasión por vivir...Tomamos el transbordador en Nápoles, navegamos toda la noche por el Tirreno y muy temprano por la mañana llegamos a Palermo. Teníamos 10 días para recorrer Sicilia en auto, una muy buena opción considerando que hay mucho para...
Volviendo a casa... Sicilia en auto
Sicilia, Italia — martes, 6 de abril de 2010
Tomamos el transbordador en Nápoles, navegamos toda la noche por el Tirreno y muy temprano por la mañana llegamos a Palermo.
Teníamos 10 días para recorrer Sicilia en auto, una muy buena opción considerando que hay mucho para ver y hacer en esta isla.
Como el mes de Marzo es temporada baja, no hicimos reservas en ningún hotel y confiados en encontrar un lugar donde alojarnos, sólo contábamos con nuestro auto de alquiler y una buena guía de viaje.
Dicen que lo más inquietante de Sicilia no son sus gritos, sino sus silencios, los sicilianos saben y callan. Esa ha sido por años la cultura de la mafia que ha quedado impregnada en Sicilia. "Lengua larga vida corta" decía el saber popular y esto los sicilianos lo saben y hasta hoy parecería ser respetado.
Era una mañana muy despejada, algo fresca, el cielo completamente azul, Palermo desde el mar se veía hermosa con el Monte Pellegrino de fondo y no sé si fue pura coincidencia pero al llegar sobre un fin de semana, lo que más me sorprendió fue lo silenciosa que amanecía esa ciudad.
Árabes, normandos, griegos, romanos, cristianos... formaron parte de la historia de Sicilia y cada uno de estos pueblos ha dejado su huella en esta gran isla mediterránea.
Pasamos en Palermo tres días, recorriendo el Puerto, la Via Maqueda y Corso Vittorio Emanuele, los palacios barrocos, las plazas con sus fuentes, las iglesias con sus enormes cúpulas.
El Mercado de Palermo dicen que es el lugar donde se dan sita la gula, la avaricia, la codicia... un sitio donde todo se ve extremado y donde se exageran los olores, colores, sabores y también el honor de la palabra empeñada. Los pescaderos, carniceros, vendedores de especias, canastos llenos de aceitunas, de naranjas, se ofrecen buñuelos y bocadillos para comer al paso. Las callejuelas que rodean el mercado y la Piazza Domenico son un verdadero encanto y los sicilianos disfrutan sin culpa de los placeres de la vida.
Las fachadas de sus edificios se ven gastadas, y sus balcones abarrotados de ropas secándose al sol. Entre las calles angostas si uno busca el cielo, ve agitarse incansablemente las telas sicilianas, colgadas en sogas que atraviesas balcones, ventanas y veredas. Y detrás de las ventanas, siempre se puede descubrir a alguien "espiando" la calle.
Uno de los edificios más bonitos es el de la Catedral de Palermo. El ritual del domingo a la mañana es el encuentro en la plaza antes que el campanario llame a misa. Los hombres se encuentran, se saludan y sin quitarse sus lentes oscuros comparten un aperitivo. En Palermo aún quedan muchos gorros campensinos, heredados de una antigua economía rural.
Recorriendo en auto la bahía de Palermo se puede tener unas vistas magníficas de la ciudad, y del Monte Pellegrino, y de noche también es muy bonito ver la bahía iluminada y las luces que parpadean sobre el monte y se van perdiendo en la oscuridad del Mediterráneo.
Hacia el norte de esta bahía, y a los pies del Monte Pellegrino, se encuentra Mondello. Un antiguo pueblo de marineros, que está a poco más de 10 kilómetros de Palermo. Su playa es de arena muy limpia y el mar absolutamente cristalino, en plena temporada de verano es el lugar preferido de muchos palermitanos convirtiéndose en puro bullicio.
En Marzo Mondello es pura paz, en el puerto hay pequeñas embarcaciones de colores que alegran el paisaje, los restaurantes ofrecen riquísimos mariscos, y la bahía de Mondello es un lindísimo recorrido que se puede hacer en auto. En realidad todo el paseo, atravesando el monte o la costa es muy lindo.
Terminada nuestra estadía en Palermo tomamos la ruta que va directamente hacia el sur, pasando muy cerquita de Corleone, y nos dirigimos directamente hasta Agrigentos.
Agrigentos es magnífica. Las calles de la parte más antigua de la ciudad son un verdadero enredado. Por momentos muy angostas y empinadas, creíamos que el auto no lograría atravesarlas. Alli hay monasterios, plazas e iglesias del medioevo y escalinatas hacia todos lados. En las trattorias sirven exquisitas pizzas y spaghetti, y a todo le agregan sardinas, así que hay que estar atentos por si no te gustan.
En el Vallei dei Templi, el dorado se impone al verde de las colinas, el Templo de Juno y el Templo de Concordia, son las construcciones griegas mejor conservadas fuera de la propia Grecia. Cada rincón del valle y cada uno de los Templos, merece ser visitado. Al atardecer la arquitectura se tiñe de dorado rojizo, el valle entero huele a almendros y cipreses, y se siente la brisa que llega desde el Mediterráneo... un verdadero paraíso.
Nuestro itinerario siguió por Ragusa, la tierra de mi abuela, la razón que me llevó a Sicilia, y que dejo para el final del relato.
Pasamos por la ciudad de Catania, una ciudad enorme, casi atardeciendo vimos el Etna, uno de los volcanes más activos del mundo, y juro que me impresionó ver el humo gris constantemente saliendo de la cima. Casi de noche y agotados de todo el día de viaje, llegamos a Taormina, un pueblito bien medieval que se encuentra del otro lado del Etna.
Taormina es increíble, está construída sobre la montaña y la ciudad entera es un balcón al mar Jónico.
Recuerdo estar buscando por Taormina un lugar donde alojarnos, y no perder de vista ni un instante al volcán. Creo que me llevó un tiempo acostumbrarme a la patética belleza del Etna, y cuesta relajarse, sobre todo de noche cuando se ven los destellos sobre su cráter.
En la ciudad caminamos una y otra vez por Corso Humberto, visitamos los locales de antigüedades, de pinturas características del pueblo, y de artesanías de cerámicas pintadas y las vidrieras llenas de mazapán.
El teatro griego de Taormina, es el lugar ideal para imaginarse la tragedia griega. Estratégicamente ubicado, cuenta con una acústica increíble y desde allí se ve el mar, los acantilados, la ciudad medieval, los caminos y puentes y el inmutable volcán de fondo. Demasiado. Un paisaje majestuoso.
Ragusa
Y curiosamente, mi diario sobre Sicilia, termina en este pueblo donde de alguna manera todo comenzó.
Después de un terremoto que destruyó prácticamente todo el pueblo, Ragusa fue reconstruído en el año 1700, así que toda su arquitectura data de aquella época.
Pasamos el cartel que sobre la ruta nos indicaba la llegada a Ragusa y unas curvas más adelante sobre una colina se nos presentaba el pueblo, que fue declarado por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad
La ciudad tiene dos partes, Ragusa más antigua en la zona baja, un verdadero pueblo del medioevo que se encuentra intacto. Y Ragusa superior, la parte más alta de la ciudad.
Ambas zonas se comunican entre sí a través de cuatro puentes, que conectan la parte alta y la parte baja y desde los cuales se puede tener unas vistas increíbles de la ciudad y de los valles. El más bonito es el Ponte dei Cappucinni.
Si bien Sicilia está llena de catedrales y edificios antiguas, y a esta altura del recorrido tal vez estamos cansados de estas visitas, la Catedral de San Giovanni Battista en la parte alta, tal vez sea una de las construcciones que merece la pena ver. El interior de la catedral está dedicado a San Juan Bautista, el campanario, sus pórticos y fachada barroca, hacen de esta catedral el edificio más bonito de la parte alta.
Otra de las razones por las que es importante recorrer algo de la parte más moderna, son las vistas que desde allí se ofrecen de la parte inferior, un deleite para el espíritu.
En la Ragusa más antigua o parte inferior está la Chiesa de San Giorgio, la escalinata y la fachada de la iglesia son muy bonitas y a la hora de la siesta la plaza de enormes baldosones se encontraba absolutamente desierta.
El pueblo es pequeño y se puede recorrer en una tarde, sin embargo son muchas las iglesias y los palacios que merecen ser visitados, por la belleza de su arquitectura y lo bien conservados que se encuentran, por eso tal vez se puede elegir entre cualquiera de ellos si es que solo permaneceremos un día en el pueblo.
La ciudad va trepándose alrededor de la colina, las calles bien angostas se van enroscando como un caracol subiendo y bajando, y en algunos rincones como balcones hacia al valle se muestran los techos del pueblo, los campanarios, las fachadas de las antiguas construcciones vistas desde lo alto.
Luego de atravesar los puentes, visitar algunas iglesias y comer en alguna tratoria lo mejor es caminar por la Ragusa antigua, disfrutar de ese pueblo medieval impecablemente conservado, del color amarillento de la piedra que muestra el paso del tiempo dándole ese tono entre nostalgioso y antiguo. Caminé por una Ragusa silenciosa y bella. Busqué a mi abuela, entre esas calles. Busqué a "mi abuela joven", a la que alguna vez se despidió de su pueblo pensando en el futuro que la esperaría en "América". Pensé en la tristeza de cada inmigrante que debió dejar lugares tan familiares y a la vez tan bellos... también pensé que a mí me resultaba fácil ver solo belleza en aquel lugar, cuando "volvía a casa" ... como viajera. Y recordé la voz del inmigrante que dijo... "peor de cómo estaba no me puede ir, como mucho me tocará pasar hambre allá como pasaba en casa"...
Tierra bella y de contrastes, Sicilia como el resto de Italia alienta la pasíon por vivir.
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Últimos comentarios
kubasvensken dice:
Muy bueno tu diario, como de costumbre
Yo también hice un viaje por Sicilia en automóvil de Catania a Palermo. Pronto también contaré mis experiencias. Gracias por tu lindo diario.
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carmenparis dice:
Isla cantada y alabada por muchos por su gran belleza.
Gracias por relatarnos tus viaje... muy interesante , saludos
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un viajero dice:
Virginia , excelente diario.... gracias !!! Que hermosos lugares por recorrer..!!!
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crissant dice:
Tu relato me ha conmovido!
Pude ver la belleza de los lugares, pude imaginar sus olores y sabores pero también pude sentir la emoción y los sentimientos entrecruzados, de tristeza y de esperanza, de todos aquellos que un día debieron abandonar sus tierras.
Gracias por tan lindo diario!
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VENEZUELAAQUI dice:
realmente grandioso.. me encanto ,, la verdad gracias por compartirlo de esta manera de verdad
saludos
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Virtoscano dice:
Gracias amigos por sus comentarios. Saludos Vir
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buvar dice:
Que buen relato Virginia, dan ganas de partir de inmediato hacia allá.
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1000ciades dice:
Amiga la verdad q este diario esta excelente, pareciera como que viaje contigo! Mis felicitaciones
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gragus99 dice:
Hermoso diario, hermosas fotos, hermoso diario, hermoso relato, hermosos paisajes...tengo que decir que me gusto? besos per tutti...gragus
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GLORITO dice:
Que lindo, que de alguna manera uno vuelve donde sus antepasados, y puede apreciar toda la belleza de esa tierra/isla.
Teniéndola tan cerca creo que tendré que dedicarle una semana.
G
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babydollspain dice:
Hay un momento en la vida que uno necesita saber quién es, de dónde viene, quiénes caminaron antes que él por los lugares que ahora son suyos... qué bueno que hicieras este viaje!!!
Enhorabuena.
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cibeles dice:
qué lindo viaje!! y las fotos fantásticas, felicidades!!!
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callovelasquez dice:
Que gran viaje, una hermosa experiencia, se agradece tu invitacion a leer este diario, saludos
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Virtoscano dice:
Gracias, realmente me alegra muchisimo que les guste!! Saludos desde Buenos Aires. Vir
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Cristina-Menendez dice:
Buenísimo. Me pasó lo mismo cuando fui a Florencia el lugar de nacimiento de mi abuela . Los lazos se extienden más allá de las fronteras y nos hacen sentir y vivir cada lugar en donde estuvieron. Te felicito por tu diario.5*
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Elvireta dice:
Leyendo tu diario sobre Sicilia me han entrado unas ganas locas de visitar este lugar porque este trozo de Italia no lo conozco; guardo tu diario como referencia para cuando llegue el día de ir a estos lugares que tú, tan bien, describes. Estoy pensando que el mercado de Palermo porque tengo verdadera atracción por los mercados y también por los pueblos medievales. Sigue escribiendo que los demás viajeros disfrutamos con tus palabras. Un beso
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Virtoscano dice:
Gracias Elvireta, si te gustan los mercados también hay un mercado de pulgas donde se pueden encontrar las típícas marionetas sicilianas, esas antiguas de madera pintada, bellísimas, que lucen mejor en el mercado que en el museo de Marionetas que también está en Palermo.Un beso Vir.
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Carmen_G_A dice:
Precioso diario, nosotros también estamos enamorados de Sicilia, tanto como para ir por segunda vez y no descarto una tercera.
Jose empezó el diario Retorno a Sicilia, y no sé cuando lo acabara, si este año o el que viene.
Lo que sí tiene muy claro es, que si se tiene que jubilar fuera de Valencia lo haría en Sicilia yo estoy de acuerdo.
Saludos desde Valles
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MADEFI dice:
Super! Sin palabras! Gracias por compartir!
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un viajero dice:
Gracias por compartir tù viaje!bs
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danielgonnet dice:
muy lindo diario
muy ameno para leer y con buena información
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Virtoscano dice:
Gracias Daniel, Carmen Madefi y a todos por los comentarios, saludos Vir
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Acuario64 dice:
Un relato bonito, entretenido y lleno de datos muy útiles.
Gracias por compartirlo.
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lanegrapy dice:
hay amiga buenisimo tu diario! me encanto..
Ragusa es la ciudad natal de mis antepasados... mis abuelos nacieron alli,
Soy descendiente de la familia Garozzo.
En setiembre viajamos a Italia, y te aseguro que tu diario me servira muchisimo como itinerario.
Saludos desde Paraguay
Publicado
lanegrapy dice:
hay amiga buenisimo tu diario! me encanto..
Ragusa es la ciudad natal de mis antepasados... mis abuelos nacieron alli,
Soy descendiente de la familia Garozzo.
En setiembre viajamos a Italia, y te aseguro que tu diario me servira muchisimo como itinerario.
Saludos desde Paraguay
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casiopea711 dice:
Te felicito, además de viajera....tienes alma de escritora.
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Capítulos de este diario
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1
Venecia y las mágicas Islas de la laguna
-
2
Las islas del Golfo de Nápoles
-
3
Volviendo a casa... Sicilia en auto
En Sicilia...
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