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Corea del Sur: Tierra del Soju y el kimchi

Escribe: kanomex
Hola a todos! Les comparto mi experiencia por Asia a todos los viajeros que al igual que yo tenemos el mismo objetivo, explorar nuevas culturas y estilo de vida. A parte contribuyo a esta sección ya que no hay muchos diarios de viaje sobre Corea del Sur. Esta es una pequeña reseña de lo que fue mi más placentero viaje a la tierra de Soju y el Kimchi.

 

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Seúl: El alma de Asia

Seúl, Corea del Sur — lunes, 22 de febrero de 2010

Al bajar del avión, tuve que llenar el formulario, solo que con el inconveniente que todo mundo empezó a llenarlo y acapararon las plumas, lo que batallé en conseguir una, fui el ultimo en llenar el formulario la jefa de las auxiliares de vuelo casi me hecha al verme solo en la sala, diciendo que ya tenía que cerrar y que el formulario lo hubiera llenado en el avión, wow ya se habían ido todos y no sabía qué rumbo tomar para pasar a migración, así que me fui corriendo, el aeropuerto estaba desierto pues era casi media noche y estaba en la terminal internacional de líneas extranjeras. Encontré migración, ya había unos cuantos pasajeros en la fila, la oficial que me atendió era muy joven y seria, sólo se limitó a preguntar cuál era mi propósito de visita, donde estaría hospedado, mi fecha de salida de Corea y selló mi pasaporte.

El siguiente paso era tomar el tren que conecta esta terminal con el terminal principal del aeropuerto, exclusivas de korean Air y Asiana Airlines, a bajar escaleras y a esperar el dichoso tren, le pregunté a un guardia del aeropuerto donde iba a recoger mi equipaje, con su ingles casi nulo entendí que lo haría en la terminal principal, y en efecto así fue, el equipaje ya estaba en el carrusel, tomé la mía y me dirigí a aduanas, como no tenía nada que declarar  pasé de largo y a cambiar unos cuantos wones. No podía creer que ya estaba en Seúl, en la sala de encuentros había mucha gente esperando a familiares y amigos unos con carteles con nombres  escritos en nuestro alfabeto, yo ansioso de ver a mi amiga Ángela (la mayoría de los coreanos tienen un nombre en Ingles para que sea fácil comunicarse con ellos, ya que sus nombres en hangul son difíciles de pronunciar para los occidentales).  Ella se ofreció muy amable de ir a recogerme y llevarme a mi hostal, pues decía que me perdería si no iba a recogerme. No la veía por ningún lado, un bueno numero de  taxistas me asechaban para que tomara el trayecto con ellos. Me pasé por una tienda de conveniencia llamada  “Buy the way” y cambié un billete por monedas para marcarle a mi amiga, le marqué y me dijo que estaba en la sala esperándome, estoy aquí mismo, donde estas no te veo le respondí, le comente que  estaba frente a la tienda y en unos cuantos segundos ya la tenía en frente,  después de dos años nos volvimos a encontrar, no sabía cómo comportarme con ella, pues en Corea no es costumbre dar abrazos y besos en la majilla a las amigas, muy bien recuerdo una vez en Vancouver que yo le iba a saludar con un beso en la mejilla y ella me rechazó, claro en esa época acabamos de llegar a Canadá y ella todavía no se occidentalizaba del todo, me asombré cuando  ella  me dió un abrazo J  después del recibimiento  tomamos   el autobús 6002 que me llevaría a Mapo-gu,  distrito donde se encuentra la casa de huéspedes que alquilé  (Stay Korea Guesthouse), nos bajamos del autobús y tomamos un taxi, yo tenía un mapa de cómo llegar, pero mi amiga insistió en tomar un taxi, abordamos y en poco tiempo ya estábamos en la calle que nos marcaba el mapa, pero no veíamos por ningún lado la casa, el lugar era como una callejuela con intersecciones de otras calles más reducidas  tan típicas en las series y películas coreanas, el taxista se fue y mi amiga y yo tratando de encontrar la dirección, se acerco una joven pareja y me dijo guesthouse? Yes le respondí, se acercó mi amiga y se comunicaron en coreano, la casa estaba muy cerca del lugar donde estábamos parados pero como les comento que las calles que tienen muchas intersecciones ésta estaba en una de estas tantas callecitas sin salida. Como eran ya pasadas de la medianoche ya no estaban los dueños de la casa, me habían dejado un sobre con una  llave pegada en la puerta del portón,  me sorprendió pues en México y en cualquier país de Latinoamérica no puedes darte el lujo de dejar la llave pegada en el portón, si lo haces créeme que los ladrones dejan la casa vacía en un segundo. Mi amiga marcó a un numero celular que me habían dado en la reservaciones y en menos de 3 minutos ya estaba la señora ateniéndome y mostrándome la habitación y pagando por los días que iba a estar allí. Mi amiga se fue acordando que pasaría por mí a las 11 de la mañana para un recorrido por Seúl.

Sobre Stay Korea Guesthouse,  muy buena opción ya que esta casa de huéspedes está muy cerca de Sinchon un área de juvenil, en este lugar se encuentran varias universidades, bares, cafés  y tiendas de ropa, en esta área se encuentra el famoso café de la serie Coffe Princes, a parte muy cerca de la estación de Metro Hongik University por lo cual es fácil desplazarte por todo Seúl. Los dueños hablan muy bien ingles y francés, además de una tarifa muy accesible de 19,000 wons por noche, menos de 18 dólares! Una buena opción si vas con un presupuesto limitado.  Este tipo de establecimiento es bueno  porque si no tienes amigos locales es fácil unirte a otro grupo de turistas que tienen el mismo objetivo: Conocer y disfrutar de los sitios y tradiciones que el país ofrece al turista.

Me levante muy de mañana para dar un paseo alrededor de Mapo-gu  pues no había podido dormir,  con la diferencia de horario estaba totalmente descontrolado ¡15 horas de diferencia!  Así que comencé mi recorrido tomando fotografías alrededor de la casa de huéspedes por si me perdía podría reconocer el camino y también iba identificando los lugares que me marcaba el mapa que bajé de la página de internet de la casa de huéspedes. Como iba caminando con mi mapa, la cámara y mi inseparable mochila, más de dos personas se acercaron a preguntarme si estaba perdido, esto habla de lo amables que son los coreanos con los extranjeros.  Llegué a la estación de metro Hogik University, alrededor de la estación hay muchos comercios, así que decidí ir al banco a cambiar dólares por wones. El señor que me atendió no hablaba nada de ingles, así que me hice entender que quería cambiar 200 dólares, un tip para los viajeros, es preferible ir cambiando tus divisas de acuerdo a tus necesidades, ya que cambiar una gran cantidad de dinero significaría cargar con una gran cantidad de billetes, ya que las denominaciones de la moneda coreana es pequeña, el billete con denominación más alta es de 50, 000 wons, alrededor de 45 dólares americanos, además de que si cambias tu dinero en el Aeropuerto tienes una tasa menos preferencial que en un banco, puedes cambiar dólares en cualquier banco en todo el país. El empleado empezó hacer cuentas y me entregó varios fajos de billetes de denominación de $10,000 wons, yo tan incrédulo ni conté el dinero, sólo lo eché a mi bolso y salí del banco, pero con una espinita del porque me había dado mucho dinero por sólo 200 dlls. No había tardado ni un minuto que había salido del banco cuando escuche que alguien me hablaba, era el mismo señor que me había atendido y un joven que había visto en la entrada del banco con una banda como reina de belleza, me hicieron entender que regresara junto con ellos, ya en el banco me explicó que se había equivocado y me había entregado en wons lo de 2,000 dólares en lugar de 200. Qué pena! Pero yo no tuve la culpa, también se disculpó y me dio una tasa preferencial al hacer el cambio de mis dólares. Le dije en ingles que tuviera cuidado, como es posible que confundas 200 por 2,000. Cuando le conté a mi amiga se soltó una carcajada y me digo que hubiera corrido con el dinero, de haber sabido si lo hubiera hecho jajaja. Cuando regresé a la casa mi amiga ya me estaba esperando para darme el paseo por los sitios más representativos de Seúl; como el Palacio de Gyeongbokgung, el arroyo de Cheonggyecheon,  Isandong Street, la Torre N de Seúl, entre  otros lugares de interés.

El primer punto fue la explanada donde se reúnen los coreanos para celebrar cuando gana la selección u otros acontecimientos importantes, hay fotografías de  una gran mancha roja en este lugar cuando se reunieron miles de coreanos cuando su selección pasó a cuartos de final en la copa Corea-Japón 2002. En este lugar también esta una estatua del Rey que inventó el alfabeto coreano, según lo que me explicó mi amiga este rey de nombre Sejong quiso que todo el pueblo pudiera leer y escribir ya que por esa época solo los ricos podrían aprender la caligrafía china.Una foto por aquí y otro más allá. Después de este lugar nos dirigimos al palacio de Gyeongbokgung pasando por la gran puerta del sur o mejor conocida como la puerta Namdaemun que fue incendiada por un loco piromaníaco, toda la puerta está tapada y está en reconstrucción, el palacio de Gyeongbokgung es enorme, me llamó mucho la atención que había personal vestido de época, esto hace crear un mejor ambiente, indudablemente me hice muchas fotografías en este lugar. Dentro de esta área también se encuentra el Museo de la Cultura Popular de Corea un edificio enorme con varias salas, lástima que no puede verlo completo. En este lugar tomamos un descanso, pues yo andaba muy cansado, pues no estoy acostumbrado a caminar, aprovechamos para compramos unos snacks y marcarle a otro amigo quien me enseñaría la ciudad al día siguiente.

Seguimos con nuestro paseo, le seguía Isandong, este lugar es muy bullicioso, cientos de tiendas de artesanías, cafés y pequeñas galerías de arte, en este lugar vi como se preparan unos snack tradicionales coreanos, no los probé pues me dijo me amiga que no me iban a gustar, todos los que preparaban estos pastelillos estaban completamente bañados de polvo de harina. Aquí compre algunos souvenirs para mis amig@s y familiares a precios muy baratos. También comimos en este lugar,  mi amiga me dijo que corría por su cuenta lo cual acepté. Comimos en un pequeño local muy nice entre tradicional y moderno, no fue necesario quitarnos los zapatos ni comer en el piso. Pedí lo que hasta ese momento era mi platillo favorito el “Bulgoggi” un platillo de carne bañada en una salsa dulce, muy rica a parte que no pica, que aunque soy de México no soy muy amante de lo muy picoso. A parte del platillo principal que en este caso fue bulgoggi te ponen un buen número de  pequeños platillos entre los que destaca el “kimchi” muy venerado por lo coreanos, una especie de col en amiba condimentada con especies en los que incluye el chile por lo cual es muy picante y con un particular olor nada agradable para mi gusto. Una vez satisfechos nos dirigimos a curiosear lo que me quedaba de la zona, encontré un puesto que vendía gorros estilo coreano estos un poco más largos de los habituales que se usan en América, y que en todas las series o películas al menos uno de los actores tiene puesto uno,  desde que estaba en Canadá quería uno, son muy fashion desde mi punto de vista y por $10,000 wones obtuve uno, algo caro comparado con los precios de otros productos, pero no importaba ya tenía mi tan deseado gorro.

De allí partimos hasta el arroyo Cheonggyecheon muy bonito y muy bien arreglado, este arroyo me contaron que fue tapado hace muchos años para la construcción de una carretera cuando Seúl empezó a desarrollarse como país industrializado, pero fue hace un par de años que el presidente que gobernaba en aquel entonces mandó  a destapar este arroyo y crear un centro de esparcimiento para la tan ajetreada población seulosence, por ese tiempo mucha de la población no vio con buenos ojos la intención del mandatario coreano, pues esto eliminaría una de las principales arterias de la circulación ya que este arroyo se encuentra en el corazón de Seúl. Sin embargo una vez abierto este espacio la población cambió de parecer pues devolvió a Seúl un espacio de área verde que había perdido por muchos años.

Después de caminar por lo largo del arroyo nos dirigimos a Dongdaemun para ese tiempo ya había oscurecido este lugar estaba lleno de comercio informal, venta de productos pirata, bolsas, carteras, cintos, dulces, comida, etc. Y un mar de gente que no se podía caminar, fue algo chistoso para mí estar en este lugar, pues se mezcla la exclusividad de boutiques de prestigiadas marcas con puestos callejos de productos apócrifos. Seguimos caminado ahora para ir a la torre N, el lugar más destacado en las series coreanas,  en la punta de un montaña, es decir el camino costa arriba y yo bien cansado, llegamos a  el sitio donde tomaríamos el teleférico por $7,000 wones, una fila enorme, pero la espera valió la pena. Las vistas de Seúl desde este punto son fantásticas, hay una sección donde hay un montón de fotografías  con notas de amor y un candado,  pues es tradición para las parejas jóvenes coreanas venir a este lugar y hacer un tipo ritual cursi de amor y sellarlo con una foto y una candado. Para esta hora yo estaba rendido, cansado y con mucho sueño, pues como recordaran no había dormido nada, así que le pedí a mi Ángela que me llevara de regreso a la casa de huéspedes, en esta ocasión solo me acompañó hasta la estación del metro de  Hogik University, nos despedimos y quedamos en que nos reuniríamos de nuevo a mi regreso a Seúl pues vendría un amigo de ambos desde Yokohama, Japón.  De allí me fui solo, tomé un baño y a dormir que mañana me tocaba otro largo recorrido por la ciudad.

A día siguiente me desperté temprano y revisé mi correo y el facebook, ya tenía varios mensajes en mi muro preguntando que tal me había parecido Corea y cerciorándose de que no se me fuera a olvidar un recuerdito para ellos, inclusive un amigo me pedía que le llevara de perdido una piedra. Charlé un poco con otros huéspedes, un joven de Singapur que ese día partía a Gyeongju y con un joven francés de descendencia coreana que ya llevaba varias semanas en Seúl y que después me enteré que había venido a buscar a su familia, ya que fue adoptado por una familia francesa.  En la casa había unas señoras de Taiwan, unas jovencitas de Japón, varios franceses y un joven de Suiza.

Me dirigí a la estación de Hogik a encontrarme con Allen (English name) también un ex compañero de clase en Canadá, él me preguntó qué lugares había visitado el día anterior, así que el primer lugar al que fuimos fue Itaewon. Me llamó mucho la atención encontrarme con muchos turistas a todos los lugares que iba, principalmente de Canadá y Francia y no se diga en Itaewon, ahí encuentras gente de todas las nacionalidades, escuché que dos jóvenes estaban hablando español, me preguntó Allen si podía identificar de que país eran, a lo que respondí que seguramente eran del Caribe, y efectivamente eran de Puerto Rico. En Itaewon encontré dos restaurantes mexicanos, aunque para mi gusto no se les puede llamar restaurantes más bien Fondas (establecimientos pequeños). Algo que me decepciona de los Restaurantes mexicanos en el extranjero es que no son nada lujosos ó a los que se les pueda llamar con toda la extensión de la palabra RESTAURANT, pues siempre son muy pequeños, casi todos orientados a los tacos. En estos dos restaurantes había una pizarra donde los extranjeros dejaban un mensaje.  En Choi´s Tacos el dueño me pidió si podía dejarme tomar una fotografía con él a lo que accedí y yo también aproveché la oportunidad de hacerlo. Leí mensajes de gente latina sino mal recuerdo de Colombia, Argentina y México, le pregunté él por qué había establecido un Restaurant de comida mexicana, a lo que me respondió que hace mucho tiempo el vivió en Los Ángeles y que trabajó en un restaurant mexicano y allí aprendió a cocinar, después viajó a México, compro discos de música, artesanías y después regresó a Corea y estableció su propio negocio. Después de pasear por un largo rato por esta área fuimos a comer, mi siguiente platillo coreano fue Galbi, wow que delicioso, en Vancouver lo había probado pero el sabor acá sabe mucho mejor. Comí hasta hartarme. Ahora el Galby carne de ternera bañada en una salsa medio dulce cocinada por el comensal  una especie de estufa empotrada en la mesa era mi comida favorita, atrás había quedado el Bulgoggi, después de allí fuimos a Dongdaemun pero ahora de día, el ambiente era un poco distinto, no había tanta gente, aproveché para hacer algunas compras, regalitos para mi familia, y para mí volví a comprar 3 gorros coreanos, la gente me preguntaba de donde era, cuando les decía que de México se admiraban mucho pues no es muy común turistas latinos en Corea, los que no hablaban ingles le preguntaban a mi amigo y lo utilizaban como traductor, una señora me preguntó que si en verdad México era un país peligroso como lo pintaban en las noticias y películas, desgraciadamente tuve que confirmar con mi cabeza la pregunta, pero aclarando que no en todos los lugares. Por cierto al comprar acá hay que regatear por lo que mi amigo que enseñó algunas frases que utilicé, a algunos les daba risa, pero me entendían.  Las típicas frases de: “Cuánto cuesta, es muy caro, no gracias”. Algunos  de los vendedores me daban buenas ofertas por ser de México, bueno es lo que decían, dizque por ser el primer cliente que tenían de estas tierras.               

Despues de andar por esta área volvimos a la casa de huespedes, tenia que recoger mi equipaje pues más tarde me encontraria con otro amigo y su novia en la terminal de autobuses expresos de Seúl, ellos viven y estudian en Busan  pero ese día regresaban de un viaje, había ido a  Japón así que nos pusimos de acuerdo de encontrarnos en la terminal y de ahí viajar juntos a Busan. Al llegar a la casa de huespedes acababan de llegar uno trio de coreanos,  igual se sorprendieron cuando les dije de donde era, lastima que ya no los pude ver de nuevo, me dieron la impresión de ser buena onda. Cogí mi maleta y confirmé con la dueña de la casa de mi regreso la proxima semana y sobre la llegada de mi amigo de Japón,  tambien le comenté que considerara que nos pusiera en la misma habitación.            

Un largo recorrido por el metro para llegar a la terminal, 
aprovechamos para cenar muy temprano Allen insistió porque el recorrido era largo. Mi otro amigo ni su ratro y no contestaba el movil,  terminamos de cenar y nos pasamos a sentarnos en una pequeña sala de espera, ahí observaba a la gente, veia que algunos pasajeros llegaban otros se marchaban, unos corriendo comprando boletos que el autobus se les iba, etc. Tambien observé a muchos jovenes con uniforme militar que iban o regresaban de dias de descanso. Por fin Allen se pudo comunicar con Yan, ya venian en camino. Al poco rato nos reunimos los tres, tres amigos despues de dos años, ellos tampoco se habia visto así que fue muy gratificante para los tres. La novia de Yan muy guapa y muy atenta conmigo tambien habla un ingles muy fluído. Compramos los boletos y nos despedimos de Allen, a Allen ya no lo volveria a ver, le dí mi presente que le habia comprado en México y agradecí su amabilidad.

Tips:

Comprar la tarjeta Seoul City Pass, esta es para utilizar el transporte publico de Seul, la venden en cualquier tienda de conveniencia, es exclusiva para turistas, contiene una cuponera con descuentos.

Tiene que ver con: Ahorrar dinero
En Seúl, Corea del Sur

Es preferible ir cambiando tus divisas de acuerdo a tus necesidades, procura cambiar solo lo indispensable en el Aeropuerto ya que tiene una tasa menos preferencial. Es mejor haerclo en un banco; esto lo puedes hacer en cualquier banco del país

Tiene que ver con: Ahorrar dinero
En Seúl, Corea del Sur


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