Hoy nos hemos levantado muy temprano para preparar la meleta, desayunamos y nos pusimos en camino destino Portomarín ha 22 km del municipio de salida.
Entre todos los asistentes quisimos ir dejando huellas por el camino por lo que nos propusimos para cada día un signo; el de este día fue coger tierra para que en cada lugar que pasasemos la noche dejar un poco como signo de nuestro recuerdo.
Pasamos por varios pueblos: Rente Barbadelo y Ferreiros y por varias aldeas: Brea, Rozas y Vilacha en los que los habitantes se prestaban a ayudar y repartir comida y bebida a los peregrinos a cambio de un donativo insignificante para todos.
En cada uno de los lugares anteriores sellabamos el credencial del peregrino; un "álbum" el cual al final del casmino teniamos que entregar en la Casa del Peregrino para recibir la Compostela.
Las vistas de los paisajes son imprecionantes como pueden ver en las imagenes y hay que tener precausion porque se pasa por varios tramos de vias de tren. Una de las cosas que mas me sorprendieron de este día es la misa que se hace en Portomarín en el parque del pueblo sobre el cesped y con un fondo: el de un río.